“Al alba, cuando te despiertes con pereza, ten pronto este pensamiento: me levanto para cumplir mi tarea de hombre”.
Marco Aurelio.Grandes posibilidades de éxito tienen aquellos que no se cansan de intentar. Si repasamos las biografías de quienes lograron sobreponerse a la adversidad, construyeron grandes proyectos o alcanzaron el éxito, encontraremos elementos comunes, entre ellos, la capacidad de intentar una y otra vez.
Antes de desarrollar la idea, me gustaría abundar en mi definición de éxito. Considero exitoso a aquel que, tomando en cuenta su entorno y los talentos que Dios le dio, se emplea a fondo para llevar sus fuerzas y capacidades tan lejos como sea posible durante periodos largos y sostenidos, logrando grandes resultados. Exitoso aquel padre de familia que, con esfuerzo y dedicación, desde la dolorosa pobreza logra dar educación universitaria a sus hijos; exitosa aquella mujer que, desde el estudio y la actividad política, alcanza la presidencia de su país; exitoso el hijo del trabajador del campo que, desde su escuela rural, logra alcanzar el espacio como astronauta.
Todos los trayectos y las grandes obras comienzan con un primer chispazo, un primer paso, una primera brazada o un primer trazo. Solemos admirar los resultados, por momentos olvidando que nada es espontáneo, o al menos no lo es aquello de enorme valor. El poder de intentar está en quien lo procura, independientemente de los resultados que alcance. Así, el individuo intenta hoy, mañana, pasado mañana y durante años, de manera sostenida, hasta que, con la acumulación de cientos o miles de intentos, el sueño cobra materialidad. Quien carece del impulso de intentar y de la persistencia para volver a hacerlo se priva de la oportunidad de ser testigo de su verdaderos alcances.
El ser humano es extraordinario e impredecible, y sus aparentes límites son sumamente elásticos y, muchas veces, desconocidos. Por nuestros hechos nos conocerán, y ahí están las grandes obras y resultados que los seres humanos han logrado construir. Somos únicos y especialmente capaces. A diferencia de una máquina -por ejemplo, un coche-, cuyas características de diseño y fabricación marcan límites claros de desempeño en términos de potencia y velocidad, el ser humano puede ampliar sus propios límites a pesar de sus debilidades, apoyándose en el poder de su carácter y su mentalidad, y desplegando herramientas que van más allá de su capacidad física: disciplina, sacrificio y perseverancia.
Esta reflexión me recuerda el libro Longitud, de Dava Sobel, en el que relata la búsqueda de una solución a uno de los grandes problemas científicos y de navegación de su tiempo: determinar con precisión la longitud en alta mar. La historia de John Harrison nos recuerda que algunos problemas parecen imposibles de resolver hasta que alguien se atreve a abordarlos desde una óptica distinta y, sobre todo, a intentar una y otra vez. Décadas de trabajo, pruebas, errores y perfeccionamiento estuvieron detrás de una solución que terminó cambiando la navegación. Muchas de las grandes conquistas de la humanidad tienen detrás esa misma combinación de perseverancia e intentos acumulados.
Mediante este texto quiero invitarte a encontrar, en el fondo de tu mente y corazón, un asidero del que puedas tomarte para intentar una vez más hoy, siempre con la promesa de volverlo a intentar mañana, independientemente del resultado que obtengas. Esa valiosa oportunidad te pertenece y considero que no deberías dejarla pasar.
Imagino que puedes estar pasando por un momento complicado y que resulta difícil seguir adelante; sin embargo, podría citar cientos de casos en los que ese último pedalazo o esa última brazada permitieron vencer la cuesta o romper la corriente; iniciar un cambio que se convirtió en inercia y que provocó el comienzo de algo mucho mejor.
Únete al canal de WHATSAPP DE EL INDEPENDIENTE, también a nuestro canal de TELEGRAM y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.

