En un giro inesperado de la política exterior de la Casa Blanca, la Guardia Costera de Estados Unidos autorizó este domingo el desembarque del buque petrolero ruso Anatoly Kolodkin en territorio cubano. La embarcación transporta un cargamento de 700 mil barriles de crudo, una cifra crítica para enfrentar la actual parálisis económica y los prolongados apagones que afectan a la isla debido a la escasez de combustible.
El tanquero, que navega bajo bandera rusa y cuenta con sanciones previas de Estados Unidos y la Unión Europea, se localizó a menos de 24 kilómetros de la costa este domingo. Según reportes de The New York Times, se espera que la nave toque tierra el próximo martes. Esta decisión ocurre en un contexto de máxima presión por parte del gobierno de Donald Trump, quien el pasado 29 de enero firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a cualquier entidad que suministrara petróleo a La Habana, buscando forzar negociaciones y reformas económicas en el país caribeño.
La crisis en Cuba se agudizó tras la interrupción del flujo de petróleo importado, especialmente después de la captura de Nicolás Maduro en enero, lo que dejó a la isla con un déficit diario de aproximadamente 60 mil barriles para cubrir su demanda energética. Aunque el gobierno de Rusia había manifestado semanas atrás su intención de enviar crudo por razones humanitarias, la administración estadounidense no ha aclarado si esta medida representa un cambio permanente en su estrategia de bloqueo energético o si se trata de una concesión aislada ante la emergencia humanitaria en la región.
Únete al canal de WHATSAPP DE EL INDEPENDIENTE, también a nuestro canal de TELEGRAM y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.

