Hace poco más de un mes que terminó la Copa del Mundo Qatar 2022 y es la hora que la Selección Nacional Mexicana de Futbol todavía se encuentra acéfala.
Si bien es cierto que la decisión se debe meditar y tomar con calma, también lo es que, el tiempo apremia y quedan apenas tres años y cinco meses para que arranque el Mundial: USA, Canadá, México 2026. En virtud de que nuestro país será una de las sedes, no habrá necesidad de participar en la eliminatoria mundialista; es decir, se tiene el boleto asegurado.
Aunque ya sabemos que las palabras “proyecto a largo plazo” el “cartel de pantalón largo” las ha borrado de su diccionario, era un “Srike” cantado que el proceso del “Tata” Martino no tendría continuidad; de modo que, resulta increíble que no estuvieran elaborando el “plan B” desde hace varios meses.
Así, imitando lo que acontece en la política, todo parece indicar que existen cinco “corcholatas” como candidatos para ocupar la silla más caliente del balompié nacional.
No ha faltado el debate respecto a que, si el timonel nacional debe de ser un mexicano, con el argumento de que “todos los campeones del mundo han contado con un entrenador de la misma nacionalidad. O que lo más conveniente sería traer (una vez más) a un extranjero que venga dispuesto, sobre todo, a “cambiar espejitos por oro” y también a compartir su experiencia con los nuestros.
Inexplicablemente para mí, las “lenguas de doble filo” afirman que el favorito para tomar las riendas del equipo de todos es Miguel el “Piojo” Herrera. Y digo inexplicablemente porque; por un lado, ya tuvo su oportunidad, y por el otro es un tipo muy pendenciero y conflictivo.
En Brasil 2014, los holandeses nos sacaron el partido, bajo la batuta del “consorte de la liendre” con aquel legendario “No era penal”, para que luego fuera destituido de su puesto por agredir al narrador Chrstian Martinoli. De hecho, varias veces ha sido cesado por problemas de conducta, sin mencionar que es el director técnico que más veces ha sido expulsado en la historia del futbol mexicano. Desde el punto de vista balompédico, tampoco su currículum es tan impresionante.
Otra de las “corcholatas” es el argentino Marcelo el “Loco” Bielsa, quien ya trabajo en México con el Atlas y el América. Igualmente ha dirigido, sin pena ni gloria a las selecciones de Argentina y Chile. A pesar de que lleva años como estratega, su colección de títulos es casi nula. Eso sí, a la hora de echar verbo “es un poeta”. Hay quien lo considera un “vende humo”; pero, cuenta con la ventaja de no haber nacido entre los límites geográficos de los ríos Bravo y Suchiate, lo que lo convierte en automático en uno de los favoritos.
El uruguayo Guillermo Almada, actual técnico del Pachuca, se menciona como una gran probabilidad. Su fortaleza es que conoce el futbol mexicano ya que, entrenó al Santos de Torreón haciendo un buen papel y se coronó recientemente con el Pachuca. No es muy “santo de mi devoción” por la conducta que exhibe desde la banca en cada partido. Siempre reclamando a los árbitros.
Otro de los que se menciona con insistencia es el “Jimmy” Lozano, “orgullosamente hecho en CU”, quien goza de haber hecho un papel muy digno con la selección sub-23 al haber obtenido la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020; pero que, muchos afirman que “le falta experiencia”.
Nacho Ambriz, actual entrenador del Toluca, es mencionado como otra de las posibilidades. Ha dirigido en España, aquí en México a ocho o nueve equipos, haciendo campeón al León y al América en la Concachampions.
Como podemos observar … “La caballada está flaca”.

