En medio de una abierta disputa sobre su independencia y bajo cuestionamientos de los partidos de oposición, el Instituto Nacional Electoral (INE) dio ayer el banderazo formal al proceso electoral 2026-2027, en el que su presidenta, Guadalupe Taddei Zavala, advirtió que “nadie tiene asegurado de antemano el resultado” de las elecciones del próximo 6 de junio.
La declaración adquirió particular relevancia porque el arranque de la contienda estuvo marcado por acusaciones del PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y Somos, que sostienen que el árbitro electoral ha mostrado debilidad frente al Gobierno federal y Morena y que la competencia comienza sin condiciones equitativas.
Taddei afirmó en la ceremonia inaugural, realizada en la explanada del organismo, que “el INE no organiza elecciones para sí mismo, ni para los partidos, ni para los actores políticos”, señaló ante consejeros, representantes partidistas, funcionarios federales, legisladores e integrantes del Tribunal Electoral.
Agregó que “ninguna diferencia política tiene que colocarse por encima de las instituciones” y sostuvo que el organismo está preparado para conducir una de las elecciones más grandes de la historia reciente del país.
El próximo 6 de junio estarán en disputa las 500 curules de la Cámara de Diputados —300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional—, además de 17 gubernaturas, diputaciones de 31 congresos estatales y miles de presidencias municipales, alcaldías, sindicaturas, regidurías y otros puestos locales.
De acuerdo con la planeación oficial del INE, los organismos electorales deberán coordinar los trabajos para renovar 19 mil 609 cargos locales, además de la Cámara de Diputados federal, mediante más de 500 actividades electorales que se extenderán hasta después de la jornada electoral.
A la ceremonia acudió la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum; también asistieron representantes de los partidos, consejeros electorales, magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, legisladores y un representante de la Secretaría de la Defensa Nacional.
De acuerdo con APRO, varias de las sillas destinadas a invitados especiales permanecieron vacías durante el acto, mientras que sólo una parte de los dirigentes nacionales de los partidos acudió personalmente al arranque del proceso.
Taddei llamó a los ciudadanos a no dar por sentado el derecho de acudir libremente a las urnas y elegir entre distintas opciones políticas. “El INE está listo”, sostuvo, al reivindicar al voto como el mecanismo mediante el cual deberán resolverse las diferencias políticas.
OPOSICIÓN CUESTIONA AL INE
Por su parte, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó uno de los ataques más severos contra el Instituto. Acusó al INE de mostrar debilidad frente al oficialismo y aseguró que Morena pretende “mangonear al árbitro electoral y torcer las reglas”.
Moreno sostuvo que la autoridad no ha aplicado el mismo rasero al partido gobernante y a sus adversarios y reprochó la falta de acciones contundentes frente a actividades anticipadas de promoción política, espectaculares, movilizaciones y actos que la oposición identifica como campañas adelantadas.
EL PAN LLEVÓ EL CUESTIONAMIENTO TODAVÍA MÁS LEJOS
Su coordinador en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, afirmó que el proceso comienza sin “piso parejo” y declaró abiertamente que los árbitros electorales “claramente están del lado de Morena”.
“Sabemos que no hay piso parejo, sabemos que el árbitro está de su lado”, dijo Anaya, aunque sostuvo que una votación suficientemente amplia puede superar cualquier ventaja que, desde su perspectiva, tenga el oficialismo.
Movimiento Ciudadano también ha cuestionado la respuesta de las autoridades ante posibles intervenciones gubernamentales en las contiendas. El partido presentó recientemente una queja por presunto uso indebido de recursos públicos y vulneración a los principios de imparcialidad y neutralidad contra el gobernador morenista de Sonora, Alfonso Durazo, derivada de declaraciones relacionadas con el senador Luis Donaldo Colosio Riojas. El INE turnó el asunto al organismo electoral de Sonora por tratarse de una materia local.
Somos se sumó al frente crítico. Emilio Álvarez Icaza ha acusado al Instituto de aplicar decisiones arbitrarias contra esa fuerza política, particularmente por las controversias sobre su nombre y emblema, mientras —ha señalado— existen procesos adelantados y propaganda del oficialismo cuyo financiamiento debería ser investigado.
ARRANCA SIN SECRETARIA EJECUTIVA TITULAR
La tensión política coincidió con otro episodio que sacudió internamente al INE apenas horas antes del inicio del proceso: la renuncia irrevocable de Claudia Arlett Espino a la Secretaría Ejecutiva, el segundo puesto de mayor peso operativo en el Instituto.
Taddei designó inmediatamente como encargado de despacho a Roberto Carlos Félix López, hasta entonces director ejecutivo de Organización Electoral y funcionario que anteriormente había trabajado con ella en Sonora y posteriormente llegó al INE como asesor de la Presidencia.

