Higinio Martínez Miranda se quedó con la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República para el nuevo año legislativo, luego de recibir el respaldo de la bancada de Morena, una decisión que abrió una fuerte inconformidad entre sus propias filas, particularmente de Gerardo Fernández Noroña, quien pretendía volver a encabezar la Cámara alta y acuso a su partido de autoritario.
El senador mexiquense sustituirá a Laura Itzel Castillo y conducirá los trabajos legislativos en un periodo particularmente complicado, marcado por las negociaciones entre las distintas fuerzas políticas y el proceso electoral de 2027.
Morena presentó la elección de Martínez Miranda como producto de la unidad y de una votación unánime de sus legisladores presentes. Sin embargo, Fernández Noroña rechazó esa versión y sostuvo que no puede hablarse de consenso cuando él se opuso abiertamente a la decisión y decidió no asistir a la reunión plenaria de su grupo parlamentario.
Noroña había manifestado su interés en regresar a la Presidencia del Senado y argumentó ante sus compañeros que, frente a lo que considera una ofensiva de la oposición contra el gobierno y el movimiento de la Cuarta Transformación, se requería una conducción firme de la Cámara alta.
En respuesta, el legislador difundió en sus redes sociales un escrito de tres cuartillas en el que explicó que su ausencia de la plenaria no obedeció a la fractura de muñeca que sufrió recientemente, sino a su desacuerdo con la forma en que Morena resolvió la sucesión en la Mesa Directiva.
Acusó que, en momentos en que Morena enfrenta una creciente confrontación con sus adversarios y cuando se acercan las elecciones intermedias de 2027, en las que estarán en juego gubernaturas, la Cámara de Diputados, congresos locales y ayuntamientos, se decidió impulsar una Presidencia del Senado que, desde su perspectiva, buscará entendimientos excesivos con los partidos opositores.
La calificó como una presidencia de “connivencia con la oposición”, diferenciándola de una relación institucional y de respeto con las demás fuerzas políticas.
El senador también lanzó una advertencia hacia el interior de Morena y de la llamada Cuarta Transformación.
Afirmó que el movimiento “camina a pasos agigantados al verticalismo” y recordó que precisamente las prácticas autoritarias y la concentración de las decisiones fueron parte del viejo sistema político que la izquierda mexicana combatió durante décadas. “No soy parte de ese acuerdo y conscientemente rechazo serlo”, puntualizó.
Fernández Noroña aclaró que su inconformidad no se relaciona con una negociación de cargos o posiciones dentro del Senado y sostuvo que, después de quedar fuera de la conducción de la Cámara alta, ya no buscará otra responsabilidad interna.
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