Dirán lo que quieran los detractores de Andrés Manuel López Beltránn por haberle reclamado airadamente y hasta insultado a Donald Trump por la cancelación de su visa para viajar a Estados Unidos.
Pero hay que reconocer que “Andy” ha sido, hasta hoy, el único integrante de Morena que se ha atrevido a “ponérsele al brinco” y pedirle que despida al secretario de Estado Marco Rubio y al subsecretario Christopher Landau, por haberse atrevido a quitarle su permiso para cruzar la frontera norteamericana, no sin antes calificarlos de canallas, perversos, facciosos, corruptos, “hitlerianos” …
Ni en los momentos más álgidos de la relación México-Estados Unidos, cuando miembros de algún gabinete presidencial norteamericano llegaron a tratar con la punta del pie a funcionarios del gobierno mexicano que negociaron diversos asuntos – como la venta de gas a nuestros vecinos en el sexenio de José López Portillo, o el pago inmediato de los “malditos tesobonos” a inversionistas estadunidenses en el sexenio de Ernesto Zedillo–, algún integrante del PRI se atrevió a expresar calificativos como los de “Andy” a personajes de tan alto rango.
Bueno, ni Andrés Manuel López Obrador, ni Marcelo Ebrard, quienes tuvieron que ceder a las presiones y amenazas de Trump – en su primer mandato– por la crisis migratoria, y convertir a México en el “patio delantero” de nuestros vecinos, se atrevieron a utilizar ese lenguaje.
Tampoco los dos secretarios de Relaciones Exteriores que ha tenido la actual administración (Juan Ramón de la Fuente y el otro ¿cómo se llama?) se han puesto al “tú por tú” con el presidente Trump y los funcionarios que lo rodean, a pesar de que “nos agarran de piñata” todos los días, asesinan a migrantes, violan sus derechos humanos y cometen todo tipo de atrocidades en su contra.
Por el contenido de la misiva que le envió al presidente Trump, ya vimos que “Andy” es bueno para la “camorra”.
De ahí pues que algunos sugieren a la presidenta Sheinbaum que lo integre al gabinete y lo nombre vocero oficial y oficioso exclusivo para la relación México-Estados Unidos.
A juicio de los observadores políticos objetivos e imparciales, lo que ha ocurrido con López Beltrán, es que sus compañeros del Movimiento y los funcionarios del gobierno no han querido reconocer su talento y lo ha relegado a puestos inferiores dentro del organismo político.
Los sugerentes insisten que “Andy” tiene visión política, aunque muchos no lo crean, que lo harían merecedor a dicho cargo. En un solo párrafo de la carta en cuestión, “desplumó” a Trump, Rubio, Landau et al. Juzguen los lectores:
“En realidad, el hecho de quitarme la visa no es más que una burda y perversa canallada de estos funcionarios (Rubio y Landau) y otros halcones que, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos, pues ellos y quienes los rodean actúan como jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países, gobiernos y políticos que consideran “comunistas”, “amenazas para la seguridad de Estados Unidos”, “narco terroristas” o con cualquier otra excusa para tratar de justificar sus represalias destinadas a quienes no se alinean o someten a sus afanes autoritarios, facciosos y a sus corruptelas…”
“The show must go on”, le respondió Christopher Landau.
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