Los alcaldes de Nueva York y El Paso, Texas afirman que el gobierno de Biden los deja solos frente al problema migratorio. El alcalde de Nueva York, Eric Adams pidió a Biden ofrecer soluciones reales para la inmigración, pues su ciudad ha recibido a casi 40 000 inmigrantes y solicitantes de asilo, advirtió que el costo de esta crisis migratoria alcanza los 2 mil millones de dólares, el doble de lo proyectado anteriormente y afirmó que los refugios de la Gran Manzana llegaron ya a un “punto de ruptura”. El alcalde neoyorquino indicó que es una “irresponsabilidad” por parte de la administración Biden el no ofrecer una respuesta contundente a lo que está sucediendo en la frontera sur con México.
El alcalde de Nueva York, Eric Adams visitó este fin de semana El Paso, Texas para presenciar de primera mano la crisis migratoria en la frontera sur con México, el impacto en el presupuesto estatal que este fenómeno tiene en la ciudad de Nueva York se estima que puede llegar a los 2 mil millones de dólares, cifra que duplica a lo que se había proyectado en un principio que eran 1 mil millones de dólares. Esta nueva estimación plantea un doble problema, pues también duplica la cantidad que se le pidió a la administración Biden para ayudar a pagar esta carga que llevan a cuestas los neoyorquinos.
De acuerdo al New York Post, el alcalde pasó el día visitando refugios para migrantes, realizó un recorrido por las instalaciones de procesamiento de la Patrulla Fronteriza y se reunió con funcionarios locales, incluyendo el alcalde de El Paso, Texas Oscar Leeser. Los dos alcaldes han lidiado con el flujo migratorio todos los días, Leeser tuvo que ingeniárselas en diciembre pasado para hacer frente a los casi dos mil inmigrantes que cruzaron la frontera en un solo día, ante las circunstancias de plano los tuvieron que dejar deambular y acomodarse en las calles de El Paso. Adams, por su parte se las ha arreglado al recibir los autobuses llenos de inmigrantes que llegaron a la Gran Manzana, buscar refugios y atender necesidades básicas. En esta visita, ambos alcaldes intercambiaron experiencias de cómo esta gran ola de migrantes ha afectado a sus comunidades respectivamente. El New York Post, muestra un video donde los dos funcionarios se encuentran parados frente a una malla de alambre, es de noche y ambos probablemente hablan de los retos que plantea la ola de migrantes que desean pasar la frontera, a la izquierda de los funcionarios, se puede ver el “muro” que va construyendo el gobierno de Texas en la zona. Algunos migrantes aprovecharon la oportunidad de acercarse al alcalde neoyorquino y le pidieron que los lleve con él a la Gran Manzana, pues escucharon que la ciudad de Nueva York Puede ayudarlos mucho mejor que cualquier otro lugar.
Adams y su comisionado de Asuntos de Inmigrantes, Manuel Castro, hablaron con los solicitantes de asilo después de recorrer una iglesia que abrió sus puertas a estas personas apenas el mes pasado, cuando la frontera fue invadida por una enorme oleada de personas que tenían la esperanza de que el famoso Título 42 expirase y pudieran entrar a Estados Unidos sin arriesgarse a ser expulsados de inmediato. Adams preguntó a los presentes que lo recibieron con aplausos si habían venido a Estados Unidos para “trabajar y experimentar el sueño americano”. Otros se preguntaron por qué estaba recorriendo el alcalde de Nueva York la zona fronteriza, a la vez que se preguntaban si el presidente Joe Biden había regresado a la zona, al confundir el operativo de seguridad del alcalde Adams con el del mandatario estadounidense.
La visita de Adams a la zona fronteriza se realizó después de hacer sus proyecciones sobre el costo de la crisis migratoria para la ciudad de Nueva York. El tema se complica pues el presupuesto de la ciudad ya viene apretado, con lo justo, el pasado 12 de enero el alcalde anunció el proyecto presupuestario de 102, 700 millones de dólares lo que aumentaría el gasto municipal planificado en un 1.6% sin tomar en cuenta los costos estimados de más de 1 mil millones de dólares para hacer frente a la actual crisis migratoria y que ahora, con los ajustes resulta que son 2 mil millones de dólares. Los funcionarios locales advirtieron sobre una “tormenta perfecta” pues los ingresos no van muy bien y los costos siguen en aumento lo que dejará una enorme brecha presupuestaria de hasta 6.5 mil millones de dólares en los próximos años. Así que, no hay de otra, la ciudad habrá de enfrentar recortes. “Es dinero de nuestras escuelas, de nuestra seguridad pública, hospitales, infraestructura y servicios, esos son nuestros dólares en impuestos y tenemos que ver un impacto en cada servicio que tenemos en la ciudad”. En la reunión con Leeser y otros funcionarios texanos, se discutió el cómo unirse “para pedirle al gobierno federal que tome la iniciativa para abordar esta crisis”, pues consideran que la administración Biden los deja solos ante el problema.
Adams indicó que es una irresponsabilidad por parte del gobierno federal el no ofrecer una respuesta real a lo que eta sucediendo en la frontera sur con México. El alcalde pidió el martes pasado a la gobernadora del estado, Kathy Hochul que retire de inmediato a 500 inmigrantes de la ciudad pues el sistema de refugios de Nueva York ya está colapsado, alcanzó su “punto de ruptura”, dijo. La ciudad ya no puede seguir recibiendo solicitantes de asilo, de ahí que el procedimiento se reservará solamente para situaciones de “emergencia extrema”. Hasta ahora, la administración Adams se ha visto obligada a desembolsar 275 millones de dólares en un contrato con la Asociación de Hoteles de la ciudad de Nueva York para albergar al menos a unos 5 000 migrantes, a la vez que las oleadas de solicitantes de asilo siguen llegando a la Gran Manzana desde la frontera sur. El acuerdo de “emergencia” entre el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar de la ciudad y la Asociación de Hoteles se embolsa hasta 55 000 dólares por cada migrante que llega a la ciudad.

