La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el envío de la iniciativa de reforma electoral cuyo eje central será la reducción del 25 por ciento en el costo de las elecciones, así como una reestructuración del gasto de los órganos electorales y de los partidos políticos.
La propuesta, aseguró, responde a una demanda ciudadana de terminar con los excesos presupuestales y redirigir recursos a prioridades como salud, educación y Programas para el Bienestar.
El planteamiento contempla disminuciones significativas a los recursos asignados al Instituto Nacional Electoral (INE), a los partidos políticos, a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) y a los tribunales electorales.
Además, prevé ajustes en sueldos y bonos de consejeros y altos mandos del INE, en apego al artículo 127 de la Constitución, que establece que ningún servidor público puede percibir un salario superior al de la presidenta de la República.
De acuerdo con lo expuesto, la reforma eliminaría duplicidades de funciones dentro de los órganos electorales para hacer más eficiente su operación y reducir costos administrativos.
En la misma lógica de austeridad, también se propone una disminución en el gasto del Congreso federal y de los congresos locales, así como una reducción en el número de regidurías en los ayuntamientos, que se ajustaría conforme a la población de cada municipio, con un tope máximo de 15.
SUPERVISIÓN DEL PRESUPUESTO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS
Uno de los aspectos más relevantes del anuncio es la intención de fortalecer la supervisión del presupuesto de los partidos políticos.
El gobierno federal planteará mecanismos para vigilar con mayor rigor el uso de los recursos públicos destinados a las fuerzas políticas, con el argumento de garantizar transparencia y evitar desvíos.
En este marco, también se busca que no exista una separación ambigua entre el gasto social impulsado por el partido en el poder y el ejercicio gubernamental, bajo la premisa de que todo recurso público debe estar sujeto a reglas claras de fiscalización.
Sheinbaum sostuvo que se trata de un cambio de fondo, pero “sencillo y racional”, que no pone en riesgo la democracia, como —dijo— ha señalado la oposición.
Por el contrario, afirmó que la iniciativa busca hacer más equitativo el sistema electoral y acabar con privilegios que se han mantenido durante años en las estructuras partidistas y legislativas.
“Nosotros la vamos a enviar, es un compromiso de la presidenta con el pueblo.
Quien la quiera apoyar bien, quien quiera mantener el privilegio de las listas pues también la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político.
Este es un compromiso que hice yo de los 100 puntos.
No es todo lo que decía la oposición que íbamos a acabar con la democracia, son reformas sencillas, muy racionales pero que responden a la demanda de la gente”, expresó.
La mandataria subrayó que el ahorro derivado del recorte del 25 por ciento en el costo de las elecciones permitirá etiquetar recursos a sectores prioritarios.
Entre ellos mencionó el fortalecimiento del sistema de salud, la mejora de la infraestructura educativa y la continuidad de los Programas para el Bienestar.
Asimismo, indicó que la reforma contempla equiparar el salario de diputaciones locales y reducir el gasto del Senado de la República, con el objetivo de terminar con disparidades salariales y estructuras onerosas que, desde su perspectiva, no se justifican frente a las necesidades sociales del país.
El anuncio abre un nuevo capítulo en la discusión político-electoral.
Mientras el Ejecutivo defiende la propuesta como un acto de austeridad republicana y racionalización administrativa, el debate se centrará en los alcances de la supervisión gubernamental sobre los partidos y en el impacto que los recortes puedan tener en la organización de los procesos electorales.
Por ahora, la presidenta reiteró que cumplirá su compromiso de enviar la iniciativa al Congreso, donde se definirá el futuro de una reforma que coloca en el centro la reducción del gasto electoral y el control más estricto del uso de recursos públicos por parte de los actores políticos.
Democracia vigilada, como el modelo “pinochetista” de Chile
La propuesta de reforma electoral que fortalece las facultades de fiscalización del Instituto Nacional Electoral (INE) ha sido presentada como un avance en transparencia y combate a la corrupción.
Sin embargo, vista desde una perspectiva crítica, también abre la puerta a un modelo de “democracia vigilada” que recuerda esquemas de control político más propios de regímenes autoritarios que de sistemas pluralistas.
Entre los puntos centrales de la iniciativa destaca el otorgamiento al INE de acceso oportuno y prácticamente inmediato a las operaciones financieras de partidos políticos y personas candidatas.
Se prohíben las aportaciones en efectivo y se establece que todos los recursos deberán manejarse dentro del sistema financiero formal.
Además, se plantea el uso intensivo de tecnologías para la fiscalización en tiempo real.
En el discurso oficial, estas medidas buscan cerrar espacios al financiamiento ilícito y fortalecer la rendición de cuentas.
Nadie podría oponerse, en abstracto, a una mayor transparencia.
El problema surge cuando la fiscalización deja de ser un mecanismo de control institucional para convertirse en un instrumento de vigilancia permanente que puede condicionar la competencia política.
MODELO PINOCHETISTA EN CHILE
El modelo pinochetista en Chile instauró una democracia tutelada: elecciones formales coexistían con mecanismos de control que limitaban la autonomía de los actores políticos y concentraban poder en órganos con amplias facultades de supervisión.
La clave no estaba únicamente en la existencia de reglas, sino en quién las aplicaba y con qué márgenes de discrecionalidad.
Una fiscalización que permita a la autoridad electoral monitorear en tiempo real cada movimiento financiero, sin contrapesos suficientes ni salvaguardas claras sobre el uso de la información, puede derivar en un sistema donde la competencia se encuentre bajo sospecha constante.
La prohibición absoluta del efectivo, si bien puede justificarse en términos de trazabilidad, también elimina márgenes operativos que en ciertos contextos territoriales —especialmente en zonas con baja bancarización— resultan funcionales para la actividad política legítima.
¿QUIÉN CONTROLA AL CONTROLADOR?
El uso de tecnologías avanzadas de fiscalización plantea otro dilema: ¿quién controla al controlador? La acumulación de datos financieros sensibles en manos de una autoridad administrativa exige estándares robustos de protección de datos y mecanismos independientes de supervisión.
Sin ellos, la fiscalización puede transformarse en una herramienta de presión política.
La democracia constitucional no solo se sostiene en elecciones periódicas, sino en la garantía de libertades y en la existencia de equilibrios institucionales.
Un esquema que priorice la vigilancia sobre la confianza puede terminar inhibiendo la participación política, encareciendo la competencia y favoreciendo a quienes ya cuentan con estructuras consolidadas.
La historia latinoamericana demuestra que los excesos de control estatal, aun cuando se justifican en la lucha contra la corrupción, pueden erosionar el pluralismo.
La transparencia es indispensable, pero debe construirse con límites claros, controles cruzados y garantías efectivas para evitar que la fiscalización derive en tutela.
La pregunta de fondo no es si debe haber control sobre el financiamiento político —lo cual es incuestionable—, sino qué tipo de control y bajo qué reglas.
Si la reforma electoral convierte al INE en un supervisor omnipresente sin contrapesos adecuados, el riesgo no es menor: pasar de una democracia imperfecta a una democracia vigilada, donde la competencia exista, pero bajo la sombra permanente del Estado.

