Los triunfos de Morena en 2018 y 2024, recuperan, en primera instancia esa visión populista, en el sentido histórico del discurso político de un Estado de compromiso popular nacido en la Revolución Mexicana. La “Cuarta Transformación” ha logrado articular una exitosa política electoral y un proyecto político con una amplia base social
La Constitución establece que el Senado de la República y la Cámara de Diputados Congreso de la Unión inician sus sesiones ordinarias el 1 de septiembre.
Será en la Cámara de Diputados en donde, se dará voz a la mayoría parlamentaria para la aprobación de la reforma al Poder Judicial de la Federación.
En el sexenio que concluye, el Poder Judicial, devino en un actor central, con capacidad para condicionar los escenarios políticos.
En efecto, al inmiscuirse en asuntos tradicionalmente reservados a los partidos políticos, a la sociedad civil organizada, a los poderes políticos y a la construcción de narrativas políticas, el Poder Judicial se fue convirtiendo en un poder de poderes.
Esto se inscribió en un contexto en el cual las derechas apelaron a los espacios políticos institucionales para ordenar y articular sus estrategias, con el fin de mantener el orden social establecido.
En México con el neoliberalismo, se impulsaron políticas públicas orientadas hacia el mercado, que lograron el cambio de un Estado populista a un Estado de orientación abiertamente neoliberal de 1982 al año 2018 .
Fue el filósofo Enrique Dussel, quien explicó de la manera más sencilla que el Estado mexicano que emerge de la Revolución Mexicana fue la primera experiencia populista en América Latina.
En su conferencia magistral Emiliano Zapata y la filosofía de la liberación nacional, impartida en marzo de 2023 – pocos meses antes de morir-, Dussel destacó la lucha y el liderazgo del Caudillo del Sur, y señaló que si en Argentina, llamaban populismo a un proceso político acontecido aproximadamente entre 1930 y 1954 en México comenzó quizás en 1910, con la Revolución Mexicana”.
La implementación de las políticas neoliberales desde el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) hasta el de Enrique Peña Nieto (2012-2018) , desarticuló la base social que el PRI había construido.
Con el neoliberalismo se abrió la privatización de los bienes y servicios que brindaba el Estado.
Podemos decir, que el Estado surgido de la Revolución Mexicana se fue alejando de su vocación social hacia las clases populares.
El profesor de la Facultad de Ciencias Políticas, Arnaldo Córdova en sus clases sostenía que la Revolución Mexicana fue un acontecimiento histórico que llevó “al descubrimiento del pueblo”.
En México estamos viviendo el “redescubrimiento del pueblo, y este existe en la medida, en que sustente su legitimidad en la mayoría del voto popular.
En 1972, Arnaldo Córdova publicó un pequeño libro, cuyo argumento principal habilitó la emergencia del debate sobre el populismo en nuestro país: “La formación del poder político en México” en donde trata un fenómeno que, entonces, carecía de un término específico.
En palabras del autor, se trataba de “una revolución populista”.
Los triunfos de Morena en 2018 y 2024, recuperan, en primera instancia esa visión populista, en el sentido histórico del discurso político de un Estado de compromiso popular nacido en la Revolución Mexicana. La “Cuarta Transformación” ha logrado articular una exitosa política electoral y un proyecto político con una amplia base social.
El regreso del Estado a sus funciones como garante de los derechos sociales significó la derrota electoral del modelo neoliberal del PRIAN.
Un dato que no debemos dejar pasar,, es que el soporte ideológico de la “modernización neoliberal” encabezada por Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) la otorgó Héctor Aguilar Camín con la publicación de su libro “Después del milagro” (1989), mencionando que se avizoraban cambios profundos en la estructura del Estado mexicano: Un cruce de referencias entre el Plan Global de Desarrollo 1980-1982 y el libro de Aguilar Camín comparten la conclusión de que México podría tener un desarrollo con sentido social no populista.
En cambio, el discurso de Andrés Manuel López Obrador se estableció -con base en la oferta hecha al electorado- la de recuperar el papel del Estado como garante de los derechos sociales.
Este debate, que inició en 1988, sigue presente al iniciar en este septiembre del 2024 la LXVI Legislatura del Congreso de la Unión.
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