Que el destino se deprima

Hay quienes mueren dos veces. La primer muerte es inevitable … pero la segunda queda en manos de quienes les rodearon. Y cuando se trata de un amigo, las dos van acompañadas del mismo, enorme, dolor. Hace veintidós años falleció en Coatzacoalcos un hombre que encarnó una singular mezcla de técnico y poeta: Juan Duch Gary. Era muy joven, apenas 61 años, y cargaba con la responsabilidad de un vasto complejo industrial. El fardo de sus obligaciones terrenas lo venció una madrugada y se nos fue entre los brazos amorosos de Angelina.  Algunas notas, unos homenajes de amigos y poetas y muchas lágrimas lo despidieron antes de que el silencio

Por Miguel Ángel Sánchez de Armas 8 Min de lectura

Dios no estaba en el convento

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La letra que faltaba

El miércoles 24 de agosto de 1887 fue un día soleado en la capital de

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