El propósito expresado por el jefe del Ejecutivo “es terminar todas las obras, no dejar nada en proceso, nada pendiente”, pero a simple vista parece más bien una campaña alterna a favor de Claudia Sheinbaum
A partir de la veda, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que hará un recorrido por el país “para supervisar obras que tenemos en proceso, sin comunicación con ciudadanos, sin reuniones con ciudadanos, sino reuniones de trabajo, supervisión. Voy a estar en donde se están construyendo puentes, caminos, hospitales y acueductos; desde luego, en los tramos del Tren Maya. A eso voy a dedicarme, y voy a recorrer todo el país, para seguir avanzando”.
El propósito expresado por el jefe del Ejecutivo “es terminar todas las obras, no dejar nada en proceso, nada pendiente. Por ejemplo, hoy vamos a estar en el tren El Insurgente, pero es supervisión nada más. Sí es muy importante porque ya vamos a poder llegar a Santa Fe, de Zinacantepec a Santa Fe. Todavía falta la estación y faltan más pruebas. Ya está operando el tren, pero sólo 18 kilómetros. Ahora vamos a llegar a Santa Fe, que va a significar de Zinacantepec a Santa Fe, son como 49 kilómetros”.
Lo que se percibe a simple vista es que este periplo por el territorio nacional va a significar una campaña alterna a la que se iniciarán este viernes primero de marzo los candidatos presidenciales Claudia Sheinbaum, de la coalición Seguimos haciendo historia; Xóchitl Gálvez Ruiz, de Fuerza y Corazón por México, y Jorge Álvarez Máynez, de Movimiento Ciudadano. Y de paso, sutil o no tanto una campaña que resultará a favor de Claudia Sheinbaum.
Desde el salón Tesorería de Palacio Nacional, López Obrador describió su agenda inmediata: “Hoy voy a subir el Cerro de las Cruces y vamos a bajar, que es lo más complicado del proyecto porque este tren sube y luego baja, está preparada la vía y los equipos también tienen un frenado especial los trenes, pero vamos a hacer las pruebas. Entonces, eso no tiene que ver con actos, vamos con los técnicos básicamente”.
Y luego, extendió la invitación a los reporteros: “vamos a estar en Tamazunchale, San Luis Potosí, vamos a una planta que hasta ayer era de Iberdrola, hasta ayer, y se adquirió. Y esa planta es muy importante porque fue de las primeras que iniciaron en el periodo de privatización de la industria eléctrica; entonces, es muy simbólico el que se vaya a esa planta, que ya pasa a ser una empresa pública, se regresa lo privado a lo público”.
Precisó el jefe del Ejecutivo que se trata de 13 plantas que el gobierno adquirió para que la Comisión Federal de Electricidad y el gobierno, que es del pueblo, ya tenga más del 50 por ciento de la generación de energía eléctrica para que se siga abasteciendo a todos los usuarios, todos los consumidores de energía eléctrica, barata, sin fines de lucro. Fue una compra de alrededor de seis mil millones de dólares, 13 plantas, todo lo cual significa puntos a favor de Sheinbaum.
“Si hubiésemos continuado por ese camino, hoy estaría produciendo la Comisión Federal de Electricidad, cuando mucho, el 10 por ciento de la energía eléctrica que consume el país, las tarifas estarían hasta las nubes porque no habría ningún control en el precio”.
El miércoles hará una supervisión del Tren Maya y aprovechará el viaje para inaugurar el Museo de Chichén Itzá y el jueves la inauguración del tramo de Cancún a Playa del Carmen del Tren Maya.
“Y luego vamos, como les decía, a recorrer todo el país, a supervisar obras, en tanto están las campañas. Nosotros no nos metemos en eso, van a ser los ciudadanos los que van a decidir libremente en elecciones limpias y libres, como nunca en la historia del país”.
Por supuesto, se desmarcó de intervenir en el proceso electoral porque eso lo hacen sus opositores, a los que acusó de que “ya están haciendo sus tracaladas, pero ya es distinto, o sea, no es el Estado, son los que se sentían dueños de México, es la oligarquía”.
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