Presentan iniciativa de reforma electoral con 10 puntos clave; el fuero no se toca
APRO.- Diez puntos, entre reducción de gasto, mayor fiscalización y quienes sean electos por representación proporcional luego de salir a buscar el voto, conforman la iniciativa de reforma electoral del Ejecutivo federal.
El fuero no se toca. La presidenta Claudia Sheinbaum enviará esta iniciativa el próximo lunes, pero destacó:
Nosotros la vamos a enviar, quien la quiera apoyar bien, quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente lo va a señalar».
La jefa del Ejecutivo Federal consideró que se trata de una iniciativa de fondo, pero no de grandes cambios en la composición de las cámaras sino en la forma en la que son electos.
Se espera que con los cambios en las leyes se tenga una reducción del 25 por ciento de un total de 74 mil millones de pesos y que, según las cuentas de la mandataria federal, serían unos 13 mil millones de pesos.
Que no se apruebe en el Legislativo no significaría una derrota sino una victoria para la presidenta dijo, porque ella cumplió.
Además de que consideró que no fueron ocurrencias y tampoco cedió a lo que pudo ser una negociación con los aliados, de quienes se tenía conocimiento que no les convendrían algunos puntos
El fuero se quedó fuera porque, aseguró: Yo no estoy de acuerdo, pero se lo dejé a la comisión».
En primer lugar, se eliminan las listas de los partidos para representación plurinominal.
«Eso es algo que en todas las encuestas la gente dijo no queremos que las cúpulas decidan sin pasar por el voto popular.
No queremos un partido de Estado, un partido único», por lo que llamó: ¿Quieres ser senador? Ve a buscar el voto popular» y todos deberán buscarlo en territorio.
La mandataria federal argumentó que ella tuvo oportunidad, en dos ocasiones, de ser legisladora plurinominal y lo rechazó porque siempre ha estado en contra de estas listas.
Nadie puede quedarse en su casa a esperar ser el número 1″.
También habrá ocho representantes solo elegidos por mexicanos en el exterior.
Así como equiparar los salarios de los diputados locales, así como la disminución de los costos de la Cámara de Diputados.
Aseguró que ya no habrá cambios en la presentación que hizo en la conferencia presidencial y sobre quiénes no están de acuerdo con la iniciativa del Ejecutivo, «Ellos tienen que decir en qué no están de acuerdo y por qué».
Agregó: «Nosotros estamos obligados a mandar una propuesta que tiene que ver con lo que hemos pensado siempre.
Uno puede cambiar de opinión, pero tiene que tener argumentos para cambiar no nada más para que mi amigo esté de acuerdo».
«La gente va a decir este partido la aprobó este partido no aprobó» e insistió en que «No fue una ocurrencia».
Otro de los elementos que se van a eliminar es el PREP.
«Yo como presidenta estoy obligada a enviar una reforma que contenga lo que me pidió la gente y lo que vemos en las encuestas, si no estaría negando nuestro origen, lo que somos».
Sobre si fuese una derrota que no se apruebe, dijo, «No, para nada. La presidenta cumplió» y dijo que es consecuencia política.
«La otra es no mejor no presento nada» y al contrario «es un esquema racional, tranquilo».

