Familiares y amigos de Amayrani Zayuri acudieron a los Juzgados de Lerma para exigir justicia por el feminicidio de la joven, quien fue localizada sin vida dentro de su domicilio en San Mateo Atenco el pasado 16 de septiembre.
La movilización ocurrió mientras se desarrollaba la audiencia inicial contra Nereo N., expareja de Amayrani, quien fue detenido el 21 de septiembre y posteriormente vinculado a proceso por su probable responsabilidad en el feminicidio. El juez estableció un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
Con pancartas y consignas como “Justicia para Amayrani” y “Que su muerte no quede impune”, sus familiares permanecieron afuera de los juzgados para pedir que el caso avance conforme a derecho y se esclarezcan las circunstancias de su muerte.
De acuerdo con testimonios de sus familiares, la última comunicación que tuvieron con Amayrani ocurrió el 13 de septiembre. Ese día habló con su madre y le habría informado que había terminado su relación con Nereo N.
Tres días después, ante la falta de comunicación, sus padres acudieron a su domicilio en el fraccionamiento San Román, donde la encontraron sin vida y con huellas de violencia.
Su padre señaló que los registros de acceso al fraccionamiento ubicarían a Nereo N. como la última persona que estuvo con ella. Este elemento forma parte de los datos que deberán ser valorados durante el proceso judicial.
La familia también dio a conocer un episodio ocurrido meses antes de la muerte. Una de las hermanas de Amayrani relató que en junio el ahora imputado presuntamente intentó estrangularla, situación por la que solicitaron apoyo de la policía.
Según su testimonio, después de aquel episodio habría existido una medida de protección, aunque posteriormente la pareja retomó la relación. Los antecedentes relatados por la familia forman parte del contexto del caso y deberán ser valorados por las autoridades.
Más allá de la exigencia de justicia, sus familiares buscaron recordar quién era Amayrani antes de su asesinato. La describieron como una mujer alegre, trabajadora y aficionada al baile, el karaoke y los viajes.
Su familia relató que tenía proyectos personales y planes de vacaciones con su hermana, además de dos perros que permanecieron en su vivienda tras su muerte. Su padre la recordó como una persona con mucha vida y muy querida por quienes la conocieron.
El caso continuará en los tribunales de Lerma mientras se desarrolla la investigación complementaria contra Nereo N. y se determina su responsabilidad penal conforme avance el proceso.
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