Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum explicaba al “pueblo sabio”, y al no sabio también, cómo votar en las elecciones del próximo domingo para elegir a los nuevos integrantes del Poder Judicial de la Federación, y recomendaba a los que piensan asistir a las urnas que previamente estudiaran a quién van a elegir – o sea que se aprendan bien el “acordeón” que dicen están distribuyendo los “cuervos de la Nación”, acotan los malosos–, un grupito de “comentócratas” ha sugerido que quienes vayan a ejercer su derecho, mejor “voten por nadie”.
Entre los argumentos que han expuesto los susodichos a través de diferentes medios de comunicación, incluyendo las redes sociales, señalan las marrullerías de algunos candidatos y candidatas, el desconocimiento que tienen de los mismos, el comportamiento del INE que, dicen, se “ha hecho de la vista gorda” ante diversas denuncias ciudadanas por el caos que ha existido en las campañas de proselitismo que incluyeron las viejas y nuevas prácticas electorales — acarreos, compra de votos, falta de control en los gastos de promoción, violación a la ley electoral–, así como la injerencia de partidos políticos, gobiernos estatales, personajes “non gratos”…
Según los observadores políticos objetivos e imparciales, el “fantasma del vota por nadie” hizo su aparición a principios de este siglo en varios países latinoamericanos cuando sus habitantes se sintieron engañados, frustrados, desencantados por sus gobernantes que nunca cumplieron con lo prometido.
Hoy, con miras a la elección de jueces y magistrados, algunos “comentócratas” se han dado a la tarea de elaborar lo que bien podría llamarse «Decálogo del Buen Ciudadano» que dice:
1) El domingo 1 de junio de 2025 preséntate en la casilla electoral que te corresponde.
2) Aguarda en la fila (si hubiese fila).
3) Al llegar tu turno, entrega a los funcionarios de la mesa tu credencial de elector y recibe tus boletas de votación.
4) Entra a la cabina, toma el lápiz crayón y ejerce tu derecho a votar de manera libre y secreta POR NADIE… a menos que creas que merecen tu confianza, tu apoyo y tu voto, alguno o algunos de los candidatos participantes.
5) No dejes en blanco las boletas, porque con eso pones a los representantes de los partidos ante la tentación irresistible de repartírselas al final de la jornada y llenarlas a su conveniencia, como es la antigua y persistente costumbre de “agandállarselas”.
6) Dirígete a las urnas transparentes y deposita tus boletas dobladas.
7) Cumplida ya tu obligación constitucional y tu derecho ciudadano, regresa a la mesa de funcionarios para que te entinten el dedo pulgar y recoge tu credencial de elector.
8) Encamínate a la salida, respira hondo y profundo, y despídete de tus vecinos (si hubiese alguno).
9) Regresa a tu hogar con la satisfacción del deber cumplido.
10) No eres un abstencionista irresponsable, displicente o desinteresado; no desconoces los graves asuntos de la vida nacional; no eres enemigo de la democracia.
Todo lo contrario: eres un mexicano consciente del momento histórico que te ha tocado vivir.
Cuando termine el proceso electoral y se conozcan los resultados -que serán catastróficos -, se demostrará el grado de rechazo que se han ganado a pulso la reforma al PJ propuesta.
Bueno, la presidenta Sheinbaum dijo ayer: “Es muy importante la elección del domingo; que participen libremente, lo que decidan, por quién quieran votar, pero participen…”. Así que.
*https://x.com/LuisSotoAgenda
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