A partir de este sábado, es probable las campañas en Estados Unidos ya no serán igual, y esa es la pregunta que prevalece hasta el momento: ¿se va a moderar el clima y el tono de las campañas, o éste va a empeorar? ¿seguirán los calificativos, los insultos, las descalificaciones entre uno y otro candidato? Son muchas interrogantes
“Me sentí de vuelta a los años sesenta”, dijo uno de los testigos que presenció de cerca el atentado contra Donald Trump, pues por unos milímetros la bala hubiese dado en la cabeza del republicano.
El intento de asesinato contra Trump muestra el grado de polarización e irritación en la sociedad estadunidense, la motivación en este hecho violento es el odio que impera en sectores extremistas, y ante estos sucesos cabe preguntarse si las campañas seguirán en el mismo tono de violencia, descalificaciones e insultos o habrá un cambio importante y se abrirá un espacio a la tolerancia y moderación.
La violencia armada contra los candidatos ya comenzó, Joe Biden y Donald Trump tienen la última palabra pues de ellos depende si cambia el tono en esta contienda electoral que culmina en noviembre próximo.
En la mente de los estadunidenses volvieron las imágenes de distintos atentados, unos que terminaron con la vida de presidentes y otros que quedaron en el intento: John F.
Kennedy, Martin Luther King, Ronald Reagan y ahora el candidato republicano a la presidencia, Donald Trump.
En buena medida se atribuye este atentado al clima de crispación y confrontación que prevalece en los Estados Unidos, una fuerte polarización que divide hasta las familias debido al apoyo apasionado a cada uno de los bandos, demócrata o republicano, que compiten por la presidencia de este país.
Lo cierto es que, a partir de este sábado, es probable las campañas en Estados Unidos ya no serán igual, y esa es la pregunta que prevalece hasta el momento: ¿se va a moderar el clima y el tono de las campañas, o éste va a empeorar? ¿seguirán los calificativos, los insultos, las descalificaciones entre uno y otro candidato? Son muchas interrogantes, pero lo único que se puede afirmar es que el clima político cambiará, la violencia armada contra los candidatos es algo que ya está en el centro de atención en el vecino país, Donald Trump no será el único candidato bien resguardado, Joe Biden también.
Ahora bien, hasta este sábado por la mañana el tema de debate era la capacidad cognitiva de Joe Biden, su enorme y evidente fragilidad en los eventos públicos, y claro, la última confusión del presidente en el foro de la OTAN.
Para la noche, el centro de atención se dirigió totalmente a Donald Trump y la fotografía que circula por las redes, Trump con sangre en el rostro, el puño en alto, rodeado de los agentes del Servicio Secreto y con la bandera de los Estados Unidos de fondo, es una estampa que seguramente será muy bien utilizada por su equipo de campaña, y que lo catapultará unos puntos arriba en las encuestas.
Recuerda la imagen del monumento de los soldados en la Segunda Guerra levantando la bandera nacional en el campo de batalla.
Sin soslayar que el atentado es un hecho lamentable, a final de cuentas Trump es Trump y no dejará escapar viva esta gran oportunidad.
Otro aspecto interesante es que el atentado sucedió justo un par de días antes de la Convención Nacional Republicana, acto en donde seguramente los republicanos, desde los más radicales hasta los moderados, cerrarán filas en torno a su candidato.
Es probable que surjan expresiones de tipo religioso entre los votantes: “Dios salvó a Trump”, es un verdadero milagro que no haya muerto, pues una bala en la oreja derecha, por unos milímetros y toca en la cabeza; es la “voluntad divina”, es el destino el que indica que Trump será presidente, etc., etc.
Así que, el voto MAGA seguramente se sentirá tocado por este tipo de sentimientos y no dudará en compartirlo en las redes sociales. El tirador es un asunto que queda en manos del FBI.
Sin embargo, el probable perfil del individuo llama la atención: los testigos lo vieron caminar con calma para llegar a su posición, vestido con traje de camuflaje.
Los disparos se realizaron a una distancia considerable, se habla de unos 125 a 140 metros de distancia del blanco, lo cual indica que probablemente el tirador tenía cierta experiencia.
El tiro en la oreja derecha de Trump, indica un fallo increíble, unos milímetros más y da en la cabeza del candidato.
Algunos entrevistados señalaron la presencia de viento así que, por pura suerte, la bala no dio en el blanco.
Si el tirador es un loco, enfermo mental, o un asesino solitario, esos datos los arrojará la investigación del FBI, en redes sociales comenzó el rumor de que Mark Violets, como el supuesto sicario que disparó, y que podría pertenecer al grupo Antifa, una organización de extrema izquierda a quien Trump calificó como terrorista.
Violets publicó un video en Youtube antes del atentado donde aseguró que “la justicia estaba llegando”, pero más tarde el Wall Street Journal reveló el nombre del verdadero sicario: Thomas Matthew Crooks, de unos veinte años y quien utilizó un rifle tipo AR adquirido por su padre, por cierto, se encontraron explosivos en el auto de Crooks, ubicado cerca del mitin, así como en su casa.
Lo que estará a discusión también en estos días, es la ubicación del agresor, tema que habrá de sacudir al Servicio Secreto por dejar áreas sin supervisión, en este caso áreas superiores (elevadas) que resultan ideales para un francotirador, el tirador llegó caminando sin problema a su posición.
De ahí que es de esperar un cambio en los protocolos de seguridad en los actos de campaña en lo que resta de aquí a noviembre de este año, hay que insistir que la violencia armada contra los candidatos ya está en curso.
El atentado contra Trump seguramente estuvo motivado por el odio, y esto quizá ya hizo mella en el republicano.
Su primera reacción en las redes fue bastante moderada, dio las gracias al Servicio Secreto por salvarle la vida y también ofreció el pésame a los familiares de las personas que murieron.
Fue un Donald Trump distinto, tranquilo, en la mezcla de emociones: asustado y enojado pues se le escucho gritar “lucha” molesto y con el puño cerrado.
Vale la pena preguntarse si dejará atrás el tono agresivo en su retórica, si habrá espacio para un debate centrado en los problemas del país y no en los insultos, o a final de cuentas seguirá fiel a su estampa belicosa.
La Convención Nacional Republicana es el foro que dará respuesta a estas dudas, allí se mostrará el Trump de siempre o más radicalizado, ya veremos.
No olvides mantenerte informado en El Independiente MX

