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El Secretario de Gobierno, Marco Rosendo Medina Filigrana, da muestras de voluntad política, acercándose a los institutos políticos para hacerlos participes en la agenda de desarrollo.

Para Usted | Mario Gómez y González

Dialogo detenido

PARA USTED

Jueves, 23 de Mayo de 2019

El diálogo político constituye una herramienta de gran importancia para disipar la tensión política que muchas veces afecta la gobernabilidad de un país o de un estado. En los tiempos post-fractura de la institucionalidad democrática (luego de un proceso electoral o al inicio de determinada administración pública federal, estatal o municipal), mucho ayudan los ejercicios de interlocución y acercamiento, en el ánimo de superar algún episodio de crispación política, legitimar alguna acción de gobierno, o sencillamente lograr un clima adecuado para navegar las tormentosas aguas de un parlamento algo agresivo.

Claro está que los que detentan el poder político, deben tener el mayor de los cuidados, precauciones y sensibilidad a fin de no producir un diálogo que conduzca a nada, sino fijar una agenda país; agenda estado o agenda municipio, de temas medulares en los que avanzar: seguridad ciudadana, gobernabilidad, participación, atención a la problemática, superar carencias y rezagos, entre otros.

El diálogo político tiene que producir, sí o sí, una carta de navegación mínima para los años de gestión del ejecutivo federal, estatal o municipal; de modo, que las fuerzas políticas se sientan tomadas en cuenta y se les proporciones los espacios de participación y discusión de la agenda mínima de gobierno con prioridades, retos y perspectivas: insistimos, todo ello, bajo la premisa del diálogo para llegar acuerdos y compromisos.

El procedimiento es más o menos así: bajo la idea de poner primero al estado, en este caso a Tabasco, y producir consensos, las fuerzas políticas, queriéndolo o no, reciben la invitación o la visita, tal a como se dio recientemente en la entidad y donde llevó la voz cantante el Secretario de Gobierno Marcos Rosendo Medina Filigrana, quien personalmente visitó la sede de cada partido y se entrevistó con sus dirigentes a fin, en primer orden, de presentarse con ellos.

Por lo que trascendió y se informó de manera oficial, fueron diálogos cordiales dentro de los modales democráticos, sin desplantes, sin que se alce la voz; alcanzándose algunas propuestas de inicio y, a la vez, se expresaron preocupaciones por determinados temas. Al final de estos encuentros hubo declaraciones donde se destacó la voluntad democrática de colaborar con el gobierno; de aportar ideas y conceptos para resolver, de acuerdo a la lógica y ópticas de cada partido, los problemas que aquejan a Tabasco y a los tabasqueños.

Vaya, darse una tregua y trabajar en el planteamiento de algunos problemas y acciones para avanzar en lo mínimo, a fin de que, después, estructurar reuniones y acuerdos posteriores, propios de liderazgos maduros y partidos en serio, para transitar por los andamiajes de normalidad político-democrática que den resultados satisfactorios para todos.

El diálogo político puede funcionar y cuando funciona suele ser en beneficio de la administración de turno. ¿Para qué este diálogo? para forjar consensos en la lógica de alcanzar un piso de gobernabilidad y superar discusiones domésticas que conducen a poco, para avanzar en políticas públicas que no naufraguen en comisiones o se obstruyan en el Pleno.

De repente y sin explicación alguna, el diálogo que la administración estatal había comenzado con los partidos políticos, a efecto de establecer las condiciones para el intercambio de ideas, conceptos y visiones en torno al desarrollo de la entidad y el bienestar de los tabasqueños, quedó reducido a nada; vaya, desapareció como por arte de magia. Mala señal.

Pareciera que el responsable de la política interna de la entidad o número “2”, estuviera acotado o limitado en su actuar; peor aún, que Marcos Rosendo Medina Filigrana, no cuente con los recursos y herramientas necesarias para cumplir a cabalidad con los acuerdos y compromisos derivados de este primer acercamiento con las fuerzas políticas de la entidad; de haber sido así, cuidado.

Una administración necesita de los consensos; evidentemente que no habrá acuerdos en todo, pero con la interlocución del secretario de gobierno, puede generar condiciones de confianza y armonía; sin embargo, si carece de las condiciones mínimas para hacer política muy poco o nada podrá lograrse y mucho menos conseguirse. Porque la política, se hace con e$o que todos sabemos que es; ya no se vale la saliva ni el papelito; se tiene que ver, la buena voluntad del jefe. El oriundo de Jalpa de Méndez, lo sabe y está consciente de ello.

 

Y Para Usted También** La iniciativa de Ley de Comunicación Social para Tabasco, será presentada la semana próxima, según dio a conocer el gobernador Adán Augusto López Hernández, adelantando que dicho reglamente contempla la reducción del gasto en el rubro; además de reconocer que su administración, no tiene presupuesto para la contratación de publicidad gubernamental, por lo que se mantiene cerrada la oficina de comunicación social**“ya está casi lista para ser presentada en breve y únicamente se están haciendo algunas consultas”, subrayó el mandatario tabasqueño**hasta mañana Dios mediante.