La industria automotriz en México se verá afectada por los aranceles que entraron en vigor el pasado 4 de marzo.
Esos aranceles van a impactar al 75 por ciento de las exportaciones de la industria automotriz de México a los Estados Unidos.
La industria automotriz en nuestro país fabricó en el año de 2024, 4 millones de automotores.
Al momento de imponer los aranceles del 25% el presidente Trump, afirmó que México y Canadá no tienen “margen” de negociación.
Con estas declaraciones el “Índice de Incertidumbre de Política Comercial” registró sus niveles más altos en este año de 2025.
Este índice mide la frecuencia con la que los principales medios estadounidenses —Boston Globe, Chicago Tribune, The Guardian, Los Angeles Times, New York Times, Wall Street Journal y Washington Post— publican su información sobre política comercial.
El presidente Trump, cumplió su promesa hecha el 4 de noviembre de 2024, 24 horas antes de las elecciones, cuando en un mitin en Carolina del Norte, expresó que nuestro país lo estaba invadiendo, por lo que nos impondría un arancel del 25% a todos los artículos que exportemos.
Esa promesa de campaña se hizo realidad el pasado 3 de marzo, cuando la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), publicó el aviso de aplicación de aranceles a las importaciones de productos de la industria automotriz provenientes de México.
De acuerdo con la empresa “Kelley Blue Book”, el impacto económico de los aranceles a la industria automotriz será tan severo, que probablemente lleven a Canadá y México a una recesión y a Estados Unidos “a un punto de crecimiento estancado”.
Además, de los aranceles a la industria automotriz, también se espera una alza de impuestos al acero y al aluminio a partir del próximo 12 de marzo.
Y se prevén aranceles a los productos agrícolas para el próximo 2 de abril.
Enfrentamos un escenario de extrema complejidad, en virtud de que los Estados Unidos, nos compran el 80 por ciento de todo lo que vendemos al exterior.
La dependencia que tenemos y el grado de integración industrial y comercial es de tal magnitud, que como bien expresó el presidente Trump: “ya no hay margen de maniobra”.
Nos encontramos en uno de los peores escenarios: el de la incertidumbre permanente.
Vivimos en un país que no tiene claridad en cuáles serán las reglas del juego o sobre qué condiciones se pueden atraer inversiones.
La incertidumbre pone en riesgo todo el crecimiento económico del sexenio.
La economía mexicana es la más expuesta según el “Índice de riesgo Trump”, de la Unidad de Inteligencia de la revista “The Economist” (EIU por su sigla en inglés), ocupamos el primer lugar con una puntuación total de 71.4, sobre 100 lo cual nos coloca como el país más vulnerable según ese análisis.
La política fiscal del gobierno mexicano no ofrece margen de maniobra, el déficit presupuestario superó el 5% del Producto Interno Bruto(PIB) en 2024.
Para este año, el presupuesto contempla un ajuste fiscal significativo, lo que limita la posibilidad de medidas de estímulo económico.
La inseguridad que genera en la administración pública los recortes presupuestales, el aumento de los aranceles para nuestras exportaciones, a lo que se suman las deportaciones de nuestros connacionales, nos lleva a pensar que estamos entrando en la tormenta perfecta -expresión que se utiliza- para describir una situación en la que múltiples factores adversos, se combinan de manera tal que van a producir un resultado de alta inestabilidad para nuestro país.
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