La actuación de la Selección Mexicana de Futbol en la Copa del Mundo 2026 se ha convertido en una verdadera parafernalia. Los otros roedores han hecho que la afición recupere la ilusión y dicen los que saben que, hasta el momento, podemos hablar de una participación histórica ¡Quiero creerles!
No me gustaría poner la nota discordante ni convertirme en el “Grinch” del Mundial, lo que pretendo es compartir con ustedes, estimados lectores de El Independiente, un punto de vista más objetivo, “sin ponerme la verde”, respecto al desempeño de “El equipo de todos”.
Si bien es cierto que se superó la fase de grupos categóricamente venciendo a nuestros tres adversarios, logrando una cosecha de puntos perfecta al obtener los 9 en disputa y además manteniendo la virginidad en el arco al no recibir anotación alguna, debemos de aceptar que los equipos que enfrentamos eran de muy bajo nivel.
Calificaron a la siguiente ronda los ocho (de 12) mejores terceros lugares de cada grupo. Basta mencionar que en el grupo de México no hubo mejor tercero; así, Corea del Sur y Chequia regresaron a casa con más pena que gloria, mientras que a Sudáfrica (segundo del grupo) la eliminaron a las primeras de cambio.
Luego, se enfrentó a Ecuador, un equipo que dio todo al vencer a Alemania para lograr su calificación y que llegó reventado al partido contra México. Debemos de reconocer que durante el primer tiempo la Selección desplegó un futbol de excelencia brindándonos un gran encuentro; pero, contando con la débil complicidad de nuestros adversarios, “Bambi amarrado” resultaba más peligroso que Ecuador.
Se celebra a los cuatro vientos que “llegamos al quinto partido”. Las medias verdades, son medias mentiras. Alcanzar el quinto partido, cuando el Mundial lo disputaban 32 equipos, significaba haber llegado ya a los cuartos de final (en donde solamente permanecen “vivas” ocho escuadras).
Ahora, efectivamente, se llegó al quinto partido; pero se jugará la fase de octavos de final; es decir, todavía quedan en la pelea 16 Selecciones. Nunca en la historia el Tri ha llegado a los cuartos de final (en México 70 sí; pero, jugaban solamente 16 naciones). Si se logra la hazaña de vencer a Inglaterra, entonces sí, se estaría escribiendo con letras de oro la participación Azteca.
Esto quiere decir que hasta el momento no se ha superado lo realizado por México en otras ediciones mundialistas. Ya en 7 ocasiones más se ha jugado el duelo para alcanzar el sueño de calificar a los cuartos de final; pero, “por hangas o por mangas”, no se ha logrado; de modo que, me atrevo a calificar el optimista triunfalismo del que estamos imbuidos con respecto a la Selección, como un espejismo.
Los “porristas” del equipo tricolor armados con sus micrófonos y sus matracas nos han hecho creer que tenemos un equipazo, llenándolos de exagerados calificativos superlativos ponderando la participación de los nuestros en el magno evento.
La hora de la verdad se acerca. El próximo domingo 5 de julio a la 6 de la tarde, contando con la participación del mejor jugador que ha tenido México a lo largo de su historia: el Estadio Azteca, enfrentaremos a los ingleses. Se dice que la altura y el público también pueden ser nuestros aliados.
Con el valor que tiene en el mercado la Selección de Inglaterra se podrían comprar 7 Selecciones de México, lo que nos habla de quién saltará como amplio favorito a la cancha del “Coloso de Santa Úrsula”, de cualquier forma, los partidos hay que jugarlos y no hay peor lucha que la que no se hace.
¿Y si sí?, se ha convertido en el grito de guerra de los nuestros. Entonces yo me pregunto: … ¿Y si no?
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