El gobierno va por los plurinominales y elimina las listas de partido
La reforma electoral que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum abre un nuevo frente en el debate político: la eliminación de las listas de diputados plurinominales y su sustitución por un esquema de voto ciudadano directo. Desde Palacio Nacional, este miércoles, la mandataria fue enfática: “Quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político (…) Que se eliminen las listas de burocracias partidarias y todos a voto popular”.
El planteamiento modifica uno de los pilares del actual sistema de representación en la Cámara de Diputados. Hoy, el Congreso se integra por 500 legisladores: 300 electos por mayoría relativa en los distritos uninominales —uno por cada distrito electoral— y 200 designados por el principio de representación proporcional, conocidos como plurinominales o “pluris”.
Estos últimos no compiten directamente en las urnas como candidatos individuales en un distrito. Cada partido registra listas regionales en cinco circunscripciones plurinominales, y los escaños se asignan conforme al porcentaje de votos que cada fuerza política obtiene a nivel nacional. De esa manera, se busca garantizar que la composición de la Cámara refleje, en términos generales, la proporción de votos obtenida por los partidos, incluso si no ganan distritos específicos.
CAMBIA LA FORMA EN QUE SE ELEGIRÍAN
La propuesta presidencial no elimina el número total de diputados —seguirían siendo 500—, pero sí cambia la forma en que se elegirían los 200 de representación proporcional. El objetivo, según Sheinbaum, es terminar con lo que calificó como un “privilegio” de las cúpulas partidistas, que deciden el orden de las listas y, en consecuencia, quiénes llegan al Congreso sin haber hecho campaña directa ante el electorado.
El señalamiento toca un punto sensible en la vida interna de los partidos. Las listas plurinominales han sido históricamente un mecanismo para garantizar espacios a perfiles técnicos, liderazgos estratégicos, representantes de minorías o figuras cercanas a las dirigencias. También han servido para construir equilibrios internos y cumplir cuotas de género o de representación sectorial. Sin embargo, han sido objeto de críticas recurrentes por considerarse una vía de acceso al poder sin competencia directa frente a los ciudadanos.

“DEMOCRATIZACIÓN” Y VOTO DIRECTO COMO ÚNICO FILTRO LEGÍTIMO
Con la reforma, el Gobierno federal entra de lleno en la discusión sobre cómo deben integrarse las bancadas y qué tanto margen de decisión deben tener las estructuras partidarias. La narrativa oficial coloca el énfasis en la “democratización” y en el voto directo como único filtro legítimo. En ese sentido, la presidenta plantea que todos los legisladores, sin excepción, deberían someterse al escrutinio ciudadano en las urnas.
No obstante, el debate de fondo va más allá del método de selección. El sistema de representación proporcional fue diseñado para evitar la sobrerrepresentación de mayorías y permitir que fuerzas políticas con menor votación tengan presencia parlamentaria. Especialistas han advertido que cualquier modificación debe cuidar el equilibrio entre gobernabilidad y pluralidad, para no debilitar la representación de minorías ni concentrar aún más el poder legislativo.
En los próximos meses, la discusión se trasladará al Congreso, donde los propios legisladores —muchos de ellos beneficiarios del esquema plurinominal— deberán definir el alcance de los cambios. Lo que está en juego no es solo la eliminación de listas, sino el modelo de representación política que México ha construido desde la transición democrática.
La reforma electoral, así planteada, coloca a los partidos frente a una disyuntiva: defender el sistema actual de representación proporcional o respaldar un modelo donde todos los diputados compitan bajo el principio de voto directo. En el centro del debate queda una pregunta clave: ¿más voto directo implica necesariamente mayor representación democrática, o puede alterar los contrapesos que hoy estructuran la Cámara de Diputados?

