Para muestra, un botón. Hay tres clubes que quedaron muy abajo en la tabla, tanto así, que entraron de panzazo a la gran fiesta por la vía del “repechaje” y por esas cosas bondadosas que tiene el sistema de competencia doméstico, se coronaron campeones: Pachuca (Invierno 1999), Morelia (Invierno 2000) y Chivas (Apertura 2006)
Ha concluido el Torneo de Apertura 2023 del balompié mexicano en su fase regular (perdón, me parecería más apropiado decir en su fase “irregular” dados los mil y un factores que lo han afectado) con la noticia de que las Águilas del América terminaron encabezando la tabla de posiciones.
Los de Coapa sumaron 40 puntos, siete más que su más cercano perseguidor, los Rayados de Monterrey que lograron 33 unidades.
Además, solamente perdieron un partido (en la jornada uno, en el Azteca, frente a Cd Juárez). Fueron el equipo que más encuentros ganaron (12), la mejor defensiva (permitiendo solamente 14 tantos en contra) el mejor ataque (anotando 37 goles) y por lo tanto, ostentan la mejor diferencia de goles con un impresionante más 23.
Supuestamente, los dirigidos por el brasileño Andre Soaraes Jardine son amplios favoritos para ceñirse la corona y “los que saben de futbol” ya los dan como campeones.
Pero, hasta el momento no han ganado nada. En breve comenzará un “nuevo torneo” que dura solamente tres semanas, conocido como la liguilla y es en donde tendrán que ratificar su condición de absolutos favoritos para obtener el título.
Y es que, a veces se nos olvida que, muy frecuentemente, con el sistema de competencia imperante en el futbol mexicano: “Del plato a la boca; se cae la sopa” ¿No me creen?
En la era de los “Torneos cortos” el América ha quedado en siete ocasiones como “súper líder”; sin embargo, solamente en una de esas siete ocasiones han logrado coronarse.
En el Verano 1997, teniendo como timonel a Jorge Solari, fueron ignominiosamente eliminados en cuartos de final, a las primeras de cambio, por el Morelia.
En el Verano 2001, bajo la batuta de Alfio Basile, los Tuzos del Pachuca los dejaron fuera de la competencia en semifinales.
En el Apertura 2013, teniendo como estratega al “consorte de la liendre”, los panzas verdes del León los vencieron en la gran final arrebatándoles el título.
Fue en el Apertura 2014, con el “Turco” Antonio Mohamed fungiendo como director Técnico que lograron llevar la copa que los acreditó como campeones de liga a sus vitrinas, derrotando a los Tigres categóricamente.
En el Apertura 2021, fueron mis queridísimos Pumas, en cuartos de final quienes echaron a los emplumados, dirigidos entonces por Santiago Solari.
La última ocasión, fue en el Apertura 2022, cuando los dirigía el “Tano” Ortiz y fueron derrotados por los diablos rojos del Toluca, en semifinales.
Como bien lo podemos apreciar (estimados lectores de El Independiente) el terminar encabezando la tabla de posiciones, en el futbol mexicano, no es ninguna garantía.
Para muestra, un botón. Hay tres clubes que quedaron muy abajo en la tabla, tanto así, que entraron de panzazo a la gran fiesta por la vía del “repechaje” y por esas cosas bondadosas que tiene el sistema de competencia doméstico, se coronaron campeones: Pachuca (Invierno 1999), Morelia (Invierno 2000) y Chivas (Apertura 2006).
A todo esto, debemos de agregarle que debido a esa pachotada llamada “play in” (que no es otra cosa que un repechaje disfrazado) aunado a que se atraviesa una “fecha FIFA” los equipos calificados de manera directa a la fase final se quedarán casi tres semanas sin jugar, lo que sin duda alguna les afectará en el rimo y en el rendimiento.
Ya lo cantó el célebre filósofo, trovador y autor de la música vernácula, oriundo de Guanajuato, como si se tratara de una premonición con lo que ocurre en la liguilla del futbol mexicano, haciendo alusión a lo que le dijo un arriero … “No hay que llegar primero… hay que saber llegar.
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