La dirigencia nacional de Morena anunció que las candidaturas para las elecciones de 2027 se definirán mediante encuestas. En esos comicios se elegirá —a menos que una reforma electoral disponga lo contrario— la totalidad de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y cientos de otros cargos. Aunque otros partidos han incorporado este método en sus estatutos, no está exento de polémica.
En primer lugar, la proliferación de encuestas en los últimos procesos electorales, con resultados incluso contradictorios, puede enturbiar el sondeo oficial del partido, contaminar el proceso interno y dar argumentos a los adversarios. Otro punto a considerar es el historial de fallas en los pronósticos de algunas encuestas, como se comprobó en la elección presidencial de 2024, cuando atribuyeron la victoria a candidatos que finalmente perdieron en las urnas.
Si bien un partido puede tener su encuestadora de confianza, esto también implica un riesgo: insatisfacción entre los aspirantes que no resulten elegidos, quienes a menudo tienen sus propios sondeos que contradicen los resultados oficiales.
Quizá el mayor riesgo es que un estudio favorezca a un personaje que no puede ocupar la candidatura por contravenir los estatutos del partido. Tal es el caso de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, quien, a pesar de encabezar los sondeos, no podría contender por estar impedido por una norma de nepotismo electoral. Una situación similar podría presentarse en San Luis Potosí con la esposa del actual gobernador, lo que podría fracturar la alianza que encabeza Morena.
Aunque una encuesta puede ser más económica que una votación interna con la logística que implica, no fomenta la cercanía de los militantes con un candidato elegido por ellos mismos. Además, el abuso de esta herramienta por parte de los partidos y la gran cantidad de empresas que publican sus resultados en cada contienda electoral podrían generar un desgaste. La falta de credibilidad ya es evidente y podría afectar la legitimidad de las candidaturas.
Será interesante observar cómo concluyen los procesos de selección interna basados en encuestas. Varios partidos recurrirán a este método para definir a sus candidatos. Los resultados que se obtengan en las urnas determinarán si las encuestas tuvieron el efecto deseado o si pasaron a formar parte del anecdotario electoral.
• Mis redes: https://linktr.ee/areyesvigueras
Únete al canal de WHATSAPP DE EL INDEPENDIENTE, también a nuestro canal de TELEGRAM y recibe las noticias clave del día, análisis y últimas actualizaciones directamente en tu celular.

