“Se cometieron muchos errores garrafales, se le mintió al pueblo, no se actuó con profesionalismo, con ética, hubo guerra sucia, mucha difamación”
Los pronósticos que se hacían de manera pesimista, de que se desataría la violencia el 2 de junio afortunadamente no se cumplieron, expuso el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien analizó la elección federal y pidió hacer un ejercicio de autocrítica porque no es sólo darle la vuelta a la hoja y ‘vamos a seguir haciendo lo mismo’.
“Se cometieron muchos errores garrafales, se le mintió al pueblo, no se actuó con profesionalismo, con ética, hubo guerra sucia, mucha difamación”.
Mencionó que desde el inicio de este año sus adversarios comenzaron una campaña “orquestada en mi contra, es la campaña en redes sociales más intensa en toda la historia, con el mensaje ‘AMLO narcopresidente’; intervinieron los periodistas más destacados, más famosos, los premiados, como Tim Golden, dos veces Premio Pulitzer; se exhibió como un vulgar calumniador.
Y publicaciones como el New York Times y otras. La señora Anabel Hernández, que participa en esta campaña y luego escribe un libro que lo da a conocer 15 días o un mes antes de la elección, sin una prueba, calumniándome”. Y los medios en México, todos, con honrosas excepciones.
Recordó un reportaje de Televisa contra la candidata Claudia Sheinbaum, de la coalición Sigamos Haciendo Historia, por lo que demandó una nueva actitud a los medios y a sus adversarios, porque el 2 de junio, a las 6:00 de la tarde, salieron a decir que habían ganado Veracruz.
A los intelectuales orgánicos, les pidió lo mismo. “Y algunos hasta insultando a la gente, groseros. No es que ‘ya pasó’. Ahora ya hay menos calor, menos ruido, pienso que hay que hacer la autocrítica todos, todos.
En el caso de los medios, ‘a ver, qué hicimos en esta campaña’; los expertos, ‘qué hicimos’; los de las organizaciones supuestamente no gubernamentales, la llamada sociedad civil; desde luego, los partidos, los poderes, todos, y seguir avanzando para fortalecer la democracia”.
Al final, dijo, los mejor portados fueron los ciudadanos, fue el pueblo. Y se volvió a demostrar, y ojalá y lo internalicen, que en la democracia el pueblo manda, el pueblo decide.
Y lo importante de la democracia, entre otras cosas, es que vale lo mismo el voto de un campesino, de un obrero, de un comerciante, que el de un potentado, o de un científico o de un pseudointelectual. Eso es importantísimo, eso es una lección para que no se desprecie al pueblo.
Insistió en que después de las elecciones federales tendrán que cambiar de actitud los medios frente al gobierno igual que los académicos; también los intelectuales, periodistas, desde luego los políticos para aprender la lección.
“Sí, la lección de la elección es que en la democracia el pueblo manda, el pueblo decide, no una minoría en una auténtica democracia.
Estaban muy ensimismados en la idea de que el pueblo no existía, de que la democracia no era asunto del pueblo, aunque nos resulte paradójico; pensaban que la democracia era asunto de la clase política, de la minoría. No, eso es oligarquía, no es democracia”, agregó.
Pero estaba muy arraigado ese pensamiento, mucho clasismo y racismo soterrado.
Criticó a la encuestadora Massive Caller que en la víspera le daba el triunfo a Xóchitl Gálvez.
“Por eso estuvo muy bien la sacudida, la zarandeada, la zamarreada; por eso hay algunos que, todavía papaloteando, no saben ni qué pasó, porque no contaban, como dicen los tecnócratas, con esa variable, la del pueblo.
Fuente: Presidencia de la República.
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