Reforma electoral debe garantizar que crimen organizado no meta las manos en comicios: López Rabadán
APRO.- Luego de que se diera a conocer propuesta de reforma Electoral de la Presidencia de la República, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que en la reforma electoral lo que debe priorizarse es que el crimen organizado saque las manos de las elecciones.
En charla con medios, López Rabadán también afirmó que en la reforma deben priorizarse las minorías, eso en referencia de la elección de legisladores plurinominales en la propuesta de reforma
“Yo creo que debe ser una prioridad en términos electorales generar las condiciones para que el crimen organizado no meta las manos en las elecciones, para que el crimen organizado no pague campañas, para que el crimen organizado no se sienta dueño de los diputados o los alcaldes o los gobernadores.
“Yo creo que necesariamente lo que hay que privilegiar es que todos los mexicanos estén representados, todos”, detalló.
“Es que aquellos mexicanos que votaron por un candidato, pero no tuvieron la posibilidad de ganar esa elección -que además estamos hablando de millones de mexicanos que se ubican en ese supuesto- pues esos mexicanos también tengan representación, porque esos mexicanos tienen voz, esos mexicanos pagan impuestos, esos mexicanos deben tener representantes”, explicó.
La diputada panista afirmó que, si la propuesta llega a la Cámara de Diputados, ella garantizará un debate transparente y apegado a la legalidad.
“En estricto sentido se ha dicho que se va a recibir el lunes, una vez que llegue esa iniciativa y si esa iniciativa se discute aquí en la Cámara de Diputados como Cámara de origen, por supuesto será transparente, será pública y será apegada a la legalidad, es un compromiso personal y además estoy absolutamente segura de que México lo necesita”, puntualizó.

PAN NO ACOMPAÑARÁ DISCUSIÓN DE REFORMA ELECTORAL
En tanto, el presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, anticipó que su partido no acompañará el debate sobre la reforma electoral que propone la presidenta Claudia Sheinbaum.
La razón expuesta por el dirigente panista es que, dicha iniciativa, ignora la inclusión de disposiciones para frenar que el dinero sucio llegue a las campañas.
Con un video compartido en sus redes sociales, el líder del PAN advirtió:
“Si Morena quiere reforma electoral, primero debe blindar las elecciones contra el crimen organizado”.
Desde hace meses, el PAN y su dirigente han insistido en que reducir el dinero público (como lo propone la iniciativa) sin frenar el dinero ilegal abre las puertas a la delincuencia organizada.
Esta vez, Romero Herrera se refirió concretamente a las redes de huachicol fiscal en las que se han visto señalados varios liderazgos de Morena.
En concreto, se refirió a las revelaciones sobre una red multimillonaria que ha dejado un saldo de 12 personas muertas relacionadas con ese negocio criminal.
Romero Herrera subrayó que ese caso ha llevado al Gobierno a cerrar filas para la impunidad.
Aseguró que el crimen organizado no solo influye en elecciones, sino que deduce candidaturas lo que, a su parecer, va más allá de la infiltración.
La contrapropuesta de reforma del lado panista es que se legisle para evitar el dinero sucio en las campañas y sostuvo que, al respecto, siguen esperando la respuesta de Morena.

“No nos van a hacer manita de puerco” con la reforma electoral: Clemente Castañeda de MC
APRO.- El coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano (MC) en el Senado de la República, Clemente Castañeda, afirmó que no les “harán manita de puerco” con la propuesta de reforma electoral, y adelantó que, así como está, la votarían en contra.
En entrevista con medios, Clemente Castañeda enfatizó que esperará la iniciativa formal para revisar la «letra pequeñita», ya que consideró que el gobierno en ocasiones presenta una propuesta y luego se legisla otra.
“Mientras no haya iniciativa formal todo es una especulación. Nosotros no vamos a opinar anticipadamente de un PowerPoint. Me parece una falta de respeto enorme porque lo que hay que revisar de manera efectiva, minuciosa, pues es la letra chica, el contenido.
Reaccionar a un anuncio de un gobierno que además tiene por tradición declarar una cosa, presentar una cosa y legislar otra, me parece que sería hacerle el juego.
Y, por lo tanto, queremos ser muy responsables, tener mucha mesura y no entrar en la especulación”, dijo.
“No nos van a hacer manita de puerco, no nos van a hacer absolutamente nada. Vamos a defender lo que creemos hasta el último momento… Sí, ahorita a juzgar, ¿cómo votarían el PowerPoint? Pues sí, en contra, pero bueno, vamos a ver la letra chiquita, vamos a ver los pormenores de esta reforma”, explicó.
El senador emecista enfatizó que toda reforma electoral que proviene del gobierno es sospechosa, más cuando proviene de un gobierno morenista, que es doblemente sospechosa, consideró.
“Así es que tendremos mucho cuidado en la revisión puntual de esta iniciativa. No nos vamos a ir por el anuncio fácil, por la declaración fácil.
Al final del día, si hay una amenaza a la democracia y al pluralismo, hay que identificarlo”, detalló.

