Debido a la falta de lluvias y temperaturas por arriba del promedio, 84 municipios del Estado de México reportaron en este 2022 con estaciones en su sistema hídrico, 29 de ellos presentan algún nivel de sequía, entre ellos 23 con sequía normal y 6 con sequía severa.
Lo anterior se traduce en que 40.4% de los municipios no presentan afectaciones.
A nivel nacional, el área con sequía de moderada a extrema fue de 14.87 por ciento, 5.15 por ciento más que lo registrado al 30 de noviembre del 2022.
De acuerdo a expertos, el Estado de México está a un paso del estrés hídrico, porque tiene una sobreexplotación de los mantos acuíferos del 240 por ciento y el agua que abastece a la zona metropolitana corresponde en un 70 por ciento a esas fuentes.
El otro 30 por ciento corresponde a las 7 presas del Sistema Cutzamala, que tampoco han alcanzado el nivel adecuado para el abastecimiento.
Al comenzar 2022, el almacenamiento del sistema Cutzamala alcanzó 67 por ciento de su capacidad, desde entonces la disminución ha sido constante hasta presentar cifras por debajo de la mitad de su capacidad.
La caída se registra desde 2021, tal es el caso que, en febrero de 2020 alcanzó el 80 por ciento y en 2019 estuvo arriba del 90 por ciento, muy arriba de las cifras actuales.
Para el cierre 2021 solo alcanzó 67.29 por ciento de su capacidad, cifra que ha bajado diariamente hasta el 62 por ciento, última cifra reportada respecto a la cantidad de agua que se distribuye a las 13 alcaldías de la Ciudad de México y 13 municipios mexiquenses de la zona conurbada.
En el Estado de México hay dos principales presas de almacenamiento, las cuales alcanzan entre el 50 y 60 por ciento de su capacidad. La de Villa Victoria tiene 56.97 por ciento, es decir, 104.641 mm3 y Valle de Bravo tiene 64.15 por ciento que representa 254.072 mm3.

