Atraer la siguiente planta exige obra antes que el anuncio,
una regla que no cambie a mitad de la obra y
un proveedor que hoy, en la mayoría de los parques,
todavía se importa
En 2025 la inversión extranjera directa mundial creció 6 por ciento, hasta 1.62 billones de dólares, según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, el avance no fue parejo, las economías desarrolladas subieron 11 por ciento y las en desarrollo, 2 por ciento, Europa explicó el salto, con 39 por ciento, América del Norte bajó 2 por ciento, Asia, el mayor receptor, avanzó 3 por ciento, el otro corte, el de los anuncios de planta nueva, va en sentido contrario: cayeron 2 por ciento en valor y 16 por ciento en número. Semiconductores, inteligencia artificial, energía limpia y minerales críticos concentraron casi la mitad de esos anuncios, el capital ya no sigue solo al costo, sigue al subsidio, a la seguridad económica y al ecosistema instalado, quien no puede ofrecer red eléctrica, regla estable y un proveedor cercano recibe la parte chica del ciclo.
América Latina y el Caribe quedó al margen de ese ciclo. En la lectura de la CEPAL, las entradas crecieron 1.7 por ciento, a unos 194 mil millones de dólares, 2.8 por ciento del producto y 14 por ciento de la formación de capital, por debajo del promedio de la década pasada, la UNCTAD, sin centros financieros del Caribe, registra 14 por ciento, de 165 mil a 188 mil millones, casi todo por América del Sur, que subió 20 por ciento, Brasil pasó de 63 mil a 77 mil millones, Chile y Perú crecieron por minería y energía, Centroamérica se mantuvo, Brasil y México concentraron cerca de dos tercios del flujo regional, los anuncios, en cambio, cayeron 34 por ciento en monto, sin un megaproyecto digital en Brasil, la caída habría sido de 56 por ciento, en los sectores productores de bienes el descenso llegó a 66 por ciento, la región recibió más utilidad reinvertida que plantas nuevas.

México se movió entre esas dos lecturas, el registro de la Secretaría de Economía, el que se presenta al Congreso, cerró 2024 en 36 mil 872 millones de dólares, 2.3 por ciento más que en 2023, en 2025 llegó a 40 mil 871 millones, 10.8 por ciento más: quinto máximo consecutivo y por encima del promedio latinoamericano de la CEPAL, aunque por debajo del ritmo de América del Sur. La UNCTAD, con otro corte, anota un paso de 38 mil a 41 mil millones, el primer semestre de 2026 sumó 34 mil 968 millones, 2.1 por ciento más que el mismo periodo de 2025, si el ritmo se sostiene, el año puede volver a quedar por encima de 40 mil millones, el monto, sin embargo, dice menos que la composición, un récord de registro no es, por sí solo, una ampliación de la planta.


De cada diez dólares registrados en 2024, casi ocho eran utilidades que las empresas ya instaladas no repatriaron, en 2025 esa proporción bajó a 67.7 por ciento y las nuevas inversiones subieron a 18.1 por ciento, 7 mil 412 millones, el mejor año reciente de capital fresco. En el primer semestre de 2026 la reinversión volvió a 88.5 por ciento, 30 mil 957 millones, y las nuevas inversiones cayeron a 7.8 por ciento, 2 mil 726 millones, 13.4 por ciento menos que un año antes, las cuentas entre compañías, préstamos dentro del mismo grupo, pasaron de 14.3 a 3.7 por ciento. El país retiene lo que ya tiene, no está instalando, al ritmo de 2025, capacidad nueva, la UNCTAD documenta el mismo desfase: los anuncios de planta en México bajaron de 44 mil a 24 mil millones de dólares, el flujo sube porque la empresa que ya opera se queda, el anuncio baja porque la que falta aplaza la decisión.


