Los republicanos piden tomar medidas más enérgicas contra la libertad condicional humanitaria de los migrantes ilegales, y negar el asilo a todos aquellos que crucen la frontera a través de terceros países para entrar a Estados Unidos
La agenda del Joe Biden se complica, los estadounidenses piensan que ya es un presidente menguante pues así lo indican las últimas encuestas en donde el mandatario retrocedió en los índices de aceptación, los republicanos saben que este es el momento para colocar sus demandas en materia de migración sobre la mesa.
El presidente quiere la autorización del paquete integral de ayuda a Ucrania, Israel, Taiwán y frontera sur con México, y los republicanos no quieren darle el visto bueno, de ahí que separaron la ayuda a Israel.
¿Insiste el presidente en su paquete de ayuda?, pues su autorización tiene un precio y éste será muy caro: endurecer la política de migración de Estados Unidos, con ello los republicanos darían un tiro de gracia a una de las políticas “estrella” de la administración Biden. Un tema que seguramente le restará apoyo en su campaña para la presidencia.
Durante su campaña, el entonces candidato Joe Biden quería reformar el sistema de inmigración de Estados Unidos, ya en funciones como presidente borró las políticas aplicadas por Donald Trump y señaló que era posible tener un sistema equitativo que reflejara los valores estadounidenses y abriera las puertas a una migración más humana y ordenada.
Hoy las prioridades en la política exterior se imponen y el tema migratorio pasa a ser una carta de negociación para obtener la ayuda financiera para la guerra en Ucrania. De acuerdo a The Hill, los republicanos en el Senado encabezados por Lindsey Graham (R-Carolina del Sur), Tom Cotton (R-Arkansas) y James Lankford (R-Oklahoma) dieron a conocer este lunes una lista de reformas migratorias que exigirán a cambio de apoyar el paquete de ayuda del presidente.
Apenas este fin de semana el tema no estaba del todo confirmado, había pláticas en el piso del Congreso, pero nada concreto aún, pero al iniciar la semana los republicanos sacaron su lista de peticiones en donde buscan reducir el flujo migratorio hacia su país de una vez por todas.
De entrada, piden que el departamento de Seguridad Nacional reanude la construcción del muro fronterizo suroeste, que corresponde a la zona fronteriza de Texas y que abarca casi la mitad del límite internacional entre los dos países.
Se confirma la reforma en las leyes de asilo, los republicanos piden tomar medidas más enérgicas contra la libertad condicional humanitaria de los migrantes ilegales, y negar el asilo a todos aquellos que crucen la frontera a través de terceros países para entrar a Estados Unidos. Hasta aquí no hay nada sorprendente.
Pero en la lista de peticiones de una página, se confirma la petición republicana de elevar el estándar en las solicitudes de asilo del “temor creíble de persecución”.
Hasta ahora, el requisito es que el solicitante pueda demostrar “una posibilidad significativa” de persecución, el cambio promete complicar esta “posibilidad significativa” y obligar al solicitante a demostrar (no se especifica de qué manera se puede demostrar y constatar) un “temor creíble de persecución”, es decir que hay un verdadero peligro para la persona en cuestión si regresa a su país de origen o incluso hasta puede perder la vida.
Otra de las demandas republicanas se refiere a exigir a los migrantes que soliciten asilo en los puertos de entrada legales (los que pasen de manera ilegal ni se molesten en el trámite) este requisito facilitaría, dicen los senadores, que los agentes de la Patrulla Fronteriza se centren en los traficantes de drogas y los delincuentes.
En otro punto, piden reducir los “retrasos frívolos” en las deportaciones, si se niega el asilo pues hay que proceder a la expulsión inmediata. También los senadores republicanos quieren terminar con la práctica de “atrapar y liberar”, pues gracias a esta medida los inmigrantes ilegales son liberados dentro del país, aunque no presenten una solicitud de asilo.
En la hoja de peticiones, los senadores también arremeten contra el mandatario: “el presidente Biden ha permitido que los carteles exploten las lagunas de nuestras leyes de asilo como ningún otro presidente en la historia. Debemos cerrar esas lagunas y asegurar nuestras fronteras”, dicen.
Por su parte, la administración Biden anunció hace un mes que reiniciaría la construcción de 20 nuevas millas del muro fronterizo en Texas.
Y en su paquete de ayuda exterior, el mandatario solicitó fondos para poco más de 300 000 agentes adicionales de la Patrulla Fronteriza, así como fondos para máquinas de inspección para detectar fentanilo.
Nada de esto complace a los republicanos, ellos van por más y al parecer, este es el momento preciso para exigirlo.
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