En el primer semestre de 2024, las exportaciones mexicanas mostraron un crecimiento del 3%, según un reciente informe “Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina 2024” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Si bien este incremento es una señal positiva para la economía nacional, es modesto en comparación con otros países de la región, lo que deja al descubierto varios desafíos y riesgos que podrían comprometer el futuro del comercio exterior mexicano.
UN CRECIMIENTO IMPULSADO POR ESTADOS UNIDOS
El motor detrás del desempeño comercial de México sigue siendo, como en años anteriores, el mercado de Estados Unidos.
Las exportaciones hacia su vecino del norte crecieron un 3,8% en el primer semestre de 2024, impulsadas principalmente por el sector automotriz, que registró un alza del 9,3%.
Este sector sigue siendo clave para la economía mexicana, que se ha consolidado como uno de los principales proveedores de autos y autopartes para el mercado estadounidense.
Sin embargo, este enfoque exclusivo en el mercado estadounidense plantea riesgos significativos.
La dependencia del comercio con un solo socio comercial deja a México vulnerable a posibles cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos o a una desaceleración en su demanda.
Además, otros mercados importantes para el país, como la Unión Europea y China, mostraron signos preocupantes de contracción.
Las exportaciones mexicanas a la Unión Europea cayeron un -8%, mientras que los envíos a China disminuyeron un -9%, lo que evidencia la necesidad urgente de diversificación.
LA CAÍDA EN LAS EXPORTACIONES PETROLERAS
Uno de los sectores más golpeados ha sido el petrolero. Las exportaciones de petróleo crudo registraron una caída del -5,7% en los primeros seis meses de 2024, en parte debido a la baja en los precios internacionales y a la reducción de la producción. Esta disminución es alarmante para un país que históricamente ha dependido del petróleo como una de sus principales fuentes de ingresos en el comercio exterior.
El descenso en las exportaciones petroleras también coincide con una baja en las exportaciones agropecuarias, que se redujeron un -5%.
Estos sectores, tradicionalmente sólidos, están perdiendo protagonismo frente al dominio de las manufacturas, especialmente las automotrices, que, aunque dinámicas, enfrentan presiones de precios.
Según la CEPAL, los precios de las exportaciones automotrices cayeron un -1,1%, lo que, pese al aumento en volumen, sugiere que la competencia global está afectando los márgenes de ganancia.
PROYECCIONES MODESTAS PARA EL RESTO DEL AÑO
La CEPAL proyecta un crecimiento del 2% en el valor total de las exportaciones de México para 2024, una tasa por debajo del promedio regional (4%).
Este crecimiento estará impulsado por un aumento del 1% en volumen y un leve incremento del 1% en los precios.
Si bien se espera que el sector manufacturero continúe siendo la columna vertebral de las exportaciones, las perspectivas para otros sectores clave, como el petróleo y los productos agropecuarios, son menos alentadoras.
Esta moderada proyección es reflejo de varios factores: la debilidad en los precios del petróleo, la competencia internacional y la creciente dependencia del mercado estadounidense.
Mientras que países como Argentina, Guyana y Venezuela están viendo un repunte en sus exportaciones debido al aumento en los volúmenes exportados de petróleo y productos agrícolas, México enfrenta un escenario más complejo.
RIESGOS LATENTES: DEPENDENCIA Y COMPETENCIA
El informe de la CEPAL pone de relieve varios riesgos latentes para México.
En primer lugar, la excesiva dependencia del comercio con Estados Unidos deja al país en una posición vulnerable.
Cualquier cambio en las condiciones económicas o comerciales de ese país, como una recesión o una revisión de los acuerdos comerciales, podría impactar gravemente a las exportaciones mexicanas.
En segundo lugar, la competencia internacional está afectando sectores clave.
Los mercados asiáticos, particularmente China, continúan ganando terreno en la producción de manufacturas, lo que complica la competitividad de las exportaciones mexicanas en industrias fuera del sector automotriz.
Esta presión no solo se siente en los precios de las exportaciones, sino también en la participación de mercado en otros destinos, como la Unión Europea, donde las exportaciones mexicanas están en declive.
Finalmente, la falta de diversificación es un tema urgente.
A medida que sectores tradicionales como el petróleo y la agricultura muestran señales de debilidad, México necesita explorar nuevas áreas de crecimiento y consolidar su presencia en mercados fuera de Estados Unidos.
La caída de los precios en sectores clave subraya la necesidad de desarrollar políticas industriales más robustas que fortalezcan las exportaciones de alto valor agregado y con mayor contenido tecnológico.
CONCLUSIÓN: UN CAMINO CON DESAFÍOS POR DELANTE
Aunque las cifras de crecimiento para 2024 son positivas, el desempeño comercial de México está lleno de desafíos.
La dependencia del sector automotriz y del mercado estadounidense plantea riesgos significativos, mientras que la disminución en otros sectores exportadores clave resalta la fragilidad de la diversificación comercial del país.
Si México no toma medidas para fortalecer su competitividad global y diversificar sus mercados, podría enfrentar dificultades para mantener su crecimiento en el comercio exterior, especialmente en un contexto internacional cada vez más competitivo y cambiante.
La advertencia de la CEPAL es clara: México necesita repensar su estrategia de comercio exterior para no quedarse atrás en una región que, en general, está recuperando terreno más rápidamente.
*Presidente de la Asociación Mexicana de Gasto Público AC.
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