La administración capitalina formalizó la apertura de la ciclovía La Gran Tenochtitlan en la Calzada de Tlalpan, una infraestructura de 34 kilómetros de longitud que conecta el centro con el sur de la Ciudad de México. Esta obra representa la transición de una de las vialidades más importantes de la capital hacia un modelo multimodal, donde conviven el sistema de transporte colectivo Metro, el tránsito de vehículos particulares, la circulación ciclista y el tránsito peatonal.
Durante el acto protocolario celebrado en el Zócalo, se destacó que el uso de la bicicleta es un medio para recuperar el derecho a la ciudad y transformar el espacio público en favor de formas de traslado más equitativas para distintos grupos de edad. Esta intervención abarcó la construcción de 20 mil 853 metros lineales de nuevas banquetas y guarniciones diseñadas bajo el concepto de jardineras. Según los datos técnicos proporcionados por la Secretaría de Obras y Servicios, se ejecutaron 43 mil metros lineales de balizamiento de diversos tipos con el fin de salvaguardar la integridad de los usuarios de la vía.
Para delimitar el carril exclusivo se instalaron 338 confibicis y 5 mil 299 canalizadores viales, además de mil 147 balizas flexibles y mil 410 boyas viales. La obra también incluyó la colocación de 37 dovelas de concreto y la renivelación de 557 accesorios hidráulicos para garantizar una superficie de rodamiento óptima. A su vez, se repavimentaron más de 40 mil metros cuadrados de superficie y se instalaron 213 conjuntos de señalética tanto horizontal como vertical.
Uno de los aspectos más importantes es la iluminación, por lo que se colocaron más de 5 mil luminarias nuevas a lo largo del trayecto. El proyecto contempló además la habilitación de 64 espacios destinados al ascenso y descenso de pasajeros, buscando una convivencia ordenada entre quienes utilizan el transporte público y quienes se desplazan en bicicleta sobre esta vía primaria que atraviesa diversas demarcaciones.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó una rodada acompañada por más de 10 mil ciclistas que recorrieron los 16 kilómetros de extensión del carril en su tramo de Tlalpan. La mandataria aseguró que el objetivo es alcanzar la construcción de 300 kilómetros adicionales de ciclovías en la Ciudad de México. Señaló que la infraestructura ciclista es una herramienta para reducir la desigualdad en el aprovechamiento del espacio público, el cual históricamente fue diseñado con prioridad para el automóvil.
El seguimiento de esta política de movilidad fue respaldado por el titular de PILARES y próximo secretario del Deporte, Javier Hidalgo Ponce, quien recordó que el activismo ciclista de finales del siglo pasado permitió que actualmente la capital cuente con más de 500 kilómetros de infraestructura dedicada a este medio de transporte. La inauguración de la ciclovía La Gran Tenochtitlan es la primera de la red de transporte sustentable.
La nueva ruta se extiende desde las inmediaciones del Metro Chabacano hasta la calle Renato Leduc, permitiendo una conexión directa y protegida para miles de personas que diariamente transitan entre las zonas habitacionales del sur y los centros de actividad económica en el centro de la ciudad. El gobierno capitalino enfatizó que la redistribución del espacio en Tlalpan es un paso hacia una ciudad más democrática mediante la entrega de servicios que aseguran el derecho a la movilidad.
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