INE analizará reforma electoral de Sheinbaum y ofrece apoyo técnico al Congreso
El Instituto Nacional Electoral (INE) de México anunció que analizará la propuesta de reforma electoral que presentará la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y extendió su apoyo técnico a los legisladores rumbo a su discusión y votación.
En un comunicado, el árbitro electoral mexicano señaló que, con la información pública difundida hasta ahora, la iniciativa abarca cambios vinculados con la integración del Congreso, la reducción del gasto electoral, el fortalecimiento de la fiscalización y el voto de mexicanas y mexicanos residentes en el extranjero.
También mencionó ajustes en tiempos de radio y televisión, la regulación del uso de inteligencia artificial (IA) en materia electoral, los cómputos distritales y la ampliación de mecanismos de democracia participativa, además de disposiciones de no nepotismo y no reelección.
La postura del INE se da luego de que la presidenta Sheinbaum delineara los principales ejes de la reforma, que plantea eliminar las listas de legisladores no electos por voto, conocidos como plurinominales, reducir el número de senadores, así como medidas para reforzar la fiscalización y la prohibición de aportaciones en efectivo, entre otros.
No obstante, el INE precisó que solo tras revisar la propuesta completa podrá elaborar un análisis “técnico y operativo detallado” sobre alcances, implicaciones y posibles complejidades de implementación.
Asimismo, subrayó que su participación en la deliberación pública debe entenderse “desde una perspectiva estrictamente técnica”, con respeto a las facultades del Congreso como órgano reformador y con apego a “los principios rectores de la función electoral: legalidad, imparcialidad, objetividad, independencia, máxima publicidad y paridad”.
El organismo recordó que, como órgano constitucional autónomo encargado de organizar elecciones federales y coordinar el Sistema Nacional Electoral, acumula más de tres décadas de experiencia técnica, operativa y administrativa, la cual puso a disposición del Poder Legislativo para contribuir al análisis informado de cualquier reforma en la materia.
En ese sentido, ofreció proporcionar a diputados y senadores “información técnica, presupuestal y operativa para dimensionar efectos institucionales, financieros, logísticos y tecnológicos” de una eventual aprobación.
La propuesta presidencial será enviada al Congreso el próximo lunes, según adelantó Sheinbaum en su habitual conferencia en Palacio Nacional.
Con información de EFE.

Fin a plurinominales y al exceso en gastos en elecciones: Sheinbaum
Versión estenográfica de la participación de la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia matutina de l 25 de febrero de 2026:
Número 1. Se eliminan las listas de los partidos para representación proporcional plurinominal, así como están ahora.
Eso es algo que, en todas las encuestas, en todas las consultas, la gente dijo: “no queremos que sean las cúpulas de los partidos políticos quienes se mantengan como diputados, como senadores, sin pasar por el voto popular”.
Entonces, ¿qué pasa con la representación proporcional?
Primero, ¿qué no tiene la reforma?
No queremos un partido de Estado, no queremos un partido único, queremos que se reconozca la diversidad política de nuestro país de acuerdo con la votación que tienen en la elección.
Solo que hay una cosa particular: todos tienen que ir a territorio a conseguir el voto, todos y todas. Nadie puede quedarse en su casa, tranquilo, esperando ser el número 1 de la lista pluri.
¿Cómo se va a hacer esto?
Se mantienen los 500 diputados y diputadas federales:
300 que representan a cada distrito electoral, como ahora.
200 que son de acuerdo a la proporción de votos que tuvo cada partido, como ahora. ¿De acuerdo a qué fórmula? La actual, no cambia; esa fórmula fue decidida, por consenso hace tiempo, por todos los partidos. Es la misma fórmula que se aplicó en el ‘24, es la misma fórmula que se aplicó en el ‘21, la misma fórmula que se aplicó en el ‘18, la misma fórmula que se aplicó en el 2015.

