El pasado 16 de septiembre se efectuó en el Nu Sadium la final de la “Campeones Cup” en donde se enfrentaron el Inter de Miami, en su calidad de “campeón de la MLS”, en contra del Cruz Azul quien obtuvo el título en la Liga Mx.
En el enfrentamiento para determinar “de qué cuero salían más correas” entre los monarcas de las ligas vecinas, resultó que los comandados por Lionel Messi se alzaron con la victoria venciendo categóricamente al son de dos goles por cero a la Máquina Celeste.
Siendo la octava edición del este tipo de partidos que se disputan desde 2018 (en el 2020 no se pudo jugar por la pandemia). Cuatro veces equipos mexicanos han ganado el trofeo: Tigres (2018 y 2023), América (2024) y Toluca (2025): Mientras que, las otras 4 veces, clubes “gabachos” lo han llevado a sus vitrinas: Atlanta United (2019), Columbus Crew (2021), New York FC (2022) e Inter de Miami (2026).
El Inter, es un equipo plagado de estrellas del balompié cuyo mejor momento ha quedado atrás; sin embargo, maniataron a los cementeros y no los dejaron “ni meter las manos”; mejor dicho, los pies. Aparte de la ya mencionada “Pulga”, cuenta entre sus filas con: Luis Suárez, Casemiro, Rodrigo de Paul, Sergio Reguilón y Germán Berterame.
Más rápido que inmediatamente surgieron los pretextos de los de la Noria para “explicar” la derrota: alegaron la pésima logística de viaje; toda vez que el avión era inadecuado y tuvieron que hacer la travesía divididos, retrasando con esto sus tiempos de entrenamiento, alimentación y descaso. Aunque cabe destacar que Joel Huiquí, timonel azul, se desmarcó de dichas “querellas”.
Igualmente se quejaron de que no les permitieron “checar” la cancha previamente; sino, hasta el día del partido y el lugar de entrenamiento se ubicaba a 80 kilómetros de su hotel. Puede ser que todos esos inconvenientes les hayan afectado de alguna manera; pero, yo opino que: “El que es perico donde quiera es verde”.
De cualquier forma, la afición celeste encontró en la persona del defensa central Colombiano Willer Ditta al “chivo expiatorio”, debido a que no solamente brindó un mal partido; sino que, permitió que Messi con su un metro y setenta de estatura le ganara por arriba el cabezazo que significó el gol de la quiniela.
La “nota discordante” fue protagonizada por el mismo Lionel Messi quien le faltó al respeto a los árbitros durante y al término del partido. Además “hizo su berrinche” en el transcurso la ceremonia de premiación arremetiendo en contra de Don Gerber, alto comisionado de la MLS.
Resulta que, durante la celebración del “All Star Game” del año pasado Messi se ausentó del “juego de las estrellas de la liga”, según esto “priorizando “su descanso físico”; en virtud de que, venía de una seguidilla de partidos. Debido a que el estatuto de la liga castiga con un juego de suspensión a los futbolistas que se nieguen a participar; la sanción le fue aplicada a la “Pulga” impidiéndole participar en el siguiente juego de su equipo.
Así, “rencorocillo”, el astro argentino se indignó cuando Don Gerber (el alto comisionado que había dictado su “sentencia” apegada a derecho) lo saludó, “engendró en patera” y en repetidas ocasiones, con mímica y de viva voz se dirigió a su “verdugo” diciéndole: “Vos, conmigo no” ¡Hágame usted el favor!
No es la primera vez que ocurre algo similar, podríamos citar numerosos ejemplos de que a lo largo de su brillante y fructífera carrera Lionel Messi ha dado muestras de ser “un mal perdedor”; pero, sobre todo … un pésimo ganador.
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