Como sucedió en la mitología griega con la caja de Pandora que, al levantar la tapa, escaparon de ella todas las adversidades, así le sucedió a Televisa, cuando Emilio Azcárraga Jean su presidente ejecutivo de dejó su cargo de forma inmediata, mientras se resuelve la investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, con respecto a un caso de corrupción relacionado con la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).
Las acusaciones contra Azcárraga Jean no son nuevas, el cinco de mayo de 2016, se publicó una carta anónima en el periódico Washington Post, en donde se atribuía al vicepresidente ejecutivo de Televisa, Alfonso De Angoitia, y al entonces responsable de administración y finanzas, Salvi Foch, de “no registrar hasta 14 mil millones de pesos de ingresos provenientes de gobiernos estatales, partidos políticos y terceras partes desde el año 2000”.
Esa acusación derivó en una investigación contra Televisa, que concluyó en que no había pruebas suficientes para sustentar esos dichos.
A estas filtraciones se sumó la acusación de Alejandro Burzaco, uno de los 42 imputados en el escándalo de corrupción y sobornos en la FIFA, quien declaró que entre el 14 y el 15 de noviembre de 2017 ante un tribunal de Estados Unidos que entregó sobornos por un total de 15 millones de dólares a Julio Grondona, expresidente durante casi cuatro décadas de la Asociación de Futbol Argentina (AFA), a través de dos subcuentas en los bancos suizos Julius Baer y Credit Suisse.
El escándalo fue mayúsculo en virtud de que Burzaco, también involucró a Televisa y a la compañía brasileña O’Globo en el pago de 15 millones de dólares como sobornos para obtener los derechos de transmisión de los mundiales de futbol de 2026 y 2030.
La periodista Nina Pullano en un artículo publicado el 12 de mayo de 2023, en Courthouse News Service, un servicio informativo sobre litigios civiles en los Estados Unidos informó que Burzaco se había declarado culpable en noviembre de 2015 y desde entonces colaboró con la investigación y dejó ver los detalles de la matriz de corrupción dentro de la FIFA y la Conmebol.
La jueza Pamela Chen tuvo en cuenta la cantidad de datos que aportó como testigo protegido y le dio el beneficio de no ir a la cárcel
En esa ocasión no se trató de un anónimo, sino de uno de los testigos claves en la trama del “FIFAGate” e involucrado anteriormente por el periódico The New York Times en una presunta filial de Televisa, llamada Mountigri Manangement Group.
Burzaco prometió a las autoridades estadunidenses devolver 21 millones de dólares e intentar reducir su sentencia si revelaba la trama de corrupción en el máximo organismo del futbol mundial.
Luego, que involucró a Televisa, a O’Globo y a Datisa, una sociedad en la que participaba el propio Burzaco y Fox Sports. Televisa, negó su participación en esta trama de sobornos.
El The New York Times, en una columna del 26 de octubre de 2017, firmada por Tariq Panja, señalaba que la empresa Mountigri Management Group, estaba formada por tres personas, y “amasó discretamente los derechos exclusivos de transmisión de los partidos de la Copa del Mundo en buena parte del continente americano, de México a Argentina, hasta 2030”.
Esta empresa radicada en el cantón suizo de Zug tiene los contratos de 16 naciones de América Latina.
“Las autoridades de Estados Unidos ayudaron a revelar que Mountigri era en realidad una filial de televisión Grupo Televisa”.
Desde el año pasado la televisora está bajo investigación en Estados Unidos por esas acusaciones.
En 2023, Televisa llegó a un acuerdo para pagar 95 millones de dólares de una demanda colectiva de inversionistas que alegaron que se les ocultó una presunta violación a la Ley de Valores de Estados Unidos, por la supuesta inflación artificial de las acciones.
Por primera vez desde su fundación, hace 94 años, Grupo Televisa no será liderado por un miembro de la familia Azcárraga quien en un hecho inédito se encuentra bajo investigación por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Una vez aparecida la información sobre Televisa en el The New York Times, el 26 de octubre de 2017, el periódico español ABC, en su edición del 22 de noviembre de 2017, da a conocer una información en la que menciona que el homicidio de Adolfo Lagos un banquero mexicano que pertenecía a la familia de Manuel Espinosa Yglesias y que trabajó más de 20 años en Bancomer, había llamado la atención del mundo del futbol al tratarse de la segunda muerte violenta en menos de una semana de un personaje vinculado de alguna manera a la trama de corrupción de la FIFA.
Su muerte según el diario español se producía horas antes de que Jorge Delhon, antiguo dirigente del fútbol argentino se arrojase a las vías al paso de un tren en Buenos Aires después de ser acusado por un testigo en el proceso de corrupción en el seno de la FIFA en un tribunal de Nueva York.
La bala que dio muerte a Lagos fue disparada por el escolta que manejaba la camioneta del empresario.
Además, escoltas optaron- según la versión oficial-, por no perseguir a los atacantes, subir a la camioneta blindada a Lagos, avanzaron hacia un hospital, pero en el trayecto un incidente más buscó poner fin a la vida de Lagos: se les ponchó una llanta.
Herido y sin auxilio médico los escoltas se detuvieron en la caseta de cobro a esperar una ambulancia que los llevaría a una clínica en Coacalco, donde el directivo falleció.
Llama la atención que ante estos hechos ninguno de los escoltas de Adolfo Lagos, fue detenido por la muerte del ejecutivo de Televisa.
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