Los hombres, en las cosas que los conducen a glorias y riquezas, proceden de diversas maneras: uno con cautela, el otro con ímpetu; uno con violencia, el otro con arte; uno con paciencia, el otro al contrario, y cada uno de ellos puede llegar al fin…
El Príncipe
La decisión de Movimiento Ciudadano de lanzar la campaña contra el PRI en la que se deslinda de la posibilidad de participar en una coalición opositora que incluya a la fuerza política tripulada por Alejandro (Alito) Moreno es, por lo menos, inteligente y oportuna (cercana al oportunismo). Una lectura inicial, sin conocer mediciones de su impacto, nos muestra que:
1. Llamaron la atención, provocaron miradas y reacciones.
La definición clásica decía que un cartel eficaz es cuando logras que se convierta en un grito en la pared. Los dos videos de Salomón Chertorivski y Jorge Álvarez Máynez generaron mucho ruido en las redes y en las calles. Obligaron a los actores políticos a mover ficha, crearon una coyuntura.
2. Enorme defecto. Si bien el lema “Con el PRI ni a la esquina“ es eficaz, pegajoso, contagia y expresa la decisión de que no van a ir aliados del PRI, se traslapa con la choteada frase-pregunta “¿Tú le crees al PRI? Yo tampoco” extraída de una campaña que lanzó Elba Esther Gordillo contra Roberto Madrazo en su época. Es probable que la haya recuperado Dante Delgado de las reuniones que ha sostenido con la exlíder sindical, y que tanto preocupan a su gente cercana, porque creen que ella es como Roberto Palazuelos, pero sin fans.
3. Define y dibuja a su adversario. El PRI ha atacado al MC desde hace tiempo. Lo hacía cuando era un partido serio, porque MC apoyaba a la coalición de AMLO, primero, y de Ricardo Anaya, después. Ya en su papel de partido-caricatura, a cargo de Alito, el PRI ha intentado dinamitar los gobiernos estatales de MC en Jalisco y Nuevo León, y se ha sumado a las decisiones de excluir a MC de la Permanente en el Congreso.
4. Deslocaliza la polarización. En CDMX, el anti-priismo se sostiene como tendencia desde 1997. No ha sido rentable para los partidos atacar a AMLO y a su movimiento porque, entre otros aspectos, hacen lo que él quiere: reproducir la polarización dibujada entre liberales y conservadores, ricos y pobres, privilegiados y pueblo. Ser adversario del PRI, en cambio, puede llegar a ser rentable. Se ataca de lado.
5. El Titanic. Atacar al PRI, entonces, se convierte para MC en una coartada para eludir una coalición que el propio Dante Delgado califica como el Titanic. Si logra romper la coalición, ya veremos si pueden reconstruir otra alianza, mientras tanto se libera de lo que ve como un lastre que aleja el voto útil
6. La decisión de no disputar la presidencia. Aunque el MC es el único partido que sostiene una tendencia de crecimiento, su dimensión aún es la de un partido pequeño. La decisión de postular el 5 de diciembre un candidato a la presidencia para ir en solitario es determinante: no buscan ganar en 2024 la presidencia, solo tener un crecimiento exponencial y convertirse en la tercera fuerza electoral o la oposición más importante.
7. No disputan el proyecto de nación. Está claro que es una campaña temporal y local, como parte de un movimiento táctico que puede recolocar las piezas del tablero, pero necesita evolucionar en su discurso y alcance. Demuestra que solo buscan ocupar un espacio de representación que fue abandonado por el PRD y que Morena se había llevado, pero que ha dejado en el camino. Es espacio de progresía y buenaondismo, ese espacio de una izquierda social y de derechos, feminista, ambientalista, liberal, trasgresora. Ojo, no afirmo que MC represente eso, solo que pretende ocupar un espacio abandonado por los partidos, pero ocupado por movimientos sociales, demandas y expectativas de parte importante de la población.
8. Cuestionamiento moral. Las reacciones del PRI contraatacando eran de esperarse, lo que no podía uno suponer es que fueran tan malas. Se aplica la de “todo lo que digas es de ardido”, tanto en la respuesta de Alito, como en la de Rubén Moreira. También se desencadenaron las de sociedad civilistas, columnistas afines al bloque opositor y sus huestes en redes, incluso de amigos de Salomón, Dante o Máynez, que se soltaron a cuestionar la campaña por su oportunismo, por favorecer a Delfina, porque, en sus consecuencias, puede beneficiar a Morena. Es cierto, pero lo que más dolió es el mensaje de que quien vaya con el PRI se come todos sus negativos de represión y de corrupción. Es una espiral moral en la que están atrapados: ante la acumulación de injusticias, corrupción, privilegios y excesos de la élite en el poder, los electores votaron por AMLO y, como no les gusta como gobierna AMLO (con y sin múltiples razones), entonces, para sacarlo, hay que apoyar a los creadores de la injusticia, la corrupción y las desigualdades. ¿Cómo pueden creer que hay que voltear para otro lado, perdonar, solapar o prolongar las causas que hicieron que la gente apoye a AMLO para vencerlo? Por eso duelen los videos de MC.
Un libro, una serie, un podcast:
Libro: La Primavera Francesa (New Left Review No. 105) Perry AndersonLa larga época de alternancia connivente entre el centro-izquierda y el centro-derecha y su abrupto final; las realidades del Front National de Le Pen y la respuesta de La France Insoumise de Mélenchon.
Serie: Lupin. (Netflix) Inspirado en Arsene Lupin, de Maurice Lebanc, un ladrón de cuello blanco batalla por recuperar el honor de su padre en el París contemporáneo.
Podcast: Yo documental (Uveobe). Una mirada a la historia novedosa y atractiva.
@KoldoHerria
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