El norte del país se ha convertido en el centro del debate político y, de alguna manera, lo que ahí pase tendrá repercusión en la elección intermedia de 2027.
Porque además de las acusaciones de huachicol fiscal y vínculos con el narcotráfico a los gobernadores de Tamaulipas, Sinaloa y Sonora, el affaire de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, buscando protección norteamericana, las acusaciones de que le puso una trampa el exmandatario Jaime Bonilla y la detención del exgobernador panista Ernesto Ruffo, tienen a Morena en un conflicto judicial con graves efectos político-electorales.
De cara a las elecciones de 2027, el tema más álgido y complicado para Morena son las acusaciones y señalamientos de que miembros importantes del movimiento están vinculados con grupos criminales que los apoyaron en sus campañas electorales más recientes.
Ante la falta de recursos y propuestas, la oposición se ha agarrado con todo de la narrativa del narcogobierno morenista para conseguir votos simpatizantes porque se ha evidenciado en las últimas encuestas que estos escándalos han impactado en las preferencias electorales y en la simpatía ciudadana.
El escándalo de Baja California es el más reciente y forma parte de este terreno fangoso en el que se mueve Morena, pues la gobernadora Marina del Pilar no sólo tiene tras de sí el retiro de su visa norteamericana, sino la investigación contra su excónyuge, Carlos Alberto Torres Torres, presuntamente por participar en tráfico de armas, narcotráfico y lavado de dinero, así como de recibir pagos para permitir operaciones de una facción del Cártel de Sinaloa.
A Marina del Pilar le ha llovido sobre mojado en las últimas semanas luego de que se difundiera un audio donde se le escuchaba negociar con un agente del FBI, que a la postre resulto falso, protección a cambio de proporcionar información delicada del narcotráfico.
Para salir al paso del escándalo acusó al exgobernador Jaime Bonilla de tenderle una trampa.
Bonilla es un personaje polémico, es un empresario de medios de comunicación, dueño del Primer Sistema de Noticias (PSN) con el que logró incursionar formalmente en la política.
De doble nacionalidad mexicana y norteamericana es simpatizante del partido Republicano al que pertenece Donald Trump.
En 2019 Morena lo postuló como candidato a la gubernatura de entidad la cual ganó y tras dos años de permanencia fracaso en su ambición de permanecer otros años al cambiar la Constitución del estado.
Fue vinculado a proceso por el caso Next Energy, acusado de peculado, abuso de autoridad y uso ilícito de atribuciones, derivados del fallido proyecto de la planta fotovoltaica.
Renunció a Morena y se alió al Partido de Trabajo desde donde quiere nuevamente gobernar.
Jaime Martínez Veloz, político de amplia trayectoria, ligado a Morena en los primeros años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y que renunció al movimiento tras señalar que no lo apoyaron para ser candidato a gobernador, denunció que Bonilla fue quien urdió la trampa contra Marina del Pilar y, además, lo señaló como colaborador del FBI y de estar ligado al cártel de Los Arellano Félix.
En el pináculo del escándalo vino otro escándalo más: la detención del exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel acusado de participar en una red de venta de combustible robado a Pemex, conocido como huachicol fiscal.
Baja California se convirtió en el epicentro de la gresca política nacional donde todo se mezcla: la contienda política, acusaciones de vínculos con el crimen organizado, la intromisión estadunidense, acusaciones de traición, filtraciones de información, engañifas y confrontaciones que ya forman un escenario en el que se moverán los partidos en estos meses previos a la elección de 2027.
Únete al canal de WHATSAPP DE EL INDEPENDIENTE, también a nuestro canal de TELEGRAM y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.

