Andrés Manuel López Obrador, quien fue su dirigente y mantuvo el poder en nueve estados y la Ciudad de México en cuatro ocasiones consecutivas en 1997, 2000, 2006 y 2012
Luego del recuento de los cómputos distritales de la elección presidencial, el Instituto Nacional Electoral (INE) anunció que el PRD obtuvo sólo un millón 449 mil 660 votos, equivalentes a 2.4%, lo que no le permitiría mantener su registro como partido político al no llegar a 3% de los sufragios, como exigen la Constitución y la ley electoral.
El PRD llegó a ser segunda fuerza política de 1997 a 2000 y de 2006 a 2009 y le faltaron 230 mil votos para ganar la Presidencia de la República en 2006, segunda derrota electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien fue su dirigente y mantuvo el poder en nueve estados y la Ciudad de México en cuatro ocasiones consecutivas en 1997, 2000, 2006 y 2012.
Después de las controvertidas elecciones de 1988, cuando el Frente Democrático Nacional de diversas fuerzas políticas se aglutinaron en torno a la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas, el PRD surgió tras la convocatoria a las organizaciones de izquierda y nacionalistas, y confluyeron los integrantes de la Corriente Democrática del PRI, militantes que fueron expulsados en 1987 a la cabeza de Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, así como ex militantes de grupos guerrilleros en las décadas de los setenta y ochenta, hasta integrantes del Partido Comunista Mexicano.
También se sumaron expriistas como Andrés Manuel López Obrador; exguerrilleros de la Liga Comunista 23 de Septiembre, como Jesús Zambrano; líderes estudiantiles del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), como Claudia Sheinbaum; líderes sindicales universitarios, como José Woldenberg y Rosario Robles. La formación de unas 13 tribus o corrientes políticas hacia el interior del PRD fueron minando su estructura. Conflictos internos y acusaciones de corrupción contribuyeron a su declive.
El proceso de liquidación comenzó el domingo, luego de que fueron convocados unos 200 trabajadores para resolver su situación laboral con el partido mediante la liquidación conforme a la ley, y se priorizará a los empleados operativos y posteriormente a los encargados de distintas Secretarías del partido.
En la lucha por aferrarse al registro nacional y lo que éste le representa, el partido se encamina a la renovación de la dirigencia, cuando en agosto Zambrano deberá dejar la presidencia, lo cual se ve dentro del PRD como una oportunidad para empezar la refundación y “hacer los cambios que se tengan que hacer”.
El perredismo había puesto su fe en el recuento de votos y en las impugnaciones en tribunales para mantener el registro nacional, en busca de rascar entre más de 100 mil paquetes electorales que fueron reabiertos y en lograr fallos judiciales favorables, con tal de obtener el 0.5% que necesitaban para alcanzar el 3% de sufragios que les permitiera sobrevivir en el mapa político.
A partir de esta semana, los pilares de la refundación perredista serán abrirse a la sociedad civil y a cambiar de nombre. Esa es la apuesta después del desastroso resultado electoral del 2 de junio. Por lo mientras, siguen firmes en mantenerse en la coalición opositora para recibir el oxígeno que el PAN y PRI le puedan dar.
“La sobrevivencia y la refundación del PRD no se tienen que ver solamente con la militancia del PRD, sino desde la sociedad. Tendríamos que invitar a voces distintas: académicos, sectores sociales que nos ayuden a reencontrar el rumbo de esta izquierda que debe estar bien representada en el país”, comentó Ángel Dávila, ex dirigente del partido.
Fuente: PRD.
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