Vaya “parafernalia” que se ha armado en torno a la Selección Argentina de futbol, en el sentido de que ha sido beneficiada durante la Copa del Mundo 2026.
Sinceramente, yo me niego a creer que así sea; sin embargo, cada vez la evidencia es más abrumadora.
Por principio de cuentas la albiceleste se presentó al Mundial con la sospecha o acusación de que en Qatar 2022 existieron varias decisiones que les ayudaron a coronarse campeones, cuestión que fue retomada una vez que el “sorteo” fue muy benévolo con ellos colocándolos en un grupo cuyas “llaves” le irían allanando el camino para llegar por lo menos a semifinales.
Así, empezaron con el pie derecho, cuando en el primer encuentro enfrentaron a Argelia e iban ganando ya al son de un gol por cero, Messi clavó los tachones, a manera de plancha, en la pantorrilla del capitán argelino Aissa Mandi, sin que existiera balón de por medio, poniendo en riesgo la integridad física de su oponente, lo que se atojaba para que “La Pulga” se fuera a bañar temprano.
El silbante en turno el polaco Szymon Marciniak ni siquiera la tarjeta amarilla le mostró y la patada, inexplicablemente, no fue revisada en el VAR como correspondía.
Esto toma matices dramáticos cuando recordamos que Marciniak había dirigido 6 partidos de Copa del Mundo y en 4 de ellos había participado Argentina sin perder ninguno de ellos, incluyendo la final del pasado Mundial.
Si le hubieran mostrado la tarjeta, como correspondía, Messi no marcaría otros dos goles en dicho encuentro y sería la suspendido de por lo menos dos encuentros.
Contra Australia el primer gol argentino está viciado por falta previa (no revisada en el VAR) y en 16avos de final, cuando eliminaron a Cabo Verde la sombra de la duda igualmente se hizo presente.
En los octavos de final, cuando los “pibes” enfrentaron a Egipto, también la complacencia arbitral apareció cuando les anularon un gol a los faraones que hubiese significado el dos por cero, supuestamente, por una falta cometida previamente a 90 metros del marco argentino que a todas luce resultó una mala intervención del VAR en perjuicio de los egipcios.
¿Quieren más? En los cuartos de final, en su enfrentamiento ante Suiza el marcador se encontraba empatado a un gol y al minuto 70 en una acción en la que intervino el VAR, alegando “confusión de identidad”, la escuadra suiza fue dejada con 10 hombres facilitando que los sudamericanos avanzaran a semifinales, al terminar por alzarse con la victoria al son de tres goles por uno.
Y contra los ingleses “le siguió la tos al perro”, muy “cancheros” salieron a repartir leña y a ensuciar el partido contando con la complicidad del silbante norteamericano Ismail Elfath, afortunadamente para él, Inglaterra se fue arriba en el marcador al minuto 55 lo que hizo que se pusieran a jugar y abandonaran su actitud hostil.
La polémica no estuvo ausente; toda vez que, apenas al minuto 3 de juego Enzo Fernández agredió a Anderson quedándose a jugar de a gratis el resto del partido.
Para colmo, fue precisamente Enzo quien marcaría el gol del empate desatando la ira de quienes odian a su equipo afirmando que: “si hubiera sido expulsado …”.
“Haiga sido como haiga sido” lo cierto es que Argentina se encuentra ya instalado en la gran final en donde se medirá contra España en un duelo de pronóstico reservado.
Ojalá y la semilla de la duda que ha rodeado la participación de los “Ches” no germine y si ganan … que lo hagan sin trampas.
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