La presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, Luisa María Alcalde, anunció un Plan Organizativo de Comités Seccionales a proponerse en la Octava Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional prevista para el próximo domingo 20 de julio.
Parece un ambicioso proyecto.
Porque se trata de armar la estructura de Morena en cada una de las 80 mil secciones electorales en que aproximadamente se divide el país.
¿Se imaginan? Un comité guinda en cada una.
Seguramente para Morena no se trata de una numeralia, sino de contar con estructura en cada una de las unidades básicas en que se dividen los 300 distritos electorales federales existentes en el país, unidades que electoralmente sirven para determinar el número de casillas en base a un mínimo y a un máximo de electores en esa minúscula parte de la geografía electoral de la cual cada ciudadano forma parte.
Por eso decimos que es un ambicioso proyecto.
No ha habido partido político que cuente o haya contado con estructura en cada sección electoral.
El PRI y el PAN a lo mucho llegó a contar con Comités Municipales, aun cuando hayan intentado seccionales.
Por cierto, cuando empezó la debacle priista, una de las quejas de la militancia era la simulación en la integración de los Comités Municipales; solamente existían para fines de numeralia interna, pero no en los hechos, así que los liderazgos se quedaban con el dinero destinado a la conformación de una estructura real.
La simulación le costó muy cara al PRI, ya no creció, ni tuvo ni por dónde atajar la inconformidad cuando empezó a caer del ánimo de la ciudadanía, aunque todavía conserva cierto voto duro, cierta militancia leal, y que no precisamente son quienes ocupan cargos en los comités nacional y locales.
Retomando el tema.
Se entiende que, con el Plan Organizativo de Comités Seccionales, Morena va a reforzar su estructura rumbo a las próxima elecciones federales y locales intermedias del 2027, sobre todo las federales para no perder la mayoría en las cámaras del Congreso de la Unión.
Y quizá para intentar ganar la mayoría calificada por sí mismo, pues hasta ahora se ha apoyado en el PVEM y en el PT para construirla a partir de comicios electorales; claro, cuando le hace falta, Morena jala opositores.
El más reciente caso fue el del senador Miguel Ángel Yunes Márquez, que votó favor de la Reforma Judicial a costa de su militancia en el PAN, pero le dio impunidad; el voto fue vital para la 4-T, especialmente para Morena para concretar la citada reforma.
Un comité en cada sección electoral posibilitará el aumento de la votación a favor de Morena, o a favor de elecciones de interés guinda como, por ejemplo, la judicial, cuya segunda parte fue programada en el 2027 para terminar de renovar el Poder Judicial Federal y los poderes judiciales locales.
Posibilitará también el voto favorable para Morena en ejercicios de participación ciudadana como las consultas populares o la revocación de mandato.
Morena no solo aceita su maquinaria, sino que prevé hacerla crecer creando comités en cada una de las unidades básicas de geografía electoral del país.
Quizá también le sirva en caso de divisiones y desprendimientos internos, sobre todo por descontentos en el reparto de candidaturas.
Lo mismo debería estar haciendo la oposición: Armar, crear, generar estructura, o al menos revitalizar, sanear, la estructura con la cual han venido trabajando: Comités Estatales y Comités Municipales.
La oposición necesita equilibrar el discurso con la acción.
El único partido político de oposición que al parecer intenta crecer con estructura es Movimiento Ciudadano, en algunas zonas del país.

CURP BIOMÉTRICA
El ex presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, tiene toda la razón cuando dice que: “La credencial (para votar con fotografía) va a perder uno de sus principales atractivos que permite que el Padrón Electoral esté muy actualizado (…).
La nueva CURP biométrica eventualmente va a poner a competir dos instrumentos y eso va a traer inevitablemente como consecuencia una desactualización del Padrón”.
Sí, más allá de intentos de control, la CURP biométrica podría impactar al Padrón Electoral y a la Lista Nominal, dos instrumentos elementales para las elecciones, sobre todo la Lista Nominal que es la relación de ciudadanos y ciudadanas con credencial para votar, la cual, es harto sabido, la ciudadanía obtiene más como un documento de identificación, pero que la tiene para poder ejercer su voto.
Y si la CURP biométrica servirá como identificación, la ciudadanía perderá interés en solicitar su inscripción al padrón electoral para obtener su credencial para votar, a menos de que las elecciones se vuelvan atractivas, lo cual es tarea del INE y de los partidos políticos.
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