Ah, pero, entonces: ¿cómo van a estar representados lo que corresponde a la proporción de cada partido?
Bueno, la mitad más o menos, como el que quedó en segundo, tercero o cuarto lugar, dependiendo del partido, pero fue a buscar su voto en sus distritos; primer mejor perdedor, o segundo, o tercero, de acuerdo al partido político que le corresponde con la fórmula.
Y la otra mitad en una lista, que se vota.
¿Por cuántos puedo votar, para que no sea que lleven sus listas y todo eso? Solo por dos: un hombre y una mujer.
Todos a buscar el voto popular: los que van de manera directa y los que van por la representación que corresponde al porcentaje de su partido.
Ahora, en esos 200, hay 8 que corresponden a la representación de los partidos, pero que solo son elegidos por los mexicanos en el exterior. Esa es la diferencia.
¿Es de fondo? Sí, es de fondo.
¿Son grandes cambios en la conformación? No.
¿Se habla de “partido de Estado”? No.
¿Se quiere un solo partido? No.
Es como está ahora, como se eligió, repito: en el ‘15, en el ‘18, en el ’21, el ‘24.
¡Ah! Pero ya no hay listas. Ya no es que “el partido se pone de acuerdo a ver quién es el 1, el 2, el 3”; todos van a buscar su voto, todos tienen que presentarse frente a la ciudadanía. Ese es el fondo.
Ahora, en el Senado: ahí sí se elimina la lista de representación proporcional, porque el Senado siempre fue concebido como la representación por entidad, desde el principio republicano.

Entonces, en el Senado queda: los dos de mayoría y la primera minoría, sin listas.
¿Quieres ser senador? Busca el voto popular.
Esa es la conformación de diputados y senadores.
Ya los detalles, ya vienen escritos, pero en principio es eso.
Ayer les decía a los compañeros: que yo siempre estuve en contra de las listas pluris; sí de la representación de las minorías, pero las listas pluris yo nunca he estado de acuerdo, tanto, que tuve oportunidad de ser diputada plurinominal y senadora plurinominal, en el 2009 y en el 2012, y me negué.
Ahí estaba Ricardo Monreal. Le dije: “¿verdad, Ricardo, que, en el 2012, me pidieron que fuera la número 1 de la lista de un partido político, el licenciado López Obrador, y que le dije que no?”.
Y Ricardo dijo: “Sí, sí, es cierto, dijo que no”.
La primera vez que participé en una elección fue en la Alcaldía de Tlalpan, de manera directa.
No critico a quien ha participado como diputado o diputada plurinominal, así eran las reglas; pero nosotros pensamos… Y es hacerle caso a la gente.
Entonces, se mantiene la representación proporcional, pero hay que ir a buscar el voto, hay que ir a dar la cara a la gente.
Entonces, eso es lo primero.
Lo segundo. El exceso de los gastos en las elecciones en México, hay que reducirlo, y también, es una demanda popular.

Reducir los gastos del INE:
Los consejeros siguen ganando más que la presidenta, siguen teniendo bonos.
Tienen áreas del INE completas que no son necesarias.
Las OPLES, que son lo que eran los Institutos Electorales Estatales, también.
Ahí en la Ciudad de México, cuando fui Jefa de Gobierno, hicimos una propuesta para reducir a la mitad el Instituto Electoral de la Ciudad de México. No pasó nada, pudo seguir haciendo sus funciones sin problema. Tenían como 30 auditores y… porque se convirtió en un tiempo en la distribución de cuotas.
Entonces, a reducirlos para que el recurso sea para la gente.
Entonces, reducción en partidos políticos, en el INE, en las OPLES.
Y otra que estamos poniendo, que no es directamente de la estructura electoral: que se equiparen los sueldos de los diputados locales.
Hay Congresos estatales que, por diputado, tienen 5 veces lo de otros Congresos.

