Esto provocó que bandas aliadas al Cartel Jalisco Nueva Generación y el Cartel de Sinaloa comenzaran una carnicería por controlar los corredores de droga hacia Europa, Estados Unidos y Centroamérica.
El asesinato del candidato presidencial ecuatoriano, Fernando Villavicencio, encendió las alarmas en todo el continente.
Este miércoles 9 de agosto, mientras realizaba un acto de campaña en Quito, la capital del país, fue emboscado por un grupo de sicarios que le dispararon hasta quitarle la vida.
Esto ocurre dos días después de que Villavicencio denunciara públicamente que el Cártel de Sinaloa lo tenía bajo amenaza; y aunque las autoridades de este país aún no han proporcionado detalles oficiales sobre el suceso, esto no hace más que confirmar el enorme poderío de uno de los grupos delincuenciales más sanguinarios del planeta.
SEGUNDO EXPORTADOR DE COCAÍNA
A principios de este año Ecuador se convirtió en el segundo país exportador de cocaína de la región, solo superado por Brasil.
Esto provocó que bandas aliadas al Cartel Jalisco Nueva Generación y el Cartel de Sinaloa comenzaran una carnicería por controlar los corredores de droga hacia Europa, Estados Unidos y Centroamérica.
Estas dos bandas se disputan desde hace años el control comercial de la droga en México, pero desde hace mucho tiempo dejaron de ser organizaciones nacionales para convertirse en verdaderas transnacionales de la muerte.
CRUZADA CONTRA EL NARCOTRÁFICO
Fernando Villavicencio, conocido por su oposición al expresidente Rafael Correa, inició una cruzada en contra del narcotráfico en su país, culpando directamente a estos cárteles mexicanos de la violencia en Ecuador.
El país cerró el 2022 con la tasa de muertes violentas más alta de su historia, en gran parte atribuida al crimen organizado y al narcotráfico.
Esto provocó que recibiera amenazas semanas anteriores a su muerte, a pesar de que se movilizaba con protección policial.
El magnicidio confirma lo que Washington viene diciendo desde hace ya algún tiempo y es negado por el presidente López Obrador: El Cartel de Sinaloa es señalado por el Departamento de Estado como el principal introductor del fentanilo a Estados Unidos y es el villano perfecto porque además, los precursores químicos que utilizan para fabricar la droga provienen de su principal adversario, China, para después procesarse en su propio “patio trasero”.
A todo esto se suma también la desestabilización política de la región.
Recordemos que Ecuador no es un país más para Estados Unidos, sino una potencia petrolera, y uno de sus pocos aliados en Centroamérica.
Por su parte, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha insistido públicamente en que el fentanilo no se procesa en nuestro país, a pesar de que Washington dice lo contrario.
Durante su conferencia de prensa matutina, el presidente López Obrador extendió su pésame a la familia de Fernando Villavicencio, pero a pregunta expresa sobre la posible participación de cárteles del crímen organizado de México en el crimen, el mandatario no se atrevió a adelantar nada:
«No hay que olvidar que en tiempo electorales se inventan cosas, hay que actuar con mucha responsabilidad y seriedad, esperar las investigaciones y esperar que se dé a conocer el resultado de la investigación y que se castigue a los responsables».
Esto no hace más que reforzar el sentimiento antimexicano en Estados Unidos, que ha sido recientemente capitalizado por varios políticos norteamericanos, incluso llegando a amenazar con una invasión de su ejército a territorio mexicano para bombardear a los laboratorios donde se produce la droga.
Lamentablemente para nosotros, se espera que este sentimiento aumente mientras se acerquen las elecciones en aquel país.
Las cosas solo se van a poner peor.
@CallodeHacha
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