El próximo domingo, en el Estadio Al Bayt, en la ciudad de Jor, Qatar, a las 10 de la mañana, hora del centro de México, rodará el balón para que los ojos del mundo entero volteen hacia el medio oriente y los corazones de todos los que queremos y amamos al futbol vibren de emoción, al arrancar la gran fiesta de la humanidad.
Serán un total de 64 partidos, siendo el país anfitrión quien abra las hostilidades enfrentando a Ecuador. La sede dispone de 8 modernos inmuebles y la final se jugará el 18 de diciembre en el Estadio Icónico de Lusail, con capacidad para 80 mil espectadores. Por cierto, en ese mismo será “el estadio de México”; toda vez que, ahí estará jugando: ante Argentina, el sábado 26 de noviembre a las 13 horas, y también harán lo propio en contra de Arabia Saudita el miércoles 30, cerrando la actividad del Grupo “C”, partido que definirá el destino de los otrora roedores.
Antes, el martes 22, los dirigidos por Gerardo el “Tata” Martino, harán su debut en la justa mundialista frente a Polonia, en un duelo que se antoja vital para las aspiraciones Aztecas. Este partido se disputará en el Estadio 974, hermosa pieza arquitectónica con capacidad para 40 mil aficionados, que debe su nombre a que fue construido, en Doha, capital Qatarí, con ese número (974) de contenedores reciclados y curiosamente también coincide con el prefijo telefónico o clave LADA internacional de Qatar.
Ahora, estimados lectores de El Independiente, me tomaré la libertad de hacer una semblanza, en medio del escepticismo generalizado y la poca ilusión que provoca el evento entre los aficionados, de los rivales de México.
Polonia calificó medio de chiripa a Qatar. Fue beneficiado por la eliminación de Rusia, como represalia de FIFA ante el conflicto bélico que sostiene contra Ucrania, lo que le permitió acceder a la repesca, en donde eliminó a Suecia para obtener el preciado boleto.
Los dos futbolistas a los que les debemos prestar atención son: Robert Lewandowski, rompe redes de prosapia, centro delantero, que actualmente milita con el Barcelona (y anteriormente lo hizo con el Bayer Munich) quien suele ser letal y sin pecar de pesimista, en una de esas podría ser el verdugo de los nuestros. El otro es el mediocampista es Piotr Zielinski, con olfato goleador, quien se suele echar el equipo al hombro y curiosamente es compañero del Chucky Lozano en el Napoli de la Serie “A” italiana.
Con Argentina (amplio favorito) está el “Messias”, quien milita en el PSG y no necesita presentación: Saltará a la cancha sediento de obtener la Copa del Mundo (última llamada) asignatura pendiente que tiene el catalogado por muchos como el mejor futbolista del mundo. Lautaro Martínez, del Inter de Milán, hará mancuerna con Messi en el ataque y no duden de que “nos pueda vacunar”.
Y finalmente, con Arabia Saudita, les recomiendo poner atención a Salem Al-Dawsari, extremo izquierdo del Al-Hilai, quien suele tener un romance con el gol. Y por derecha, jugando como carrilero desde la defensa Al-Ghannam (a ver si no nos “Ghannam”). Según esto, muchos piensan que son tres puntos seguros para México “quiero creerles”.
La mala noticia es que, si se logra la calificación a la siguiente fase, el cruce es con el Grupo “D” en donde están sembrados: Francia y Dinamarca. Digo, lo más probable es que el primer lugar (del Grupo “D”) se lo lleven los actuales monarcas (Francia) y tomando en cuenta que México pasaría como segundo del Grupo “C” (yo creo que el primer lugar será Argentina) pues, nos tocará… bailar con la más fea.

