Al utilizar este sitio, acepta la Política de privacidad y los Términos y condiciones.
Aceptar
  • SECCIONES
    • Nacional
    • CAPITAL360
    • El Valle
    • Geointeligencia
    • Empelotados
    • Opinión
    • Economía
    • Jorobando
    • AI-goritmo
    • Seguridad y Defensa
    • Agenda del Interior
    • Política
    • C-Level
    • Bespoke Life
    • Ruptura
    • Cuina D’Autor
    • Servicio a la comunidad
  • OPINIÓN
  • CONTACTO
  • EDICIÓN IMPRESA
  • SUPLEMENTO ESPECIAL
  • SERVICIO A LA COMUNIDAD
Leyendo: Fracking y soberanía energética
  • SUSCRÍBETE
EN VIVO
Facebook-f Youtube Instagram Linkedin Tiktok Telegram Whatsapp

d

Director General: Dr. Carlos Ramirez
El Independiente
Buscar
  • INICIO
  • SECCIONES      
    • Nacional
    • CDMX
    • EDOMEX
    • Geointeligencia
    • Empelotados
    • Opinión
    • Economía
    • Jorobando
    • AI-goritmo
    • Palacio Nacional
    • Seguridad y Defensa
    • Estados
    • Política
    • C-Level
    • Bespoke Life
    • Suplemento Especial
    • Ruptura
    • Cuina D’Autor
    • Handicap
  • OPINIÓN
  • CONTACTO
  • EDICIÓN IMPRESA
  • TEVENDO
  • SERVICIO A LA COMUNIDAD
  • DIRECTORIO
¿Ya estás suscrito? Iniciar sesión
Director General: Carlos Ramirez
2022 © Todos los derechos reservados El Independiente
Opinión

Fracking y soberanía energética

Pablo Cabañas Díaz
Por Pablo Cabañas Díaz Publicado abril 13, 2026 6 Min de lectura
FOTO: CUARTOSCURO
Comparte

El lenguaje del poder, siempre proclive a la prestidigitación, ha decidido en este abril de 2026 adelantarse a la realidad mediante una pirueta sefuentes “no convencionales que habría fascinado al escritor George Orwell.

En su libro, 1984, Orwell advirtió que el control totalitario no se limitaba a las leyes, sino que colonizaba el pensamiento a través del lenguaje; hoy, esa “neolengua” encuentra su versión en el ámbito extractivo.

El fracking —técnica que fractura las entrañas de la tierra— ha sido rebautizado por la burocracia de Pemex como “estimulación de pozos no convencionales”.

Asistimos a una operación política de primer orden: nombrar distinto para gobernar como siempre, como si el cambio de denominación pudiera disolver la sustancia del problema.

Sin embargo, la geología permanece inmune a la propaganda.

México enfrenta una crisis profunda: cerca del 60% de sus cuerpos de agua presenta algún grado de contaminación y 157 de sus 653 acuíferos están sobreexplotados.

Es en este contexto, que el gobierno federal invoca la soberanía energética como tabla de salvación frente a la dependencia.

Las cifras de la Secretaría de Energía resultan elocuentes: México importa aproximadamente el 75% del gas natural que consume.

La Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos subraya el carácter estructural de esta vulnerabilidad, dado que cerca del 80% del suministro proviene de Texas.

Pero la cuestión de fondo no es técnica, sino ética: ¿se busca realmente la soberanía o se incurre en una forma de ceguera voluntaria? El interrogante no radica en cuánto gas puede extraerse del subsuelo, sino en bajo qué lógica se pretende hacerlo.

El fracking impone, un tributo hídrico que desafía toda racionalidad: entre 9 y 29 millones de litros de agua por pozo.

En el norte del país, particularmente en la Cuenca de Burgos, el World Resources Institute advierte que el estrés hídrico alcanza niveles “extremadamente altos”.

Más del 80% del agua renovable disponible ya está comprometida.

¿Cómo justificar, desde cualquier lógica coherente, la asignación de recursos hídricos vitales a la fractura hidráulica mientras comunidades enteras enfrentan escasez? No se trata de una decisión técnica, sino de una redistribución política de la vida en favor de una industria intrínsecamente finita y depredadora.

Desde la perspectiva de la Tasa de Retorno Energético (TRE), concepto desarrollado por Charles A. S. Hall, el panorama resulta igualmente inquietante.

Cuando la energía obtenida apenas supera a la invertida —con rendimientos que descienden a proporciones cercanas a 5 a 1—, ya no puede hablarse de progreso, sino de un desgaste administrado.

¿Dónde queda la racionalidad del Estado si, para sostener el consumo presente, se comprometen los recursos esenciales del futuro?

La geofísica, por su parte, ofrece una advertencia contundente.

El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) ha documentado cómo la inyección de fluidos residuales ha alterado el equilibrio tectónico en regiones previamente estables como Oklahoma, donde la actividad sísmica se incrementó de forma exponencial.

Modificar el subsuelo no constituye una externalidad menor, sino una perturbación profunda del orden natural que inevitablemente genera consecuencias.

En un país como México, atravesado por fallas geológicas activas, optar por el fracking equivale a un desafío innecesario a fuerzas que ya de por sí son impredecibles.

