Si bien es cierto que la Copa del Mundo iniciará el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca con el duelo México vs. Sudáfrica; también lo es que, partidos del repechaje (repesca o recalificación) se llevarán a cabo del 26 al 31 de marzo teniendo como sedes a las ciudades de: Guadalajara y Monterrey.
Si Cronos y Pitágoras no mienten, estamos a solamente 13 días de que: Jamaica, Nueva Caledonia y la República Democrática del Congo (En la Perla tapatía) y Bolivia, Surinam e Irak (en la Sultana del norte) disputen dos de (los 6) boletos faltantes para completar los grupos del Mundial.
Sin duda, se tratará de “la prueba de fuego” para evaluar qué tan preparadas están las autoridades para poder garantizar la seguridad de los participantes.
No quiero pasar a formar parte de las filas que presagian el desastre y auguran situaciones catastróficas en el Mundial; sin embargo, hay muchas situaciones que nos deberían de mover a la preocupación.
Opino que el Mundial 2026 “nació muerto”: por principio de cuentas, es la primera vez que el magno evento se efectuará en tres naciones distintas (Canadá, Estados Unidos y México) lo que complica: la logística, los traslados y por supuesto la seguridad, por no decir que será una auténtica pachanga.
Además, desapruebo que sean 48 Selecciones la que califiquen para la fase final, lo que prohíja la mediocridad. Se jugarán la friolera de 104 partidos.

De los 48 equipos, divididos en 12 grupos de cuatro, califican a la siguiente ronda los dos primeros de cada grupo más los 8 mejores terceros lugares ¡Hágame usted el favor! Lo que quiere decir que nos vamos a tener que chutar 72 encuentros (la mayoría de muy baja calidad) para que se elimine a 16 y queden ya las 32 Selecciones finalistas; de modo que, no será sino hasta entonces en donde verdaderamente empezará la Copa del Mundo.
Además, se jugará en un país que atraviesa activamente en un conflicto bélico.
Escapa a mi entendimiento que un día se esté celebrando en una parte del mundo la gran fiesta deportiva de la humanidad y en el otro lado del planeta la nación sede esté bombardeando inclementemente a otra.
Además, el papel que está jugando Gianni Infantino (Presidente de la FIFA) me parece patético (por decir lo menos). Desde que en la ceremonia en donde se efectuó el sorteo para el Mundial cuando tuvo “la feliz ocurrencia” sacada de la manga de otorgarle el “Premio a la Paz” al mandatario del país de las barras y las estrellas; hasta el silencio que ha guardado ante el ataque perpetrado por el vecino país del norte sobre Irán.
Esto toma matices dramáticos cuando recordamos que Irán es uno de los equipos calificados para el Mundial, sembrado en el Grupo “G” junto con: Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda y jugaría en las ciudades de: Los Ángeles y Seattle; pero, se supone, casi un hecho, su ausencia.
Muchos, lejos de estar intranquilos por lo que pueda ocurrir durante el evento, están más preocupados por saber quién suplantará a Irán y cuál será el mecanismo para hacerlo, que seguramente será una “chicanada “más de la FIFA.
Rusia fue excluida de participar para los Mundiales: Qatar 2022 y Canadá, USA, México 2026 por el conflicto con Ucrania.
Sudáfrica, en su momento, fue excluida de las competiciones por la práctica racista del apartheid, por citar solamente un par de ejemplos, lo que nos habla de que “poderoso caballero es don dinero” e Infantino no está dispuesto a tocar a los Estados Unidos … ni con el pétalo de una rosa.
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