Esta red de poder tiene su fachada en Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que se presenta como una organización no gubernamental que formalmente se dedicada a realizar investigaciones periodísticas, académicas y litigios estratégicos contra la corrupción y la impunidad. Claudio Xavier González Guajardo (1963), es la cabeza principal de MCCI
Varias organizaciones que dicen pertenecer a la “sociedad civil” dieron a conocer las actividades que tendrá el próximo domingo la llamada “Marea Rosa” en apoyo a Xóchitl Gálvez y Santiago Taboada.
Detrás de los membretes que forman la “Marea Rosa” se encuentra la coalición «Fuerza y Corazón por México«, la alianza entre el PAN, PRI y PRD que se autocalifica “como el motor para el cambio y la corrección del rumbo de nuestra nación”.
Menos visible, aparece un frente opositor formado por un grupo de empresarios que forman parte del Consejo Mexicano de Negocios (CMN) y de agencias e instituciones extranjeras.
Esta red de poder tiene su fachada en Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que se presenta como una organización no gubernamental que formalmente se dedicada a realizar investigaciones periodísticas, académicas y litigios estratégicos contra la corrupción y la impunidad. Claudio Xavier González Guajardo (1963), es la cabeza principal de MCCI.
Es hijo del empresario Claudio Xavier González Laporte, presidente del consejo de la empresa Kimberly-Clark de México, productora de la fabricación de toallas sanitarias, pañales y papel higiénico, entre otros productos.
Esta empresa fue sancionada en 2021 por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) por coludirse con las compañías Essity Higiene y Salud México, y Productos Internacionales Mabe.
A esto se le llamó el Cártel del Pañal, pues las empresas se aliaron para vender los artículos a sobreprecio entre 2011 y 2014.
González Guajardo abogado de la Escuela Libre de Derecho y activo participante en las campañas presidenciales priistas de Carlos Salinas, en 1988 –de quien su padre es su amigo–y de Ernesto Zedillo, en 1994, ha combinado sus actividades empresariales con la filantropía.
Fue fundador de Empresarios para la Tecnología en la Educación (Únete), Mexicanos Primero y Aprender Primero, así como miembro de las empresas financieras Gentera y Compartamos Banco.
El CMN es una asociación de élite, con acceso exclusivo e informal a información privilegiada del poder ejecutivo federal.
No todas las grandes empresas del llamado organismo “ cúpula de cúpulas” financian a MCCI, pero hay expresidentes y miembros de este selecto grupo que costean a esa organización, que es la plataforma sobre la cual González Guajardo organiza a la oposición contra el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Entre los mecenas destacan: Grupo Bal (Alejandro Bailléres), Kimberly Clark (Claudio X González Laporte), Bachoco (Enrique Robinson), Miroculus, Gaia, Luuna y Editas (María Asunción Aramburuzabala ), Grupo Bimbo (Roberto Servitje), Grupo Vitro (Adrián Sada), Femsa (José Antonio González), Grupo Kaluz (Antonio del Valle).
Las compañías extranjeras que participan son las petroleras Chevron, Conoco, Phillips, Exon, Britsh Petroleum y Shell.
Además, tiene el apoyo del Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de la USAID, la US-México Foundation, la Global Integrity y la compañía de Bill Gates, Microsoft.
Entre los mecenas más magnánimos con MCCI destacan: Eduardo Tricio Haro, (Grupo Lala y Aeroméxico), y Carlos Álvarez Bermejillo, (Grupo Pisa), que controla los medicamentos contra el cáncer y una de las empresas de medicamentos vetadas por el gobierno de López Obrador.
Otros benefactores con menores recursos son el Centro de Estudio Espinosa Yglesias, Gigante Inmobiliaria, Comercializadora Interceramic, y el empresario Alfredo Achar Tussie. MCCI tiene como su principal donatario al gobierno de Estados Unidos.
El monto otorgado por el gobierno estadounidense representa en promedio el 20 por ciento de sus ingresos.
Catalogada como una asociación civil “sin fines de lucro” su presidenta María Amparo Casar Pérez quien ha sido expuesta en medios de comunicación y redes sociales por los excesos de su pensión que tiene en Pemex, goza de un sueldo anual de 11 millones pesos.
González Guajardo presidió MCCI de 2016 hasta julio de 2020, y dejó al frente de su organización a Casar Pérez, quien fue la coordinadora de asesores del secretario de Gobernación de Vicente Fox, Santiago Creel, tutor político del excandidato presidencial Ricardo Anaya y de Marko Cortés.
En el pasado reciente, el fundador de MCCI, hablo de los maestros de México y tachó a sus dirigencias de ser parte de la “delincuencia organizada”, a la que había que combatir con rigor, perseguir sin cuartel y castigar sin piedad.
A esa política de persecución la llamó, “Estado de Derecho”. Las amenazas de González Guajardo han sido un paso hacia atrás, no hacia el México que queremos.
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