México enfrenta un grave y nuevo problema económico como resultado de un grave estancamiento con un crecimiento inferior al 1% para este 2025, según estimaciones de la OCDE, acompañado de una elevada inflación que para la primera quincena de este año se situó en 3.67% anualizada, lo que provocó un nuevo escenario denominado “estanflación”, advierten especialistas.
Proyecciones económicas de la UNAM y del Banco de México adelantaron que el PIB en 2025, será de solo 0.6% contra el 1.2% que se tenía previsto. A esto hay que sumarle que el Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó un crecimiento de 1.4% del PIB para 2025 y el Banco Mundial señaló que el PIB de México sería de solo 1.5%, pero en ninguno de los últimos tres casos, las estimaciones se acercan a la realidad.
Con valores de inflación general según el INEGI, la inflación general aumentó 0.14% en los primeros quince días de marzo, mientras que la subyacente subió en el mismo periodo 0.24% y 3.56% anual, que de sí es un valor muy elevado para este 2025.
Otro factor que provocó este escenario negativo y en algunos momentos catastrófico para la economía nacional a decir de catedráticos y economistas es la guerra arancelaria que desató el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump en los primeros 40 días de su nuevo mandato.
Especialistas consultados por El Independiente advirtieron que los precios de algunos alimentos como la carne de res, el tomate verde y el limón provocaron un repunte inflacionario, el cual impacta severamente el gasto familiar.

En tanto, valores anunciados por analistas y estadísticas gubernamentales revelan que cifras oficiales mantienen elevado el nivel inflacionario aunado a que en el país se agudizó la desaceleración productiva.
Eduardo Soto, analista financiero y economista, afirmó que nuestro país ha caído en un gran profundo “bache económico”, producido entre otros factores a la caída de los mercados mundiales por la crisis arancelaria con los Estados Unidos, aunado al fenómeno delictivo que sigue desbordado, además de que las inversiones se han ido de México, debido al clima enrarecido que ha provocado la narco violencia que azota medio país.
“Hemos entrado a un torbellino con la caída abrupta del PIB en 2025 y 2026 que en términos generales según estimaciones de la OCDE no va rebasar el 1.5% para este periodo en el país”, anticipó.
Seguimos con altos niveles inflacionarios: INEGI
Ayer, el INEGI dio a conocer que la inflación anual fue de 3.67 %, en la primera quincena de marzo de 2025.
Cabe destacar que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mide la variación de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares mexicanos que adquiere una o un consumidor promedio, por lo que sus valores se mantienen en niveles muy elevados.
Sin embargo, en la primera quincena de marzo de 2025, el INPC registró un nivel de 139.012: aumentó 0.14 % respecto a la quincena anterior.
Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 3.67 por ciento. A su vez, en el mismo periodo de 2024, la inflación quincenal fue de 0.27 % y la anual, de 4.48 %.
En tanto, el índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles o que no responden a condiciones de mercado, incrementó 0.24 % a tasa quincenal.
A su interior, los precios de las mercancías subieron 0.25 % y los de servicios, 0.22 por ciento. A tasa quincenal, el índice de precios no subyacente disminuyó 0.19 por ciento.
Dentro de este, los precios de los productos agropecuarios crecieron 0.09 % y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno cayeron 0.41 %.

Sacude a México, la inflación subyacente
En la primera quincena de marzo de 2025, los índices subyacente y no subyacente registraron un alza anual de 3.56 y de 3.89 %, respectivamente. En la misma quincena del año anterior, la variación anual fue de 4.69 y de 3.84 %, en ese orden.
Ayer, el INEGI reportó que durante la primera quincena de marzo de este año, los productos genéricos cuyas variaciones de precios, al alza y a la baja, destacaron por su incidencia sobre la inflación general fueron los siguientes: carne de res, vivienda propia, otros alimentos cocinados, así como transporte aéreo, con incrementos en sus precios.
En contraste, la gasolina de bajo octanaje, la cebolla y el huevo disminuyeron sus precios.
Se desploma el IGAE
Dentro de las malas noticias que en días pasados reportó el INEGI al escenario de “estanflación” que anuncio el gobierno federal junto con analistas se suma el desplome del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).
Dicho valor disminuyó 0.2% en enero pasado a tasa mensual respecto a lo alcanzado en diciembre pasado.
En tanto, por componente del IGAE, las actividades secundarias retrocedieron 0.4 %, las terciarias permanecieron y las primarias aumentaron 3.1 %, a tasa mensual.
Es de resaltar que las entidades con la variación más importante de nivel inflacionario dentro de la media nacional fueron:
México con un 0.56, seguida por Jalisco con 0.43, después Oaxaca con 0.32, a su vez, Guerrero presentó un 0.28 y la lista de estados la concluye Campeche con un 0.23.
Fin de la burbuja de consumo y de inversión ficticia
Es de resaltar que en los últimos años, el crecimiento económico de México ha estado impulsado en gran medida por un consumo elevado y por inversiones que, en muchos casos, no estaban respaldadas por un crecimiento productivo sostenible. Sin embargo, esta dinámica está llegando a su fin debido a:
1. La reducción del poder adquisitivo como efecto de la inflación acumulada y la pérdida de terreno que están experimentando los salarios reales.
2. El aumento del endeudamiento privado, que también afectará el consumo.
3. El menor flujo de remesas como resultado de las nuevas restricciones impuestas por la administración Trump a migrantes.
4. Inversiones de corto plazo sin impacto en la productividad: obras públicas de baja o nula rentabilidad que, contrario a su objetivo original, están contribuyendo a reducir el dinamismo económico nacional.

Gobierno con limitado margen fiscal
Hoy en día advierten diversos especialistas que México enfrenta serias restricciones para utilizar el gasto público como herramienta para estimular la economía debido a:
1. Los altos niveles de deuda pública, que hoy ponen en riesgo la calificación crediticia del país y estimulan recortes al financiamiento.
2. La reducción de los ingresos fiscales, dado que no ha habido eficiencia en incrementar la base tributaria, pero sí se ha recurrido a mayor endeudamiento.
3. El menor flujo de remesas como resultado de las nuevas restricciones impuestas por la administración Trump a migrantes.
4. Inversiones de corto plazo sin impacto en la productividad: obras públicas de baja o nula rentabilidad que, contrario a su objetivo original, están contribuyendo a reducir el dinamismo económico nacional.
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