La Cámara alta de Estados Unidos aprobó este fin de semana la nueva Ley de Reducción de la Inflación, iniciativa elaborada por Chuck Schumer, líder de la mayoría demócrata en el Senado y el senador Joe Manchin (D.-Virginia Occ.). La iniciativa contempla reducir la inflación, expandir la producción nacional de energía, garantizar un pago de impuestos justo para las grandes corporaciones y beneficiar a los estadounidenses al disminuir el precio de los medicamentos y el costo de los seguros de salud. Al aprobarse, esta Ley le inyectaría aire fresco a la agenda económica de Biden y a los demócratas les daría la posibilidad de no salir tan mal parados en las elecciones de noviembre próximo.
De acuerdo al Washington Post, el paquete destinaría el mayor gasto en la historia de Estados Unidos dirigido al calentamiento global, unos 370 mil millones de dólares para reducir los gases con efecto invernadero en un 40 por ciento, un nivel por debajo al registrado en 2005, una meta que se pretende alcanzar para finales de esta década. La ley también contempla la promesa de campaña de aliviar los gastos de los ciudadanos comunes, esto será a través de la reducción de costos de los medicamentos recetados a los ancianos.
La votación se fue en el Senado a 50-50, quedando el desempate en las manos de la vicepresidenta, Kamala Harris. Es así que esta Ley será enviada a la Cámara de Representantes para aprobarlo y enviarlo a la Casa Blanca para la firma del presidente Biden, señala el Post.
Algunos analistas señalan que, con esta Ley, es probable que la bancada demócrata logre conservar su pequeña mayoría en el Congreso y darle una buena plataforma para 2024. Algunos diarios como el New York Times, calificaron este proyecto como “histórico” pues por primera vez considera medidas dirigidas a impulsar las energías limpias y un compromiso a disminuir el calentamiento global. The Wall Street Journal señaló que el paquete podría reducir “el déficit federal en unos 300 mil millones de dólares durante una década” aunque sus efectos se notarán varios años después.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer y el senador Joe Manchin (D-Virginia Occ),
anunciaron a finales de julio un acuerdo que sacudió a Washington y que mantuvieron en secreto mientras se desarrollaban las negociaciones, la propuesta conocida como Ley de Reducción de la Inflación contempla 300 mil millones de dólares para bajar el déficit y disminuye el costo de los medicamentos con receta y el precio de los seguros de salud. Se contempla que, con este subsidio, la Ley de Cuidado de la Salud se conserve a bajo precio por lo menos hasta 2024.
La Ley se lanza con nuevos impuestos aplicados a las grandes empresas, un 15% a las corporaciones por un valor de 1 mil millones de dólares o más, se trata de apuntar a los grandes evasores fiscales que no pagan nada al gobierno. La propuesta impulsa la energía verde y la compra de vehículos eléctricos con la promesa de reducir un 40% las emisiones de carbono para 2030. Se contempla invertir 370 mil millones de dólares para producir energía limpia e invertir en la lucha contra el cambio climático, de acuerdo al portal Político.
Las inversiones contemplan créditos fiscales para impulsar la energía eólica, solar y otras fuentes de energía renovables, busca apoyar la instalación de sistemas de calefacción y refrigeración de bajo consumo en los hogares. Se aplicará un programa de 1.5 mil millones de dólares que incluye pagos a las empresas que reduzcan las emisiones de metano, con las respectivas sanciones a aquellas empresas que no lo hagan.
La Ley de Reducción de la Inflación (LRI) representa una iniciativa que le inyecta aire fresco a la agenda económica de Biden y le da chance de no salir tan mal parado en las próximas elecciones de noviembre. A la vez, reanimaría a los demócratas quienes ya se sienten en plena desventaja con los efectos negativos de la inflación y las críticas constantes de no poder hacer nada más con su pequeña mayoría. El ala liberal ya lleva varios raspones: la anulación del derecho al aborto y el tema del control de armas, así que podría ser la última oportunidad para romper la apatía y dar la pelea para las presidenciales.
Durante la votación, los republicanos arremetieron con todo en contra de los demócratas por las nuevas políticas fiscales, el gasto climático y el tema de los precios de los medicamentos. El argumento principal es que las medidas que aplicará la ley resultaría en un incremento de la inflación cuando ya los precios atacan sin reparo el bolsillo del ciudadano común. El senador Mike Crapo (Idaho), el principal republicano en el Comité de Finanzas del Senado señaló que es una Ley “no IRS”, dijo según el Post.
Para los demócratas, la aprobación de la Ley constituye un importante logro legislativo, lo que le da también oportunidad para repensar el tema de la ley de las armas y poner mayor atención en el asunto de la atención médica de los veteranos. El resultado de esta votación se da en el contexto de la publicación del informe laboral este fin de semana, que indica que Estados Unidos recuperó todos los empleos que había perdido desde el inicio de la pandemia del coronavirus, este documento y la aprobación de la Ley son dos excelentes noticias para el presidente Biden quien ya no veía la luz al final del túnel.
A la vez, estos hechos, después de tantos reveses políticos, son una buena oportunidad para los demócratas para presentar por fin algo tangible a sus electores en las próximas elecciones de mitad de período. Quizá el más sensible es el referente a los precios de los medicamentos que pretende impactar en las personas que están inscritas en el Medicare. De acuerdo al Post, la reforma limita los costos del ciudadano a 2 mil dólares al año, a la vez le permite al gobierno negociar con las grandes farmacéuticas (que por cierto se opusieron al proyecto de ley) el precio de un grupo de medicamentos a partir de 2026.
FOTO3: Chuck Schumer, líder de la mayoría demócrata en el Senado.
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