Más de una hora dedicó el líder de masas e ídolo de multitudes, Andrés Manuel López Obrador, al recuento de las “maravillas” que hizo en su administración y a decirle al pueblo decepcionado, que no se deje engañar por quienes afirman que las cosas en el país van muy mal.
A quienes cuestionan lo que ha hecho la Cuarta Transformación los calificó de cínicos y sinvergüenzas.
A los “primos hermanos” (expriistas y experredistas que pululan en Morena) les pidió que no se dejen engañar por las campañas de manipulación de aquellos medios de comunicación que dicen puras mentiras.
A los pobres les dijo que ya pertenecen a la “clase media” gracias al aumento del salario mínimo y a los programas sociales.
El dueño de la verdad “C’est moi”, quiso decir; “he dedicado más de 50 años por la justicia, la libertad, la democracia, la transformación del país”.
Y tratando de aclarar lo que no se puede ocultar porque se ve, se siente que AMLO está presente todos los días, afirmó: “No quise ser caudillo, ni Jefe máximo, ni el poder tras el trono…”
Sin embargo, se deshizo en elogios hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien entregó el “bastón de mando” — después del “dedazo disfrazado”, acotan los observadores–, y de quien se siente orgulloso porque ha resultado una mujer extraordinaria; “la mejor presidenta del mundo”, no sin antes aclarar que “no estoy para hacerle la barba a nadie”.
Bueno, en cuanto a eso de que “no quiso ser caudillo ni jefe máximo”, los observadores políticos objetivos e imparciales consideran que desde hace dos años el país está viviendo un “Maximato al revés”. Muy distinto al que padecieron un buen número de presidentes priistas en funciones para controlar a sus antecesores.
Y explican: A la presidenta Claudia Sheinbaum parecen no disgustarle las intervenciones de López Obrador en ciertos asuntos políticos “delicados”, como reclamarle a Donald Trumpo por su injerencismo, o por retirarle la visa, opinar sobre el Fobaproa, criticar a los “neoliberales”, entre otros tantos.
Por el contrario, los agradece y le regresa los cumplidos. Los susodichos observadores repasan la historia política del país, sobre todo la que se refiere al “Maximato” y recuerdan:
En realidad, el general Lázaro Cárdenas del Río no tuvo problemas para marcar el alto a los expresidentes Abelardo L. Rodríguez (1932-1934), Pascual Ortiz Rubio (1930-1932) y Emilio Portes Gil (1928-1930), ya que el poder que ellos tuvieron durante el breve tiempo de sus respectivos encargos fue punto menos que ficticio, y ese poder de ficción desapareció del todo al terminar sus funciones.
El problema de Cárdenas fue deshacerse del verdadero poder político de la República que era ejercido por el general Plutarco Elías Calles, presidente formal de 1924 a 1928 pero que siguió gobernando hasta 1934 en su condición de “Jefe Máximo de la Revolución”.
En ese lapso de 1924 a 1934, Calles designó presidentes, entre ellos al propio general Cárdenas, a quien pretendió imponerle su poder de caudillo político como lo había hecho antes con el presidente interino Emilio Portes Gil; con el primer presidente postulado por el Partido Nacional Revolucionario (PNR, antecedente del PRI) Pascual Ortiz Rubio, quien renunció, y con otro presidente interino: Abelardo L. Rodríguez.
El “Tata Lázaro” se resistió a la manipulación de Plutarco Elías Calles, que no logró mantener la vigencia de su “Maximato” porque el viernes 10 de abril de 1936 fue expulsado del país por órdenes de Cárdenas, a bordo de un avión que lo llevó a San Diego, California, donde permaneció hasta marzo de 1941 cuando el presidente, general Manuel Ávila Camacho, lo invitó a regresar a México.
En el Segundo piso de la Cuarta Transformación se sigue venerando al expresidente López Obrador y se agradece todo lo que dice, aunque habrá que ver si le hacen caso los “primos hermanos”, especialmente las “corcholatas” para las gubernaturas de Morena en 2027, a los que se refirió en su más reciente aparición, y resisten las tentaciones de “no robar, no mentir, no traicionar” que, según el líder, siguen siendo uno de los principios de Morena.
* X: Luis Soto
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