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Las actividades de la UGRT y del Transmetropolitano son financiadas con dinero público, por lo que el fracaso de esas empresas daña el desarrollo social de los tabasqueños

Manifiesto | José Chablé Ruíz

Urge combatir corrupción e impunidad

MANIFIESTO

Miércoles, 7 de Marzo de 2018

Por el calor político del proceso electoral 2017-2018, no se pone atención a lo que ocurre en algunas actividades económicas del estado, como es la venta de carne con clembuterol, que impacta la salud pública del estado; el quebranto financiero en la Unión Ganadera Regional de Tabasco (UGRT) que afecta a 15 mil ganaderos y el incendio registrado el pasado domingo 4 de marzo en el patio del “Transmetropolitano”, en donde se quemaron 11 unidades que cubren la ruta Las Mercedes-Villahermosa.

Las actividades de la UGRT y del Transmetropolitano son financiadas con dinero público, por lo que el fracaso de esas empresas daña el desarrollo social de los tabasqueños.

La venta de carne con clembuterol en los mercados de Villahermosa, denunciado por el ex director de Desarrollo de Centro, Alejandro García Baduy, y la cual acepta el secretario de Salud, Rommel Cerna Leeder, pues de 61 pruebas hechas 19 dieron positivo, es grave, ya que no se sabe con exactitud, cuántas carnicerías y matanzas clandestinas venden carne contaminada, y como afecta la salud de los centrecos,

Si no hay una verificación eficiente en los expendios de carne de res, habrá un problema de salud pública grave en los próximos meses.

Con relación a la UGRT, el gobierno nuñista no debe seguir subsidiando a los ganaderos porque seguiría “metiendo dinero bueno al malo” en perjuicio de otras actividades productivas.

Lo que tiene que hacer es exigir a la directiva ganadera a que emplace jurídicamente a los socios responsables del quebranto financiero. Dos de ellos gozan de impunidad, pues adeudan casi 500 millones de pesos, monto de la deuda de los ganaderos.

Por otra parte, las autoridades tienen que investigar quién se beneficia con la quema de once unidades del Transmetropolitano, que es similar al siniestro de 47 autobuses del Transbus, que es cubierto por el manto de la impunidad.

El secretario de Transporte, Agustín Silva Vidal, debe acabar con el “sospechosismo” de que tolera la corrupción en el sector transporte.