Agentes federales utilizaron gas lacrimógeno la noche del lunes para dispersar a un grupo de personas que se congregó en Mineápolis con el fin de observar las consecuencias de un choque vehicular en el que estuvieron involucrados agentes de inmigración. El incidente ocurrió a pocas cuadras del lugar donde, la semana pasada, una mujer fue asesinada por un agente migratorio, lo que elevó la tensión en la zona.
De acuerdo con los reportes, la concentración se formó mientras los agentes interrogaban a un hombre cuyo automóvil había colisionado durante el operativo. Ante la presencia de la multitud, los oficiales recurrieron al gas lacrimógeno para intentar desalojar el área y posteriormente se retiraron, mientras algunas personas les gritaban: «¡Cobardes!».
El episodio se suma a una serie de escenas de alta tensión registradas en el área metropolitana de Minneapolis desde la muerte de Renee Good, en respuesta, se realizaron decenas de protestas y vigilias en distintas ciudades de Estados Unidos para rendir homenaje a Good y cuestionar las tácticas del gobierno de Donald Trump en materia migratoria.
Ante la escalada de inconformidad, el fiscal general de Minnesota, junto con los alcaldes de Mineápolis y St. Paul, programaron una conferencia de prensa la tarde del lunes para abordar los detalles de la operación de inmigración; hasta el momento, no se han dado a conocer pormenores.
Asimismo, el gobernador Tim Walz y su esposa, Gwen, acudieron al memorial improvisado en honor a Renee Good, de 37 años, ubicado en la calle donde fue herida de bala por un agente de inmigración mientras conducía su camioneta.
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