Estados Unidos aplicará a partir de hoy un nuevo arancel de 10 por ciento a determinadas mercancías mexicanas, aunque el gravamen no incluirá a los productos que cumplan con las reglas de origen y entren con trato preferencial del T-MEC, anunció ayer el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
La medida entrará en vigor a las 00:01 horas, tiempo del este de Estados Unidos, y forma parte de una nueva ofensiva comercial del gobierno del presidente Donald Trump contra importaciones provenientes de 60 países.
Para México, la principal diferencia radica en que el impuesto no será generalizado. Las mercancías que acrediten contenido regional y reúnan los requisitos establecidos en el T-MEC podrán continuar ingresando sin pagar el nuevo arancel. En cambio, aquellas que no demuestren origen norteamericano o que sean exportadas fuera de las preferencias del tratado quedarán sujetas al gravamen de 10 por ciento.
La disposición obliga a las empresas mexicanas a reforzar la documentación sobre el origen de materias primas, componentes y procesos productivos. Sectores con cadenas de suministro integradas en América del Norte tendrán mayores posibilidades de conservar el acceso preferencial, mientras que las compañías dependientes de insumos de otras regiones podrían enfrentar costos adicionales.
También quedarán fuera de este nuevo impuesto los bienes que ya están sujetos a tarifas estadounidenses por motivos de seguridad nacional, al amparo de la Sección 232. Entre ellos se encuentran determinados productos de acero, aluminio y cobre, además de automóviles, autopartes, vehículos pesados, madera y semiconductores. Esos artículos seguirán pagando los gravámenes sectoriales correspondientes, pero no acumularán el nuevo 10 por ciento.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos explicó que la decisión se tomó después de investigar las políticas de distintos países para impedir la importación de productos fabricados mediante trabajo forzoso.
En el caso mexicano, Washington reconoció que existen disposiciones legales y compromisos asumidos dentro del T-MEC para bloquear ese tipo de mercancías. Sin embargo, consideró que la aplicación de los controles todavía es insuficiente, argumento utilizado para colocar a México dentro del grupo sancionado con la tasa de 10 por ciento.
El mismo porcentaje será aplicado a Canadá, Reino Unido, India, Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka y Trinidad y Tobago.
Las mercancías que hayan sido embarcadas antes de la entrada en vigor de la disposición podrán quedar exentas, siempre que sean despachadas para su consumo en territorio estadounidense antes del 28 de julio.
Para otras economías, la administración Trump fijó una tarifa de 12.5 por ciento. En ese grupo se encuentran China, Brasil, Australia, Chile, Colombia, Israel, Rusia, Arabia Saudita, Turquía, Vietnam y Sudáfrica, entre otros países.
La Unión Europea y Taiwán recibirán un tratamiento especial para que la combinación de impuestos aplicables alcance una tasa total de hasta 10 por ciento. Japón, Corea del Sur y Suiza tendrán también un esquema diferenciado, con un límite general de 12.5 por ciento al sumar sus aranceles ordinarios y el nuevo gravamen.
El anuncio ocurre en medio de las negociaciones entre los gobiernos mexicano y estadounidense por la revisión del T-MEC. La presidenta Claudia Sheinbaum se reunió este jueves en Palacio Nacional con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, con quien abordó el futuro del acuerdo regional y otros temas de la relación económica bilateral.
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