Carlos Ramírez abre hoy un nuevo capítulo del periodismo en tiempos de guerra; siempre ha sido un luchador empedernido en favor de la verdad y un guía indispensable para la opinión pública mexicana. ¿Cuál es el estado del País? ¿Hacia dónde se dirige la nación? Estas son las principales preguntas de los mexicanos cuya respuesta intentará darnos Carlos y un brillante equipo de periodistas y analistas políticos en este periódico Independiente que hoy viene a fortalecer las tareas informativas necesarias para un México en permanente cambio y renovación.
Es el de Carlos Ramírez un periodismo de guerra, porque en el mundo hay guerras y rumores de guerras, y ahora de una muy grande porque los escarceos de las principales potencias sobre Ucrania podrían llevarnos a un desastre mundial.
Pero también en México se reabre la disputa por la nación, que así la llamaron los escritores de hace 30 ó 40 años; el país se divide en dos y se prepara para un choque de trenes, del que también se habló hace dos décadas.
Hoy, como siempre, las palabras se endurecen y los oradores se tensan; los escritores agotan la tinta todos los días y las rotativas aceleran su marcha; hay una verdadera lucha por el poder que se radicaliza y polariza.
De ahí la importancia de esta tarea que emprende hoy Carlos Ramírez para incorporarse con más fuerza al coro de la discusión política y social que esta vez no es distinta pero cuyo desenlace es más incierto, ya que entrarán en juego antiguos y nuevos factores, ahora no sólo nacionales sino también internacionales.
A la vida social no sólo le hace falta más información sino más orientación; más análisis político y más objetividad, para que los ciudadanos puedan tomar las decisiones convenientes para el avance del país.
Bienvenido Carlos con el Independiente al foro de la discusión nacional; que sea para bien de México.