¿Por qué tiene que haber eso?
Los diputados locales deben ganar en la justa medianía. No tienen por qué tener: la diputación, lo que ganan, más el no sé qué, más el bono de no sé qué, más el no sé cuánto, más el no sé cuánto, a costa de los recursos de estados, que son pobres muchos de ellos, que no tienen suficientes recursos.
Entonces, que se equiparen los salarios de los diputados locales, aprovechando la… Que se disminuya, sobre todo, el gasto del Senado de la República, de una vez, ya que estamos hablando de disminución de costos.
¿A qué va todo esto? Se puede etiquetar, si quieren: a educación, a salud, a Programas de Bienestar, para que no haya problema.
Y lo tercero —digamos, estos son los tres elementos centrales—: mayor democracia participativa.
Que la gente en su municipio pueda decidir —si así lo solicita, por un número importante de firmas, con una votación electrónica— si el recurso se va para volver a hacer el kiosco del centro del pueblo o se va para agua potable. Mayor democracia participativa.
Que, si la gente solicita una consulta para ver, si quieren, hasta el cambio de sentido de una calle —si la gente lo solicita, eh— que se pueda dar; que se le dé más poder al pueblo, a la gente.
Entonces, son 10 puntos. Hay 2 de los 10 que ya pasaron, pero queríamos ponerlos de todas maneras:
No reelección. Recuperar la no reelección, que ya fue aprobada para el 2030.
Y no al nepotismo, que también ya fue aprobado para el 2030.
Lo demás, tiene que ver con mayor fiscalización, tiene que ver con la regulación de la Inteligencia Artificial.
Ahora, las redes sociales ya son otra cosa; la prohibición del uso de bots y todo esto que hoy se usa en las redes para las campañas electorales.
Que las redes realmente representen el sentimiento de la gente y no campañas —como se hace hoy— en contra de uno o de otro, pagadas por alguien. Y es muy fácil conocerlo ahora.
Entonces, que el INE tenga esa atribución de decir: “se baja esta campaña de inmediato”.
La campaña de “narcopresidente” que hubo en el ‘24, que el INE diga: “se baja, porque son puros bots”, en el momento en que haga el análisis ¿verdad? No se necesitan grandes expertos para hacer esos análisis, es muy sencillo.
Es eso.

Ahora, nosotros la vamos a enviar, es un compromiso de la presidenta con el pueblo.
Quien la quiera apoyar, bien. Quien quiera mantener el privilegio de las listas, pues también la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político.
Este es un compromiso que hice yo de los 100 puntos.
Como ustedes ven, no es todo lo que decía la oposición “que íbamos a acabar con la democracia”, “que…”; son reformas sencillas, muy racionales, pero que responden a la demanda de la gente esencialmente:
Que se eliminen las listas de burocracias partidarias y todos a voto popular.
Y 2, disminución de gastos.
No reelección, no nepotismo, fiscalización y democracia participativa.
Sencillo, claro, sin problema, pero de fondo. Y nosotros la vamos a mantener.
Entonces, se envía el lunes la propuesta ya con todos los detalles.
Y para nosotros es un asunto de principio mantener estas dos propuestas.

Ha llegado el momento de revisar los gastos de elecciones: Pablo Gómez
Versión estenográfica del mensaje de Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, hoy en la conferencia mañanera.
Vamos a abordar el tema pendiente de la reforma electoral.
Quiero, en primer lugar, agradecer el trabajo, que hizo que hicieron los integrantes de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, nombrados por la presidenta de la República:
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación.
José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital.
Esthela Damián Peralta, consejera jurídica del Ejecutivo. Y antes que ella fuera nombrada, estuvo Ernestina Godoy con nosotros.
Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia.
Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores de la Presidencia de la República.
Y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, coordinador general de Política y Gobierno de la Oficina de la Presidencia.

La actividad que hizo la Comisión:
Recibió en audiencias públicas realizadas en 31 entidades, 7 en los Estados Unidos, más una audiencia migrante en la Ciudad de México y 24 en la sede de la Secretaría de Gobernación. En total, fueron 63 audiencias públicas.
De las propuestas de ponentes directamente:
281 que se presentaron en las audiencias de la Ciudad de México.
573 ponentes en las entidades federativas.
100 ponentes en Estados Unidos.
Y 393 ponentes directamente en el micrositio.
Más 10 ponentes de la audiencia migrante.
Recibimos [en total] mil 357 propuestas de reformas a la legislación electoral.
De los expertos, consejeros, magistrados en la Ciudad de México, participaron una cantidad de ellos, y en las entidades federativas también. En total, fueron 181 personas directamente vinculadas al Sistema Electoral Mexicano que participaron en esta consulta y que dieron a conocer sus propuestas.
Señora Presidenta:
Hoy México atraviesa una transformación profunda, desde las elecciones de los Poderes Ejecutivo y Legislativo de 2018, la cual se consolidó con la elección popular de los tres Poderes públicos en ‘24 y ’25, así como en las elecciones locales a lo largo de este periodo.
La voluntad popular ha llevado a una nueva forma de ejercer el poder, mientras la aplicación del programa social ha modificado también las relaciones políticas, en tanto que se han establecido derechos que se ejercen sin condicionamientos de parte de los Poderes públicos.
Sin embargo, la vieja forma de conformar la representación popular y el sistema de partidos no ha sufrido modificaciones.
Al tiempo, los nuevos sistemas de democracia participativa no alcanzan aún a tener un papel relevante en la intervención del pueblo en las decisiones.
Asimismo, el gasto público total de los sistemas electorales de México sigue siendo el más alto del mundo: 61 mil millones de pesos en el año 2024.
La nueva realidad democrática no puede continuar operando bajo reglas diseñadas dentro de un contexto histórico distinto.
La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum propone una reforma al régimen constitucional electoral mexicano.
Se trata de transitar hacia un modelo en el que la pluralidad política no sea resultado exclusivo de acuerdos internos partidistas, sino expresión directa de la voluntad popular. La representación debe surgir del voto ciudadano.
La iniciativa reconoce que el uso de los mecanismos de democracia participativa aún es muy insuficiente frente a la demanda social de mayor intervención en las decisiones públicas, y la consulta popular enfrenta obstáculos normativos. Así que se propone establecer reglas básicas comunes a todas las entidades federativas y municipios o alcaldías que consoliden un Sistema Nacional de Consultas

