En el Estadio Jan Breydel, el Atlético de Madrid dejó escapar una victoria que parecía sentenciada, empatando 3-3 ante un Club Brujas que nunca bajó los brazos. Este duelo, correspondiente a la ida de los playoffs de la UEFA Champions League, dejó en evidencia los preocupantes desajustes defensivos del conjunto de Diego «Cholo» Simeone, que ahora obligarán a los colchoneros a jugarse el todo por el todo en el partido de vuelta.
Desde el silbatazo inicial, el Atlético de Madrid se mostró fuerte, alineando a Antoine Griezmann, Ademola Lookman y Julián Álvarez. La intención del cuerpo técnico era encaminar la eliminatoria desde los primeros minutos para gestionar el desgaste físico que arrastra el plantel por la doble competencia en España. La recompensa llegó pronto, pues al minuto 7, tras una prolongada revisión en el monitor del VAR, el árbitro sueco Glenn Nyberg señaló una mano de Seys dentro del área belga.

Julián Álvarez asumió la responsabilidad desde los once metros y, con un disparo al centro de la portería puso el 0-1. Sin embargo, la anotación despertó la agresividad del Club Brujas, que bajo el mando de Ivan Leko, comenzó a encerrar a los visitantes.
En el tiempo de compensación, Griezmann peinó un tiro de esquina que encontró a Ademola Lookman en el área. El atacante solo tuvo que empujar el esférico para marcar su primer gol en Champions League con la camiseta rojiblanca y enviar al equipo al descanso con un 0-2 que prometía una noche tranquila en Bélgica.
La reanudación del encuentro trajo consigo una transformación del encuentro, el Atlético de Madrid salió al campo con una postura pasiva, intentando enfriar el juego, decisión que resultó contraproducente ante la energía del equipo flamenco. Al minuto 52, Onyedika aprovechó un centro templado y, tras un remate un tanto accidentado, mandó el balón al fondo de la red para el 1-2. El gol fue una inyección de adrenalina para los 29,000 espectadores presentes.

El talón de Aquiles de los madrileños fue el costado izquierdo, donde Diakhon superó constantemente a la zaga visitante. Fue precisamente por esa vía que nació el empate al minuto 60 cuando un cambio de juego permitió que Tresoldi rematara en el área chica ante la mirada de una defensa estática. En apenas ocho minutos, la ventaja del Atleti se había esfumado.
Al minuto 79, Marcos Llorente filtró un balón peligroso que el defensor Ordóñez terminó enviando a su propia portería. Con el 2-3 en el marcador y poco tiempo en el reloj, parecía que el oficio defensivo del Atlético sería suficiente para salir con vida de Brujas, pero en el minuto 89, aprovechando un nuevo error de los colchoneros, Tzolis se filtró por la banda izquierda y definió con frialdad ante la salida de Oblak.
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