“Teme el amor de una mujer más que el odio del hombre”
SócratesLe hicieron la vida imposible. En cuanto la actriz Irene Esser cerró el ciclo de su noviazgo con Andrés Manuel López Beltrán —mejor conocido como Andy—, a la ex Miss Venezuela le cayó una avalancha de espionaje que, en versión de mi CISEN (Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional), tenía la misión de responder al hijo del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador ¿por qué lo desechaban recién llegado al poder?
Era abril de 2020. López Obrador había hecho su arribo a Palacio Nacional dos años atrás, e Irene Esser, en tanto novia de Andy en ese momento, acudió del brazo del heredero a la toma de protesta de AMLO el 1º de diciembre de 2018. Pero “el amor acaba”, como diría José José; o “se les rompió el amor”, como diría Rocío Jurado en una de sus canciones más emblemáticas.
En mi plataforma digital Cuna de Grillos di la primicia del rompimiento gracias a la picuda integrante de mi CISEN quien, para ese momento, ya tenía detalles del inicio de la pesadilla de la ex reina de belleza: “Todo el tiempo intentan hackear su teléfono y su Instagram, la han estado siguiendo como para generarle una psicosis… ella cree que le han bloqueado proyectos en México”. En junio de 2020 la propia Irene confirmó su soltería en sus redes sociales, pero no dio detalles del por qué abandonó al cachorro del poder.
No sabemos si a Irene le hicieron firmar algún contrato de confidencialidad de los que los políticos les hacen firmar a sus novias en turno. Lo que sí sabemos es que el acoso por parte de Quién Sabe Quién se extendió al nuevo amor de la Esser: el actor español Iván Sánchez con quien inició su noviazgo a finales del mismo 2020 (también primicia de Cuna de Grillos). En palabras de mi CISEN, “El Gallego” —por el personaje que interpretó Iván en La Reina del Sur— también fue víctima de espionaje al grado de poner vigilantes afuera de su departamento en la colonia Roma de la Ciudad de México.
Hoy Irene e Iván ya no están juntos. El cotilleo español la relaciona sentimentalmente con Iker Casillas, el ex guardameta del Real Madrid. Hoy los López Beltrán tampoco se localizan entre los inquilinos del Palacio Nacional. En donde sí suelen estar, sobre todo el famoso Andy, es en el epicentro del escándalo, entre bolsas de compras en Prada, desaires públicos a la presidenta Claudia Sheinbaum y, recientemente, el retiro de su visa por parte del gobierno de Estados Unidos.
¿Pero por qué resucitar el cadáver de un noviazgo que murió hace seis años? Por el poder que se adquiere al compartir juntos ocho horas sobre las sábanas de algodón egipcio. En el tsunami que actualmente cae sobre Andy López Beltrán, por sus supuestos vínculos en el delito de Huachicol Fiscal, la memoria y testimonio de Irene Esser vale oro. Sobre todo, para el gobierno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por cierto, un viejo amigo de Irene pues obtuvo una visa de trabajo mediante la agencia Trump Model Management y una beca para estudiar actuación en Nueva York. Investigaciones periodísticas aseguran que la actriz venezolana mantenía una relación cordial y cercana con el presidente Trump en su primer mandato.
Volviendo al México de 2018 ¿qué vio, qué escuchó y qué anotó mentalmente Irene Esser que desayunaba con el círculo más íntimo del poder obradorista? Mientras en la mesa se repartían contratos, lealtades partidistas y la sucesión presidencial, la musa caribeña compartía confidencias nocturnas con el operador más enigmático de la dinastía López quien, por cierto, ahora es el (controvertido) heredero político.
Para las agencias de inteligencia en Washington y los asesores de Donald Trump, Irene Esser representa el eslabón dorado: la mujer que conoce las filias, fobias, manías, secretos y debilidades del hombre que hoy ha generado un intercambio de reacciones entre la presidenta Sheinbaum y representantes del gobierno norteamericano por el retiro de la visa de Andy.
Tal vez Irene Esser no sabe absolutamente nada que pueda interesarle al gobierno estadounidense. O tal vez Irene sabe demasiado. Lo único indiscutible es que Esser fue testiga en las distancias cortas de un personaje público al que hoy el gobierno de Estados Unidos le ha puesto el reflector de sus personas no gratas. ¿Será que el gobierno de Trump le cobre todos los favores hechos a Irene Esser a cambio de que les abra su corazón?
*@betotavira
Únete al canal de WHATSAPP DE EL INDEPENDIENTE, también a nuestro canal de TELEGRAM y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.