Populares.
Se define constitucionalmente a la diáspora mexicana, se reconoce expresamente sus derechos políticos y los residentes en el extranjero podrán elegir a sus propios diputados mediante un sistema de representación proporcional pura.
La elección de ’24 —como decíamos—, la Federación erogó asignaciones presupuestales por 36 mil [millones de pesos] y los estados por 25 mil millones [de pesos].
Ha llegado el momento de revisar los gastos de los procesos electorales, principalmente aquellos que se realizan cuando no hay comicios. Hay que acabar con la hipertrofia de los organismos administrativos electorales que ha sufrido nuestro país.
Se propone —por tal motivo— que el Instituto Nacional Electoral cuente con los órganos temporales suficientes para organizar elecciones y consultas, y se aleje de esta hipertrofia que he mencionado.
Se desliga, además, al INE de la elección y remoción de consejeros de los organismos públicos locales electorales.
Las entidades administrativas de la Federación no tienen base alguna para designar autoridades de las entidades federativas, aunque éstas deben subordinarse al INE cuando se realizan elecciones concurrentes.
En relación con el presupuesto anual asignado a los partidos debe admitirse que, durante muchos años, se ha venido planteando que debe ser revisado. No es nuevo esto y está en el ánimo de la opinión pública.
En este tema, la iniciativa asume una posición equilibrada, al reconocer que el subsidio estatal es un mecanismo de equidad, pero que su monto total debe corresponder al país que tenemos, por lo que se plantea disminuir el financiamiento anual de los partidos en una cuarta parte.
La fiscalización del gasto de partidos y candidatos constituye uno de los pilares de la integración electoral y debe consolidarse como función exclusiva del Instituto Nacional Electoral, tanto en el ámbito federal como en los locales.
La función fiscalizadora no solo debe abarcar la correcta administración de los subsidios, sino también la prevención y combate al uso de recursos ilícitos en la actividad política y, en especial, en los procesos electorales.
El fortalecimiento del Instituto Nacional Electoral sería la reforma más importante llevada a cabo en materia de fiscalización. Proponemos, por lo tanto, un sistema de información cotidiana que permita al Instituto contar con datos oportunos de todas las operaciones financieras, así como aquellas que se denominan “actividades vulnerables” que realicen los partidos y candidatos.
El Estado mexicano tendría así los mejores instrumentos y procedimientos para prevenir la captura criminal de la lucha política y los procesos electorales.
Las campañas… Perdón. Durante los últimos 8 años se ha respetado, como nunca antes, la libertad de difusión de ideas y opiniones por cualquier medio, en general, todo debate político. Sin embargo, debe realizarse con base en una ética republicana y democrática.
Definir con precisión el concepto de “propaganda política” permite delimitar responsabilidades sin afectar el ejercicio informativo y editorial de los medios de comunicación.
Por tanto, las campañas con bots calumniosos y mentirosos no debe permitirse, al tiempo que debe hacerse obligatorio el etiquetado de contenidos que utilicen Inteligencia Artificial, lo que respondería a la necesidad de proteger derechos fundamentales frente a formas sofisticadas de manipulación.
México debe ubicarse en la dirección en que lo están haciendo muchos países democráticos.
La reforma constitucional que se propone, por parte de la Presidenta Claudia Sheinbaum, no es un ajuste ni una modificación administrativa más, es una actualización del Sistema Electoral Mexicano; su propósito es claro:
Fortalecer la legitimidad democrática.
Racionalizar el gasto público en materia política electoral.
Robustecer, como nunca antes, la fiscalización.
Respetar el federalismo electoral.
Y ampliar la participación ciudadana asumiendo que, si México ha cambiado, sus instituciones también deben hacerlo y su democracia tiene que seguir mejorando.
Muchas gracias.
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