En los Estados Unidos, la difamación (libelo y calumnia) se considera principalmente un asunto civil, no penal. Lo anterior significa que en la mayoría de los casos, una persona que hace declaraciones falsas que dañan la reputación de otra puede ser demandada por daños y perjuicios, pero no enfrentará penas de cárcel ni sanciones penales, señalan despachos de prestigiados abogados.
En entrevistas por separado bufetes y firmas en México y la Unión Americana advirtieron sobre las consecuencias civiles de la difamación son simples y directas para efectos.
Argumentaron que las consecuencias civiles de la difamación se fundamentan que la persona difamada puede demandar para recuperar daños compensatorios (por pérdidas económicas y daño a la reputación) y, en casos de malicia real, daños punitivos (para castigar al demandado y disuadir futuras conductas similares).
El abogado Javier Merino Mena del Bufette, Merino y Asociados reveló que el demandado puede ser obligado a pagar las costas judiciales del demandante.
“La calumnia o difamación debe acreditarse como un asunto civil y no penal por lo que las personas que hace declaraciones falsas que dañan la reputación de otra puede ser demandada por daños y perjuicios”, destacó el abogado Merino Nava.
“Requisitos para una demanda por difamación”:
Para que una declaración sea considerada difamatoria, generalmente se deben probar los siguientes elementos:
- El acusado hizo una declaración falsa sobre el demandante.
- El acusado hizo la declaración a un tercero.
- La declaración fue publicada o comunicada de alguna manera (por ejemplo, escrita o hablada).
- La declaración causó daño a la reputación del demandante.
- La declaración no era privilegiada (es decir, no estaba protegida por ninguna excepción legal).
Defensas contra la difamación:
- Verdad:
Si la declaración es verdadera, no es difamatoria.
- Privilegio:
En ciertas situaciones, como en el testimonio ante un tribunal o en informes legislativos, las declaraciones están protegidas por privilegio, incluso si son falsas.
- Opinión:
Las declaraciones de opinión, si no pretenden ser hechos, generalmente no son difamatorias.
- Libertad de expresión:
La Primera Enmienda protege la libertad de expresión, pero existen límites cuando se trata de declaraciones falsas y dañinas.
Difamación en redes sociales:
La difamación en redes sociales se rige por las mismas leyes que la difamación tradicional. Las declaraciones falsas y dañinas publicadas en línea pueden dar lugar a demandas por difamación.
Es fundamental perfilar una demanda específica por difamación.
- Es fundamental consultar con un abogado especializado en difamación para evaluar si una declaración específica cumple con los requisitos para una demanda por difamación.
- Las leyes de difamación varían de un estado a otro.
- El plazo para presentar una demanda por difamación es limitado, por lo que es importante actuar rápidamente.
Únete al canal de WhatsApp de El Independiente y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.

