La presidenta Claudia Sheinbaum se metió en un tema que es de poca importancia, considerando que ella tiene que gobernar todo un país tan complejo como el nuestro. Y es que con lo de Simón Levy, excolaborador de la anterior administración y hoy crítico de la 4T, salió a declarar que ya había sido detenido provocando que él respondiera que estaba libre.
Decimos que es un tema de poca importancia porque los delitos de los que se le acusa son menores –no es narco o defraudador fiscal, algo perseguido por buena parte del actual gabinete–, teniendo a la Fiscalía de la CDMX como acusador en su contra.
Que el propio Levy diera entrevistas a medios mexicanos y enviara mensajes en sus redes sociales –incluso presentando su pasaporte–, buscando contradecir las versiones que lo ubicaban en Portugal y en manos de la Interpol, nos habla de una polémica en la que la presencia de la presidenta era innecesaria.
¿Por qué la presidenta salió a dar esta información y por qué la estructura de propaganda de Morena salió a darle más volumen a esto? Es claro que Simón Levy es un blanco sobre el que apuntan los misiles propagandísticos de la 4T, por las críticas que les ha hecho, pero llegar a este extremo no parece algo razonable.
Claro que la presidenta, que ya es vista mal por las constantes respuestas de “no tengo información” o “luego informamos”, tendrá que pagar por algo que pasará al olvido pronto.
La mañanera del pasado miércoles se completó con otra respuesta que ya es habitual es este tipo de comparecencias, “no estoy de acuerdo”, una frase que la presidenta Sheinbaum ha dicho en otras ocasiones y que en esta oportunidad le sirvió para fijar su posición respecto a la nueva política de Estados Unidos de atacar a embarcaciones que presuntamente transportan droga, esto con notable violencia. Contestó lo mismo respecto a la cancelación de rutas aéreas entre México y nuestro vecino del norte.
Y podrá no estar de acuerdo, pero es difícil que logre cambiar una política que es redituable en términos de imagen para Donald Trump, quien por cierto pospuso la entrada en vigor de aranceles, algo con lo que la presidenta sí está de acuerdo.
Apuntes electorales
Las ocurrencias siguen en el Legislativo. El diputado de Morena Jesús Emiliano Álvarez López presentó una iniciativa para inscribir el nombre del ISSSTE en letras de oro en el Muro de Honor de San Lázaro. Dicho legislador también presentó otra que busca declarar el 27 de noviembre como el “Día Nacional de las Cocineras y Cocineros Tradicionales”.
La exdirectora del Conahcyt, María Elena Álvarez-Bullya, siguiendo el manual morenista, denunció “violencia mediática” en su contra y afirmó que las notas que la señalan de otorgar contratos indebidos son falsas.
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