La manufactura sigue siendo el primer destino, pero ya no con el peso de 2024, pasó de 54 por ciento y 19 mil 881 millones a 36.3 por ciento y 14 mil 821 millones en 2025, y a 38.6 por ciento, 13 mil 482 millones, en el primer semestre de 2026. Dentro de ella, el equipo de transporte concentró cerca de la mitad en 2025 y 34.8 por ciento en el semestre reciente, química, equipo de cómputo y electrónicos, alimentos y metálicas básicas completan el núcleo, los servicios financieros y de seguros saltaron de 16 por ciento en 2024 a 29 por ciento en el primer semestre de 2026.
Es un movimiento de grupo y de cuentas, no de nave industrial, transportes y alojamiento se mantuvieron entre 7 y 8 por ciento, el mapa productivo se parece al de 2024 en los nombres y no en el peso: la planta exportadora pierde participación frente a la utilidad que se queda en el grupo.
El origen tampoco se diversificó de fondo, Estados Unidos aportó 45 por ciento en 2024, 38.8 por ciento en 2025 y 48.2 por ciento en el primer semestre de 2026, unos 16 mil 871 millones, con Canadá, Norteamérica ronda la mitad, España reapareció en el segundo lugar en 2025 y en el semestre de 2026, después de un flujo negativo en 2024, Japón y Alemania conservan presencia histórica, con altibajos, dentro del país, la Ciudad de México concentró 39 por ciento en 2024 y 54.8 por ciento en 2025, Nuevo León creció 72.9 por ciento en ese año, en el primer semestre de 2026, cinco entidades (la capital, Nuevo León, el Estado de México, Baja California y la quinta del ranking) reunieron 73.9 por ciento del flujo, el mapa se estrecha hacia las plazas que ya tenían empresa instalada, impulsar la inversión, en ese contexto, no es abrir una feria más, es resolver lo que impide que el anuncio se vuelva nave.

El primer desafío es la regla comercial: Autopartes, electrónicos y equipo industrial exportan sobre todo a Estados Unidos, y el tratado no impidió las medidas nuevas, una planta que tarda dos años en construirse no se decide con el arancel de un trimestre, pero sí se aplaza si la regla de origen, el contenido regional o el trato a un insumo pueden cambiar antes de que la línea arranque, México ofrece cercanía y un tratado vigente, no ofrece, hoy, la certeza de que esa cercanía baste, cada mes de revisión es un mes en que el comité de inversión de la casa matriz compara a México con una planta que ya opera, y elige ampliar la que ya opera.
El segundo es el cambio de lógica del capital: En el ciclo que describe la UNCTAD, semiconductores, datos y energía limpia se instalan donde hay subsidio, red y personal técnico, no donde el salario es más bajo, México tiene base manufacturera y vecindad, no tiene el bolsillo ni la red de quien se está llevando los megaproyectos. El único anuncio mexicano entre los diez mayores de la región en 2025 fue de energía renovable, por 3 mil 300 millones, el de Brasil, un centro de datos superó los 40 mil millones, sin una oferta creíble de electricidad limpia, transmisión y plazo de conexión, el país puede seguir recibiendo la reinversión del automóvil y perder la planta del siguiente ciclo.
El tercero es la infraestructura que la empresa pide antes de firmar: Energía y agua son condición, no trámite posterior, nueve de cada diez compañías reportan dificultad para asegurar electricidad en parques industriales, la fundición, las autopartes y los parques ligados al acercamiento productivo repiten el mismo límite: hay terreno y hay mano de obra, y no hay megawatts ni agua de proceso con fecha. El gas natural se suma donde el horno y la caldera no pueden esperar una ampliación de ducto, mientras la transmisión, la subestación y el título de agua no estén contratados, el anuncio permanece en la lista y no entra al registro como nueva inversión.
El cuarto es el eslabón local: México importa la mayor parte de los insumos de la manufactura que exporta, de polímeros a componentes, la planta extranjera puede ensamblar y comprar afuera, en ese caso el empleo llega, y el aprendizaje y el proveedor nacional no, cada millón de dólares anunciado genera menos puestos que hace una década, y los sectores que crecen en el mundo ocupan poca mano de obra, la CEPAL encontró, en las agencias de la región, mucha misión de atracción y poco acompañamiento a la empresa ya instalada, poco desarrollo de proveedores y métricas que miden dólares, no encadenamiento, impulsar la inversión sin ese eslabón es celebrar el flujo y perder el derrame.
El quinto es el tiempo: Permiso de energía, factibilidad de agua, aduana, regla de origen y revisión del tratado no se resuelven en la misma ventanilla, y la empresa los lee como un solo plazo, la reinversión alta de 2026 puede leerse como confianza, también puede leerse como ausencia de alternativa de corto plazo: se queda mientras la utilidad se genere aquí y no convenga llevarla a otra filial, se pierde cuando el permiso de ampliación tarda más que el de una planta rival, mantener lo instalado será posible mientras esa utilidad aguante, atraer la siguiente planta exige obra antes que el anuncio, una regla que no cambie a mitad de la obra y un proveedor que hoy, en la mayoría de los parques, todavía se importa.
Fuentes
Secretaría de Economía, informes al Congreso de la inversión extranjera directa, cuarto trimestre de 2024, cuarto trimestre de 2025 y segundo trimestre de 2026. UNCTAD, World Investment Report 2026. CEPAL, La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe 2026, presentación del 23 de junio. Las series no son intercambiables: el registro nacional no coincide peso por peso con la balanza de pagos.
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