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1. Alejandro Moreno Cárdenas 2. Enrique Peña Nieto 3. Erubiel Alonso Qué

Carta Abierta | Jorge Nuñez

Los pactos secretos de 'Amlito'

CARTA ABIERTA

Jueves, 27 de Junio de 2019

Los priistas no son idiotas (o al menos la mayoría no lo es). Las mentiras no pueden sostenerse por mucho tiempo. Y Alejandro Moreno Cárdenas está jugando con fuego al negar que busque situar al PRI como un satélite de Morena. O cuando dice que detrás de su candidatura a la presidencia del CEN no están ni Carlos Salinas ni Enrique Peña Nieto.

Los barones del PRI deben conocer lo que alguna vez escribió, respecto a la falsedad, el poeta inglés Alexander Pope (1688-1744): “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”.

La principal adversaria de “Amlito” al liderazgo nacional del tricolor, Ivonne Ortega Pacheco, no ha perdido la ocasión de referirse a su adversario como un peligro para el PRI. Podría decirse que el gobernador de Campeche con licencia es un infiltrado que quiere reventar al partido.

Ahora los barones priístas ven en “Amlito” (llamado así por las siglas de AMLO) como una vía abierta para la desaparición del tricolor.

Las pruebas están en las renuncias de varios de ellos: José Narro Robles y Rogelio Montemayor. O en los retiros del proceso por parte de René Juárez Cisneros y Manlio Fabio Beltrones.

Acusan a “Amlito” de mantener pactos secretos con los expresidentes Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto y, desde luego, con gente allegada al partido gobernante en la Presidencia del país.

Hoy, en pleno proceso, Alejandro Moreno se ha erigido en el mayor simulador en la historia moderna del PRI. Y vaya que ha habido muchos con ese perfil. Le va a ser imposible desconectarse de ese sospechosismo que carga sobre sus espaldas.

De nada le ha servido iniciar una política interna apaciguadora, cuya resultante ha tenido que ver con sus recientes críticas a Morena. El caso es que nadie le cree y el estigma de su traición crece conforme surgen más renuncias de conocidos militantes.

Ese engaño, denunciado por los priístas, advierte sobre un Alejandro Moreno ansioso de pactar con los adversarios del partido.

 

 

 

Al discurso de Ivonne y Narro le va bien un “Amlito” vendido a Morena. El sospechosismo se alimenta de un “bebesaurio” al servicio del Estado, listo para aliarse y enfrentar a la derecha en los comicios de 2021.

Es posible que lo mejor para el futuro del PRI sea que “Amlito” se retire de la elección. Él no es el líder que el partido necesita para iniciar un proceso de cambio y renovación. Con sus pactos secretos, ya no garantiza recuperar la confianza de los electores.

Los priistas no son idiotas (o al menos la mayoría no lo es). Algo tendrán que hacer al respecto. Porque ya ni la dirigente nacional, Claudia Ruiz Massieu, sobrina de Carlos Salinas de Gortari, es un árbitro confiable de la elección.

: APOYO

Mi solidaridad con el colega y amigo Rodulfo Reyes Aguilar ante las amenazas recibidas por el exdirigente estatal del PRI, Erubiel Alonso Qué.

En estos tiempos de violencia criminal contra periodistas, nada más impropio que echarle más leña al fuego.