En el ámbito institucional, el país parece encaminarse hacia lo que el Natural Resource Governance Institute ha denominado la “maldición de los recursos”: la tendencia a privilegiar beneficios inmediatos en detrimento de la sostenibilidad a largo plazo.

Se insiste en la posibilidad de un “fracking sustentable”, pero la sustentabilidad no se proclama; se demuestra mediante la preservación efectiva de los equilibrios vitales.

Lo que hoy se presenta como autosuficiencia podría convertirse, en realidad, en una forma de autodecepción institucionalizada.

Al elevar el gas de esquisto a la categoría de salvación nacional, la decisión en ciernes no solo ignora la fragilidad ecológica, sino que trastoca la jerarquía de las necesidades humanas.

¿Qué clase de soberanía puede reivindicar un país que garantiza energía para sus industrias mientras compromete el acceso al agua de sus ciudadanos? La respuesta resulta incómoda: una soberanía de apariencia, funcional para los indicadores macroeconómicos, pero devastadora para el tejido social de las regiones sacrificadas.

La insistencia en el fracking revela, en última instancia, una fe acrítica en el extractivismo del siglo XX aplicada a un siglo XXI que ya no admite errores de tal magnitud.

Nos enfrentamos a una forma de canibalismo territorial: para sostener el consumo presente, se devoran los recursos que deberían garantizar la vida futura.

Lejos de constituir un puente hacia la soberanía, esta política energética representa un retorno al dogma del recurso infinito en un planeta regido por límites de la naturaleza ineludibles.

*[email protected]

Únete al canal de WHATSAPP DE EL INDEPENDIENTE, también a nuestro canal de TELEGRAM y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.

  • Facebook
  • Instagram
  • X
  • YouTube
  • LinkedIn
  • TikTok
  • Telegram
  • WhatsApp

Te puede interesar

Atacan a personal de vigilancia de Pemex en Minatitlán

Cierran puertos del Pacífico mexicano por avance del huracán Simon

Panamá registra un fuerte sismo de magnitud 7.6

Pablo Cabañas Díaz abril 13, 2026
Compartir
Facebook Twitter Pinterest Whatsapp Whatsapp LinkedIn Correo Copiar liga

Boletín semanal

Suscríbete y recibe nuestras noticias antes que nadie.

[mc4wp_form]

Lo más visto

Nacional

Con Operación Espejo, México y EU refuerzan seguridad fronteriza con respeto a soberanía

Redacción Por Redacción octubre 5, 2026
¿La venganza de la “tía Tatis”?
México frente al avance del poder criminal
AMLO reaparece desde Palenque; urge desviar la atención del huachicol, Amílcar y Andy
Hallan dos hombres asesinados y presuntos restos humanos en Ecatepec

Suscríbete

Forma parte del Club de Lectores de El Independiente y obtén beneficios adicionales.

$75/al mes
Cancela cuando quieras

Facebook

Like

X

Follow

Instagram

Follow

Youtube

Subscribe

Telegram

Follow

WhatsApp

Subscribe

Más noticias

“Academias Johnson” para enfrentar a cárteles

Por Luis Soto 5 Min de lectura
Indicador políticoOpinión

FMI: y cuando despertó, el neoliberalismo seguía ahí

Por Carlos Ramírez

Doble nacionalidad y vida pública

Por Diego Martín Velázquez Caballero 4 Min de lectura
Indicador políticoOpinión

Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder

Aunque es muy claro que los hechos políticos en diferentes universos, sociedades y regímenes no se…

Por Carlos Ramírez

Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder

Aunque es muy claro que los hechos políticos en diferentes universos, sociedades y regímenes no se…

octubre 9, 2026

Ahora “sangre caliente”; truena CSP contra EU… luego de AMLO

En un movimiento estratégico que en política mexicana se conoce como control de daños o como…

octubre 8, 2026
Opinión

El policía y el ladrón un matrimonio

Son un matrimonio mal avenido que lleva dos siglos sin divorciarse. Lo que escribo más adelante…

Por Raul Ruiz
OpiniónSólo para conocedores

Esta película ya la vi

La Selección Mexicana de Futbol inició con el pie izquierdo la nueva era bajo la batuta…

Por Eduardo Brizio
Opinión

Cuando el Tribunal le pone un alto a la trampa en el INE

Toda la sentencia del magistrado Felipe de la Mata Pizaña es un coscorrón para las consejeras…

Por Rosy Ramales
Opinión

Pueblo: el testamento político de López Obrador/Parte I

Hace unos días, a través de un largo mensaje en redes sociales, el expresidente Andrés Manuel…

Por Onel Ortiz Fragoso
El INDEPENDIENTE abre sus puertas a periodistas y analistas de todas las corrientes ideológicas para ofrecerle a los lectores un escenario interpretativo abierto a la pluralidad del pensamiento periodístico mexicano.
Facebook-f Youtube Instagram Linkedin Tiktok Telegram Whatsapp

Secciones

Acerca de

  • Quiénes Somos
  • Media Kit
  • Contacto
  • Directorio
  • Términos y Condiciones
  • Política de privacidad

2026 © Todos los derechos reservados El Independiente

 
Welcome Back!

Sign in to your account

¿Perdiste tu contraseña?