Integrantes de colectivos trans irrumpieron nuevamente en las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México tras sostener una reunión de varias horas con la titular de la dependencia, Bertha Alcalde Luján.
Durante el encuentro, la activista Kenya Cuevas expuso las dilataciones en la investigación por el crimen de Paola Buenrostro, acusando que las autoridades tardaron años en capturar al imputado Arturo ‘N’ a pesar de que la propia organización proporcionó la ubicación exacta del agresor.
La molestia del colectivo Muñecas Tiresias se intensificó durante la audiencia de cumplimiento de la orden de aprehensión, escenario donde el personal judicial llamó a Paola Buenrostro y a Kenya Cuevas por sus nombres de nacimiento, omitiendo su identidad de género autopercibida.
Adicionalmente, las manifestantes exigieron la reclasificación del delito de homicidio a feminicidio y la retirada de una tarjeta informativa emitida por la FGJ que revictimizaba a la persona fallecida; la negativa de reingreso a las oficinas generó un conato de violencia en el que agentes hicieron uso de extintores contra las activistas.
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